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Miércoles, 27 de Octubre de 2021
El desarrollo del capitalismo en Chile (5° parte)

José Bunster, el porteño que se transformó en el verdadero “conquistador” de La Araucanía

Marcelo Segall

Entregamos hoy la quinta parte de una nueva serie sobre la historia económica de nuestro país. El autor, investigador, comunista pero integrante de las filas del trotskismo, publicó este libro en 1958 a través de la Editorial del Pacífico. La obra se transformó en un clásico sobre el tema.

Así como para demostrar con realismo la formación del capital bancario porteño individualicé a éste en Agustín Edwards Ossandón, personaje arquetipo de los grandes habilitadores de minas devenidos banqueros, ahora mostraré al modelo del capitalista agrario de la zona austral en José Bunster. 

Ricardo Donoso y Fanor Velasco, publicaron con el título de "Origen de la propiedad austral", documentos irrefutables al respecto. El libro fue requisado.

Descendiente de ingleses, Bunster nació en la cuna comercial del capitalismo chileno, en Valparaíso, en 1838, creció admirando la prosperidad de los comerciantes; pero, era pobre, y el comercio requiere, para ser fructífero, un capital original que no tenía. A los 19 años descubrió un camino fácil para una acumulación primitiva: obtener las tierras sin propietario de la Frontera. 

Al amparo del ejército fue a residir al fortín de Mulchén, construido por Cornelio Saavedra; pero los verdaderos habitantes de ese suelo se rebelaron, y más pobre que con anterioridad a su viaje al sur, retornó al puerto natal. 

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Cornelio Saavedra en parlamento con los mapuche.
Cornelio Saavedra en parlamento con los mapuche.

Hábil comerciante, había olfateado una veta inagotable, un mineral que no se brocea, un negocio que no quiebra, y esperó. Conocía las debilidades y la energía de los militares chilenos: ambiciosos de ser terratenientes, como los parlamentarios y aristócratas de Santiago, pero malos comerciantes, y tenaces buscadores de la revancha... Pronto las tropas del coronel Saavedra, volvieron a la ofensiva. 

Derrotado el jefe araucano Quilapán, preso su aliado Aurelio de Tounens, penetraron triunfantes al territorio de los vencidos. Tranquilo y seguro, de inmediato Bunster volvió a la región. 

Su elemento inicial fue comprar los derechos a la tierra de los conquistadores. Pese a la declaración del jefe militar, que proponía 200 hectáreas por colono, Bunster obtuvo miles. Utilizó todos los procedimientos conocidos: desde el arriendo a la mera tenencia y ocupación simple; del remate, nunca o casi nunca cancelado, hasta la expulsión a mano armada de indígenas y alguna compra legal. 

Llamado en su época "el conquistador de la Araucanía", merece este calificativo con más justeza que su protector Cornelio Saavedra. Sus tierras abarcaron casi toda la zona del Malleco, las más trigueras de Chile. De joven aventurero llegó en 1880 a ser el primer productor de cereales y pocos años después, cosechó la mitad de toda la producción nacional; en esta labor empleó quince trilladoras, 15 motores a vapor, 22 segadoras, noventa empleados de oficina y dos mil jornaleros. 

Pero su riqueza definitiva y mayor proviene de otra fuente: la compra en verde. Formada la propiedad territorial en la Araucanía con hombres audaces, pero sin capital de explotación, éstos buscaron un financiador que les anticipara semillas, herramientas y animales a cuenta de futuras cosechas. 

Bunster, como otros porteños, conocía la extraordinaria utilidad que rinde la habilitación, se ingenió para adaptarla a las condiciones de la región.

Bunster, como otros porteños, conocía la extraordinaria utilidad que rinde la habilitación, se ingenió para adaptarla a las condiciones de la región: prestó anticipos de fondos a los nuevos agricultores, recurriendo a sus conocidos y parientes de Valparaíso. En la minería, la habilitación era un buen negocio; en la agricultura, era "Jauja". Claudio Gay describe el procedimiento de la compra en verde con las siguientes frases: "Por falta de dinero la costumbre de vender en verde las cosechas, es decir antes de la madurez del grano, en la cual los compradores se apoderan de los productos hasta la cantidad del dinero avanzado dejando al productor por las formas y precios usurarios del préstamo sin grano aún para la próxima siembra en calidad de semilla". 

Agustín Edwards, habilitando minas, fundó su banco. José Bunster, comprando en verde, el suyo. 

Estas observaciones sobre el proceso de concentración capitalista de la tierra son un punto de partida, un anticipo para un análisis histórico. Una perfecta metodología analítica al respecto se encuentra en "El Capital"; ruego al lector dirigirse a él. Se ahorrará muchas explicaciones. Solamente con que conozca nuevos datos, fechas e informaciones, podrá comprender coordinadamente porque muchos años después, en 1927, se tuvo que crear el Ministerio de la Propiedad Austral, secretaría de Estado destinada a terminar con el desorden y el uso de la violencia, impuesto por los problemas y codicias creadas por 47.000 propiedades de más de 20 millones de hectáreas, que estaban no digo con títulos dudosos o falsificados, sino aún sin éstos. 

Introducción de la maquinaria agrícola 

Creado el latifundio austral, aún éste no pudo abastecer la creciente demanda del mercado consumidor minero y general. Formada la hacienda sureña, en puro estilo capitalista, sus métodos de cultivo siguieron siendo primitivos, basados exclusivamente en el trabajo manual del inquilino y en el animal de arrastre. El desequilibrio entre la organización económica capitalista y el sistema antiguo de producción agraria, lo empezó a romper la introducción de la maquinaria agrícola. El trabajo humano directo, unido al de sangre, tiene el grave inconveniente de ser lento, de un gran consumo de tiempo y como resultado, un alto precio de costo. 

En la misma época, en los países europeos y en los Estados Unidos, la técnica industrial producía en gran escala la maquinaria agrícola. En Chile, su importación fue iniciada para la producción de granos en las propiedades de gran extensión territorial, es decir, capaces de absorber su precio con facilidad. 

Las estadísticas de 1879 dan a conocer un número bastante apreciable, para su tiempo: 500 trilladoras y 170 segadoras mecánicas. Cifra considerable en relación a la cantidad de terrenos cultivados o cultivables, comparada con los demás países del continente; sólo era superado el porcentaje por los EE.UU. 

Entre los primeros en utilizar la técnica moderna estuvo el famoso pintor Raymond Monvoisin quien, para su hacienda "Los Molles", en Valparaíso, trajo maquinaria francesa en 1848. 

El pintor Raymond Moinvosin se enriqueció, pintando en serie para los mineros e industriales afines como Wheelright y también para la aristocracia santiaguina. Monvoisin, típico empresario capitalista, no sólo pintaba en masa e industrialmente; sino, de acuerdo a la carrera natural de todo empresario de la época, trabajó minas en Copiapó y trató de habilitar como Monvoisin y Cía.

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Pintura de Monvoisin.
Pintura de Monvoisin.

Este comienzo de mecanización transformó más profundamente, en el sentido capitalista, el régimen de la tierra. 

Reemplazó, en parte, el trabajo mediero entre los propietarios y sus inquilinos, convirtiendo a estos últimos en jornaleros agrícolas, o en desplazados, cuyo infeliz destino era salir de las tierras en las que vivieron sus antepasados. 

La maquinaria es un factor indudable de progreso, acorta el tiempo necesario para cumplir una labor, pero elimina brazos, y mientras esta eliminación no sea destinada a mejorar las condiciones de vida general, por una parte acrecentará la producción y la riqueza; en cambio, por otra parte, aumentará el grado de pauperización y miseria.

Breve biografía

José Tomás Alfredo Bunster Bunster nació en la Hacienda Polpaico, Tiltil, 9 de agosto de 1838 y falleció en Londres, en el Reino Unido, el 13 de agosto de 1903. Fue un empresario y político chileno, llegando a ser un senador suplente durante dos períodos consecutivos (1885-1891 y 1888-1894). Fue considerado como el “Rey de la agricultura” y el “Conquistador de La Araucanía”.12

Hijo de Grosvenor Bunster Carr-Winckworth y Elizabeth Bunster Noell, tuvo 13 hermanos. Vivió toda su infancia en el puerto de Valparaíso y realizó sus estudios en el Colegio Inglés de su ciudad natal. Se casó dos veces, la primera con Lucinda Villagra, con quien tuvo siete hijos; y la segunda con Ester de la Maza, con quien tuvo cuatro hijos más.

En 1857 se estableció en Mulchén, donde comenzó la explotación y arrebato de tierras a comunidades indígenas cercanas a La Frontera, pero perdió todas sus inversiones por la revuelta mapuche de 1859 enmarcada en la revolución de ese año, que lo hizo regresar al puerto de Valparaíso a rehacer su fortuna.

Tras rehacer su fortuna en sociedad con ingleses, volvió a las cercanías de Malleco, donde fue un terrateniente que impulsó y extendió el cultivo de trigo por la región. Promovió la instalación de molinos harineros en Collipulli, Nueva Imperial, Traiguén y Angol, catapultándolo para 1880, a ser el primer productor de cereales del país aportando la mitad del producto nacional.

La adquisición de miles de hectáreas «mediante la compra, el arriendo, la ocupación, el remate y la violenta expulsión de las comunidades indígenas que habitaban en ellas», le hizo acreedor del apodo "Conquistador de La Araucanía".

La adquisición de miles de hectáreas «mediante la compra, el arriendo, la ocupación, el remate y la violenta expulsión de las comunidades indígenas que habitaban en ellas», le hizo acreedor del apodo "Conquistador de La Araucanía".

Tras varios años de explotación agrícola, ordenó la construcción de aserradores mecánicos, un acueducto en Quilapán y el tramo de ferrocarril entre Renaico y Pitrufquén. Su última gran inversión fue la fundación del Banco José Bunster en la comuna de Angol en 1882.

Según Gustave Verniory en su libro de memorias Diez años en Araucanía 1889-1899, relata que Bunster se jactaba que el licor de sus destilerías «ha hecho más por la pacificación (léase destrucción) de los indios, que todos los ejércitos chilenos».

Fue militante activo del Partido Liberal. Ejerció como alcalde de Angol entre 1873 y 1875. También fue elegido senador suplente por Malleco en dos ocasiones, incorporándose dos veces al Senado (1889-1890). En la segunda ocasión, reemplazó a Aniceto Vergara Albano, integrando la Comisión Permanente de Hacienda e Industria.

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Comentarios

Comentarios

No entiendo como aun existe NEGACIONISMO, en cuanto al arrebato violento y en otros casos, poco transparente de tierras que han sufrido históricamente el pueblo mapuche. Acá una prueba mas de ello.

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