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Martes, 22 de septiembre de 2020
Serie: Trabajar durante la pandemia

Enfermera: “Tengo esa sensación constante que puedo contagiar a mi familia, aunque yo sea rigurosa”

Paula Huenchumil

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Fernanda Acuña junto a su padre en su titulación. Los dos son enfermeros
Fernanda Acuña junto a su padre en su titulación. Los dos son enfermeros

Fernanda Acuña es enfermera en el Hospital San Juan de Dios, y como la mayoría de los trabajadores de la salud, realiza turnos de 24 horas, aunque no tiene contrato y teme quedar económicamente desprotegida si contrae el virus. Su padre -un hombre de 57 años con varios factores de riesgo- también es enfermero en el mismo centro de salud, quien presenció el primer fallecimiento por Covid-19 en Chile.

Esta es una serie de relatos de personas que no pueden realizar teletrabajo, porque cumplen servicios básicos, o bien porque viven de su sueldo diario. En dos meses más INTERFERENCIA los contactará nuevamente para saber cómo cambiaron sus vidas con el Covid-19. Acá puedes leer el segundo relato: Conductor de Transantiago: “Con la cuarentena están exprimiendo a la clase trabajadora”

La primera línea, así han sido denominados los trabajadores de la salud. Hoy el gremio más expuesto frente a la pandemia del Covid-19- que ya superó la cifra de un millón 900 mil contagiados en el mundo y más de 126.000 fallecidos. Un gremio que no ha abandonado su deber, pero que en diversas partes del mundo también ha debido salir a protestar por mejores condiciones laborales.

En redes sociales circulan videos de cuando la ciudadanía se coordina para rendirle homenaje al personal médico con aplausos. Sin embargo en Chile y en otros países, también se han dado casos de malos tratos hacia algunos funcionarios de la salud en sus edificios y condominios.

“A pesar de las difíciles condiciones de insumos o equipamiento de protección, el personal clínico, enfermeras y enfermeros, cuentan con la preparación, experiencia y conocimientos necesarios, para ejercer estrategias que les permitan evitar ser agentes de contagio. Repudiamos las informaciones que hemos recibido, asociadas a discriminación, malos tratos y prohibición de libre circulación de personal de salud en condominios”, indicó el Colegio de Enfermeras de Chile.

El gremio ha reiterado que deben ser integrados en los espacios de decisión de manejo de la crisis. Además, actualmente está realizando una encuesta sobre las condiciones laborales de las enfermeras e insumos frente a la emergencia sanitaria.

El miércoles 15 de abril, el Senado aprobó en forma unánime un proyecto para solicitar al presidente Sebastián Piñera un bono especial dirigido a trabajadores de la salud, considerando su rol en la pandemia del Covid-19, debido a que los funcionarios están más expuestos al contagio y deben realizar largos turnos.

“Arriesgan su propia integridad y merecen mucho más que aplausos. Francia ya lo hizo. No podemos esperar”, dijo el ex presidente del Senado, Jaime Quintana, según consigna CNN Chile.

A lo que se refiere el Senador por la Araucanía, es que el primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció ayer un plan de rescate que beneficiará al personal sanitario que trabaja en las zonas más afectadas por el coronavirus. "Recibirán una bonificación de 1.500 euros, así como un salario más alto de lo habitual por sus horas extras en la batalla contra el Covid-19 que en Francia deja más de 130.000 contagiados", informa el noticiero 24 horas.

INTERFERENCIA conversó con Fernanda Acuña (27 años) quien desde el 2018 trabaja de enfermera en el Hospital San Juan de Dios, centro de salud que forma parte de la Red de Salud Metropolitana Occidente, por lo cual recibe a pacientes de las comunas de Santiago, Quinta Normal, Lo Prado, Renca, Cerro Navia y Pudahuel. También corresponden a su área las Provincias de Melipilla y de Talagante.

Fernanda Acuña trabaja junto a su padre en el mismo hospital. Él tiene 57 años y estabilidad laboral, pero lo ve preocupado aunque no lo diga. Ella es más joven pero en cambio no tiene contrato y a esa desprotección es lo que más teme ante un posible contagio. Los días que no tiene turno intenta desconectarse lo más posible, pese a que no dejan de llegarle mensajes de los distintos grupos de whatsapps. Hasta ahora no ha sufrido ningún tipo de comentario de parte de los vecinos y es estricta con sus protolos de limpieza. Una trabajadora que cumple un servicio básico en la actual crisis del Covid-19.

Este es su testimonio:

Ayer tuve turno y tuvimos un minuto de felicidad porque dimos de alta a la primera persona de nuestro servicio, una señora de 75 años, que estuvo entubada y salió. Algo bueno dentro de todo lo malo. Cuando se fue, todos aplaudimos, porque estos casos suelen no sobrevivir y ahora está en su casa.

Desde octubre de 2018 trabajo en este hospital. En enero nos empezamos a preparar para el coronavirus, pero tampoco se sabía cómo enfrentarlo. Poco a poco en el hospital fueron modificando las salas, agregando nuevo personal. Mi servicio, que antes tenía capacidad de 20 pacientes, lo modificaron completo. Todos lo pacientes que eran quirúrgicos los dieron de alta, aunque algunos necesitan estar hospitalizados, pero priorizaron los casos más graves. 

Nos fueron tratando de capacitar, pero hubo varios cambios de protocolos, porque todo esto ha sido algo nuevo. Ahora que ya hay pacientes, mucha gente empezó a faltar, entonces igual hay un déficit de personal. A veces nos sentimos desprotegidos, porque solo usamos una pechera que nos deja algunas partes al descubierto.

Mi papá también es enfermero, trabajamos en el mismo hospital, entonces tenemos un doble sentimiento de riesgo, porque llegamos a la casa y tenemos contacto con nuestros otros familiares, con mi mamá y hermana. Tenemos esa sensación constante que los podemos contagiar, aunque seamos rigurosos. Llegamos a la casa, nos duchamos, desinfectamos todo, pero no se va esa sensación que uno puede ser un riesgo.

Él tiene 57 años y está mucho más nervioso que yo, está preocupado por su salud, es hipertenso, asmático, tiene sobrepeso y fuma. Mi papá no lo dice, pero se le nota que está preocupado porque tiene varias patologías de riesgo. Él presenció la primera muerte de coronavirus en Chile, estaba a cargo de esa sala.

Igual estoy bastante asustada porque yo no estoy contratada en el hospital, trabajo con boleta, entonces no se harían cargo si algo me pasara, tendría que pagarme todo el costo, tampoco me pagarían licencia. Por ahora no hay ninguna medida para las personas que estamos en esa situación y somos muchos, pero al menos mi papá está contratado.

Estamos haciendo turnos de 24 horas por un tema de locomoción. Yo entro a las 8 de la mañana y tengo que entregar turno a las 8 de la mañana del día siguiente, pero en realidad me voy del hospital como a las 11. 

Tengo varios compañeros que viven más lejos y están con problemas de locomoción. En la semana igual anda harta gente en el Metro, no es que uno pueda mantener la distancia que se recomienda, pero al menos los últimos días he visto a la mayoría con mascarilla. El fin de semana al menos hay menos personas.

Igual cuando estoy en mi casa, a lo más que he salido es a la farmacia o al super, veo Netflix, hago aseo, ejercicio. Trato de no pensar en el Hospital aunque tengamos grupos de whatsapps que se está constantemente actualizando, pero trato de no entrar en pánico, porque hasta el momento no hemos colapsado.

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