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Domingo, 28 de Noviembre de 2021
Discusión

Fin del hiper presidencialismo: convencionales se inclinan por restar poder al jefe de estado

Camila Higuera

Si bien la discusión aún no inicia, la Comisión de Régimen Político se apronta a dejar atrás el modelo de un presidente con amplias atribuciones. La pregunta es si se adoptará un régimen presidencial moderado o semi presidencial, aunque no se descarta el parlamentarismo.

La Comisión de Sistema Político, Gobierno, Poder Legislativo y Sistema Electoral establecida en al Artículo 62 del Reglamento General tiene la importante tarea de discutir el nuevo sistema de gobierno que regirá al país.

Y esto en un contexto donde las facultades del Ejecutivo han sido más cuestionadas que nunca, se anticipa el debate que tendrá este espacio respecto a si el modelo se mantiene con un presidencialismo exacerbado o si cambiará por otros como el semipresidencial o el parlamentarismo. 

El actual modelo hiperpresidencialista es en parte herencia de siglos de colonia y se estableció formalmente en la Constitución de 1833. Casi cien años después, en 1925 la nueva carta fundamental mantuvo el sistema presidencialista, el cual fue reforzado durante la dictadura militar. 

“Entre este presidente con hiper poderes, yo quiero caminar lo más posible hacia el parlamentarismo. Pero no es fácil hoy día llegar a establecer un parlamentarismo cuando tenemos partidos políticos tan debilitados por ejemplo”, conversó Politzer con este medio.

La Constitución de 1980, elaborada por la Comisión Ortuzar, la Junta Militar y el Consejo del Estado le otorgó tintes aún más autoritarios a las facultades del Ejecutivo, puesto que entonces, el dictador apostaba por que una vez reestableciera el Congreso, este tuviera un rol disminuído y un poder político débil. De esta forma, resultó que la figura presidencial tiene una relevancia mayor que la de los poderes legislativo y judicial. 

Además, la dictadura definió que los periodos presidenciales durarían ocho años, lo cual fue modificado por primera vez en 1994 cuando se bajó a períodos de seis años y en 2005 nuevamente se realizó una reforma, que los dejó en cuatro años sin reelección inmediata. Esta misma reforma, le quitó un enclave fundamental al Ejecutivo, luego de que se eliminaran los senadores designados, donde el presidente designaba parlamentarios e incidía en otras nominaciones.

Actualmente, entre las muchas facultades del presidente se encuentra el poder de presentar y vetar proyectos de ley, declarar la urgencia en la tramitación de estos, nombrar y sacar a los miembros del gabinete ministerial, decretar estado de excepción, entre otras cosas.

En consecuencia, uno de los temas que se discutirá a fondo y que sin duda generará un amplio debate es la forma de gobierno que imperará en el país durante las próximas décadas. En la materia se han escuchado diversas opiniones, desde quienes manifiestan su intención de que el sistema presidencialista con amplias atribuciones debería transitar hacia un modelo más atenuado, semipresidencial o incluso se ha planteado el parlamentarismo.

Si bien no existe una postura unificada entre los convencionales, estos sí coinciden mayoritariamente en que ya es necesario modificar el sistema hiper presidencial y es primordial redistribuir los poderes que concentra el Ejecutivo y que si bien el parlamentarismo es un modelo valorado, ven con dificultad que en este país se pueda aplicar aquel sistema considerando el mal posicionamiento que tienen los partidos políticos en la opinión pública desde hace bastante tiempo.

“Tengo claro que la inmensa mayoría no queremos un sistema presidencial con el poder que tiene hoy el presidente, que es un pequeño monarca. Eso no puede ser”, dijo la convencional de Independientes No Neutrales (INN), Patricia Politzer a este medio. La convencional indica que ella está abierta a la discusión y que espera que no se llegue a la deliberación con ideas inamovibles, aunque reconoce que prefiere acercarse lo más posible hacia el parlamentarismo. 

“Entre este presidente con hiper poderes, yo quiero caminar lo más posible hacia el parlamentarismo. Pero no es fácil hoy día llegar a establecer un parlamentarismo cuando tenemos partidos políticos tan debilitados por ejemplo”, conversó Politzer con este medio.

En la misma línea fue la convencional Francisca Arauna, quien agregó que “como Pueblo Constituyente estamos más cercanos al semipresidencialismo, por un tema de la falta de fortaleza que aún tienen los partidos políticos en Chile y es que para un modelo parlamentario necesitamos mucha fortaleza de los partidos políticos”. De todas formas, Arauna indica que esta es una materia que se definirá en base a las audiencias públicas y a las propuestas que lleguen desde los territorios.

Algo similar comparte la convencional del pueblo Mapuche, Rosa Catrileo, quien además es una de las coordinadoras de la Comisión de Sistema Político. La convencional indica querer cambiar el modelo del hiperpresidencialismo por uno que se ajuste a la realidad y necesidades del país y de la totalidad de los pueblos que lo habitan. Por lo mismo, plantea que antes de definir qué sistema sería el más adecuado, para ella es primordial tener el resultado de la Consulta Indígena para ver que arroja este en la materia.

Por otro lado, la convencional Alejandra Flores (Movimientos Sociales Constituyentes) plantea que si bien lo ideal para ella sería el parlamentarismo, la plurinacionalidad y un sistema legislativo unicameral, de forma que se concrete la separación efectiva de los poderes del Estado, también ve difícil pasar del presidencialismo exacerbado a este otro modelo. 

Barraza plantea que el plebiscito dirimente, las iniciativas populares de norma y la inclusión de los cabildos territoriales “sube un estándar en términos de participación política y yo creo que eso se va a expresar también en el texto constitucional definitivo, porque sería impensado que lo que se ha avanzado en la convención en términos de democracia, no se refleje en la nueva constitución”.

Sin embargo, plantea que en este cambio de sistema político y de gobierno es primordial que se transite a un sistema que instale mecanismos de democracia directa y de participación popular. “Con ello se pueda asegurar la participación y control del poder efectivo de los pueblos, considerando que la soberanía debe residir en ello”, puntualizó Flores. 

En ese punto coincide el convencional Marcos Barraza (PC), quien también destaca la importancia de adoptar mecanismos que garanticen la participación popular vinculante y que no se queden meramente en los procesos consultivos, adoptando un modelo de presidencialismo atenuado. Según plantea el convencional, es necesario redistribuir el poder en todas las instituciones del Estado y en hacer partícipe a las comunidades en las decisiones.

Esto es posible puesto que “la Convención se ha dotado así misma de un poder simbólico que le permite crear y recrear la política y la institucionalidad en Chile”, declaró el convencional a esta redacción. Aquella apertura de posibilidades inéditas de participación popular y de ampliar las instancias democráticas, sin duda establecen un precedente en la materia.

En ese sentido, Barraza plantea que el plebiscito dirimente, las iniciativas populares de norma y la inclusión de los cabildos territoriales “sube un estándar en términos de participación política y yo creo que eso se va a expresar también en el texto constitucional definitivo, porque sería impensado que lo que se ha avanzado en la convención en términos de democracia, no se refleje en la nueva constitución”.

En cuanto a la convencional Constanza Schonhaut (FA), también reconoce que es importante terminar con el régimen hiper presidencial que tenemos, y que debiésemos avanzar hacia uno dentro de la gama del semipresidencialismo y el parlamentarismo. Todo esto vinculado con la representación regional y descentralización que serán parte fundamental del diseño del régimen de gobierno”, indicó Schonhaut.

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Comentarios

Comentarios

Si se instalara una democracia directa y participación popular , no se necesitarían partido políticos si no organizaciones comunitarias regionales , locales ,etc, que suministrarían las necesidades poblacionales para los gobernantes ó sus representantes..Todo tipo de globalizaciones , universalidades de amplio espectro han demostrado ineficiencia , caudillismo y corrupción.

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