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Martes, 1 de diciembre de 2020
El nuevo rector asumió en junio

El temido sheriff del Liceo de Aplicación

Maximiliano Alarcón G.

El proyecto de ley “Aula Segura” estipula que los directores puedan expulsar de inmediato a alumnos que cometan actos de violencia. El presidente Piñera encontró a su principal promotor en el Liceo de Aplicación, levantando la figura del rector Humberto Garrido. Pero su estilo, descrito por miembros de la comunidad educativa como “punitivo” y “mediático”, está alterando la convivencia interna.

El 19 de febrero de 2010, poco antes de que Michelle Bachelet traspasara la banda presidencial a Sebastián Piñera, el actual rector del Liceo de Aplicación era un hombre crítico de la derecha.

“Ya mostró la hilacha Piñera, ‘no podremos cumplir con lo prometido porque la Concertación dejó déficit’, el hombre ya sabía las condiciones y prometió, prometió, prometió…. que es penca el presidente electo”, escribió Humberto Garrido en su Facebook.

Ocho años después, Garrido está convertido en el rector símbolo de la arremetida del nuevo gobierno de Piñera en contra de la violencia política de los alumnos de ese colegio municipal. Hoy, sus grandes aliados políticos en el manejo de la seguridad de este liceo emblemático que cuenta con unos 2.000 estudiantes en sus tres turnos educativos, son la intendenta Karla Rubilar y el alcalde de Santiago Felipe Alessandri.

Humberto Garrido, que fue alumno del Liceo de Aplicación en los años 90, ha apoyado abiertamente este endurecimiento de la ley.

Esta alianza explícita con el gobierno de derecha quedó en evidencia el pasado jueves 20 de septiembre, cuando Piñera anunció ante las cámaras de televisión, desde el mismo Liceo de Aplicación y con el rector a su lado, el proyecto de ley “Aula Segura”. Esta ley, de ser aprobada por el Congreso, facultará a los directores de colegios a expulsar de manera inmediata a cualquier estudiante que participe en actos de violencia.

Humberto Garrido, que fue alumno del Liceo de Aplicación en los años 90, ha apoyado abiertamente este endurecimiento de la ley.

Una iniciativa polémica

Esta propuesta de Piñera -que a nivel mediático se enfoca en los liceos públicos-  ha provocado el rechazo de gran parte de la oposición, que acusa a La Moneda de criminalizar a los estudiantes más pobres y políticamente motivados.

Pero también dentro del propio Liceo de Aplicación se está generando un clima de hostilidad, ya que una parte importante de la comunidad liceana ve en Garrido una suerte de “sheriff”. Una persona que ejerce labores de docencia en el liceo, y que habló con INTERFERENCIA pidiendo reserva de su identidad, comentó las características del rector. “Desde que llegó ha demostrado un estilo punitivo. En su primer discurso, cuando asumió, habló mucho de terminar con la violencia, se refería a nosotros como ‘colaboradores’, pero en lo pedagógico, no tuvo ninguna propuesta”, dijo.

El estilo estricto y empresarial de Garrido está tensionando al máximo la comunidad, afectando la relación con el alumnado.

El estilo estricto y empresarial de Garrido está tensionando al máximo la comunidad, afectando la relación con el alumnado, lo que se traduce en manifestaciones en su contra. “Hoy no existe otra demanda interna de los estudiantes que no sea la amenaza hacia el rector”, señala este docente.

Esto último también lo corroboró a INTERFERENCIA un alumno del establecimiento. Al igual que el profesor, pidió no ser identificado para este artículo por temor a sufrir represalias de la rectoría. “Sólo buscan criminalizar y no solucionar el problema de la educación pública, que viene en decadencia desde los años 90”, afirmó este estudiante.

A expulsar

Las expulsiones de alumnos, cursadas tras un debido proceso y ratificadas por la Asamblea de Profesores, son sólo la punta del iceberg. La gran molestia del profesorado con el rector, y que ha deteriorado la relación entre ambos estamentos, es que la dirección del colegio y la alcaldía de Alessandri han sido incapaces, o no han querido, detener la "sobre-reacción del Gope que de manera constante lanza bombas lacrimógenas, lo que obliga a suspender la clases por la toxicidad del aire", según afirma un docente. 

Si bien con el directivo anterior, Jorge Marticorena, hubo cancelaciones de matrícula a fines de 2017, las medidas de Garrido han impactado más en la comunidad, luego de que asumiera la rectoría el 11 de junio de este año.

“En los consejos, Garrido hace como que escucha a los profesores, pero siempre resuelve solo”, señaló un profesor.

La primera regla que impuso es que los profesores pasaran lista en cada uno de los bloques de clases, con el fin de identificar si alguno de ellos pudiera estar en la Avenida Cumming o en la Alameda, lugar en el que se encuentra el liceo, causando alborotos. Con esta medida la rectoría ya logró procesar a más de 50 adolescentes, seis de los cuales ya fueron expulsados del colegio, mientras que a otros cuatro se les canceló la matrícula para el año siguiente, según consignó el diario La Tercera.

Muchos de los casi 100 profesores del Liceo de Aplicación estuvieron de acuerdo con esa medida. Sin embargo, el proyecto “Aula Segura” todavía no se ha discutido al interior del establecimiento. “En los consejos, si bien Garrido abre la palabra para que los profesores expongan sus opiniones, termina resolviendo todo de manera personal”, señaló un profesor.

Mientras tanto, cada vez que se producen disturbios en las afueras del colegio, el establecimiento se ve inundado por una nube tóxica de lacrimógenos. Los funcionarios y los alumnos deben permanecer al interior del colegio hasta que se de la orden de despacho. “Hemos tenido casos de desmayos e incluso de traslado a servicios de urgencias, pero nos obligan a permanecer en nuestros puestos”, asegura un docente.  Esta actitud “punitiva” hacia los profesores ha llevado a que este estamento se encuentro replegado.

Una parte importante del profesorado del Liceo de Aplicación está a contrata, por lo que temen perder su trabajo. Además, el rector tiene la potestad de remover hasta 5% del cuerpo académico.

Hoy el ambiente en la sala de profesores es más bien sosegado y como gremio no han expresado una posición a favor o en contra de “Aula Segura” o del propio rector Garrido. En ello influye, tal vez, que una parte importante del profesorado está a contrata, por lo que temen perder su trabajo el próximo año, mientras que los de planta quieren evitar ser removidos a otro colegio municipal en 2019. Además, el rector tiene la potestad de remover hasta 5% del cuerpo académico sin mayores explicaciones.

Un rector mediático

Al rector Garrido le encanta aparecer en los medios de comunicación. Sin ir más lejos, fue él quien mostró a las cámaras de TV los destrozos que se produjeron en su oficina en junio pasado; fue él, también, quien abrió las puertas del Liceo de Aplicación para que el diario El Mercurio le realizara una extensa entrevista a modo de perfil.

El alumno que habló con INTERFERENCIA aseguró que Garrido al principio se mostraba como una persona en sintonía con la generación millenial. “Era una autoridad joven a la que le gustaba hablar, se supone que venía a abrir los espacios”, afirmó. “Pero nosotros conocemos compañeras del Tajamar (liceo de Providencia que Garrido dirigió anteriormente) que nos informaron de cómo era el rector. Sabíamos a lo que venía”, dijo.

“Si las cosas siguen así, tal vez hagamos un paro en contra del rector antes de que termine este año”, asegura un docente.

El estudiante contó que, más que sentir miedo, los estudiantes están hartos de la actitud del rector. Los alumnos prefirieron no pronunciarse de manera oficial el día en que un grupo de alumnos atacó con bombas molotov a dos carabineros, porque no querían delatar a sus compañeros ni tampoco podían avalar la violencia. “Estamos a favor de movilizaciones más radicales, pero hay un grupo que no raciona las acciones, las están chacreando”, dijo.

Actualmente muchos alumnos estarían coordinándose con pares de otros liceos para acordar su postura frente a la política del  “Aula Segura” de Piñera.

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Comentarios

Comentarios

Con miedo no se llega muy lejos, los cambios no vienen de la mano de un alcalde sin la próbidad que tanto se critica a la izquierda q carece, este señor es y su rector no llegarán muy lejos, porq no hablamos de Transparencia en su gestión.

Un Hombre q es capaz por conveniencia cambiar su ideal o pensamiento político simplemente es alguien se debe desconfiar, alguien q cambia o transa por beneficio propio su ideal es simplemente un asco 🤮

Este señor quiere cambios nosé qué tipo de cambio si se deja manipular por la presidenta del centro de padre (amiga del alcalde ) la gestión de este señor es pésima en lo académico y en lo administrativo esas dos cosas van acompañadas las dos para tener un logro académico tiene que haber una gestión administrativa para alcanzar una buena gestión

Este tipo ha logrado calmar un poco las cosas en el Liceo de Aplicación, cosa que me da gusto siendo yo un ex-alumno del Liceo.. Ahí quedaron los pseudo periodistas que escribieron la nota, parece que no son verdaderamente independientes, se les nota de lejos que están comprados por los zurdos. Por si algún canario nuevo lee esto: ustedes dan asco, no les llegan ni a los talones a las generaciones pasadas. Si quieren ir a la escuela a hacer flaiterías hay cientos de colegios con número para que puedan ir a perder el tiempo.

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