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Miércoles, 23 de octubre de 2019
Bajo impacto

Las tres falacias de la reforma a las pensiones

Pedro P. Ramírez Hernández

INTERFERENCIA consultó a expertos de todo el espectro político dentro de las fuerzas que se oponen al gobierno, para sintetizar tres grandes críticas en torno a la efectividad de la propuesta en tanto su promesa de aumentar significativamente las pensiones: 1/ El reajuste al pilar solidario es insuficiente y discriminatorio, 2/ El seguro de longevidad perjudica a los pensionados más pobres y menos longevos y 3/ El subsidio a la clase media es poco y de baja cobertura. Acá los por qué de esas consideraciones.

“El proyecto que hoy presentamos apunta a fortalecer ambos pilares del sistema, el contributivo y el solidario, pues su objetivo central es mejorar las pensiones actuales y futuras, con un cariño y una urgencia especial en aquellos grupos más vulnerables: la clase media, las mujeres, y aquellos que voluntariamente extiendan su permanencia en el mundo del trabajo, para permitir que todos los adultos mayores dejen atrás situaciones de pobreza y vulnerabilidad”.

Con estas palabras y en cadena nacional, el domingo 28 de octubre de 2018, el presidente Sebastián Piñera introdujo ante la ciudadanía los cambios contemplados por su reforma al sistema de pensiones. El desafío es grande para el gobierno, pues el aumento de los montos de las pensiones es actualmente una de las demandas más sentidas por la población -cuestión que ha puesto en duda la legitimidad del sistema de AFP- lo que debe lograr sin salirse de su propio libreto ideológico: la capitalización individual. 

Dentro de este marco, Piñera diseñó una reforma que hizo enteramente pública el 6 de noviembre del año pasado, cuando ingresó ante la Cámara el Mensaje Nº 171-3661, donde detalló los objetivos y el contenido final del proyecto de Ley. 

En concreto, la reforma no toca el modelo, ni introduce medidas de reparto solidario. Al contrario, la fórmula presentada por el ejecutivo se sostiene bajo el ahorro individual y el subsidio estatal de las pensiones. 

En esta línea, los pilares de la reforma son, primero,  el aumento gradual hasta llegar a un alza de 4% de la cotización, con cargo al empleador en el caso de los trabajadores dependientes; segundo, un reajuste en el pilar solidario, que produce un incremento de un 10%, el que luego se reajusta gradualmente de acuerdo a tramos etarios; y tercero, la creación de tres bonos enfocados en apoyar a la clase media, las mujeres y las personas que retrasen su edad de jubilación. 

El desafío es grande para el gobierno ya que debe aumentar los montos de las pensiones sin salirse de su propio libreto ideológico: la capitalización individual.

Con estas medidas como puntales, el presidente Piñera aseguró ante los chilenos que las pensiones de todos subirán en un 40%, una vez que entre en régimen el aumento del ahorro previsional (4%). Sobre la misma, el mandatario afirmó que los cambios en el pilar solidario permitirán mejorar inmediatamente la Pensiones Básicas Solidarias (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS) en un 10%, beneficio que “continuará creciendo en función de la edad del pensionado, hasta en un 50% en el caso de la PBS y hasta en un 70% en el caso del APS”, según dice la propuesta oficial. 

Con este diseño, el gobierno pretende aumentar las pensiones, recuperar la confianza de la ciudadanía y mejorar el mercado para las administradoras de fondos (AFP), introduciendo medidas para favorecer la competencia y el financiamiento del sistema. 

La cuestión, es que del otro lado no se la creen. 

Si bien en la oposición aún no existe una postura oficial, la coordinación para responder a la reforma ya comenzó a funcionar. El pasado 1° de abril se creó una comisión técnica especial para estudiar la reforma. 

Si algo une al conjunto amplio de la oposición, es la gran ausencia del proyecto oficialista: la introducción de medidas de reparto solidario.

En el espacio participan la ex ministra del Trabajo y Previsión Social, Alejandra Krauss (DC), el presidente de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara, Raúl Soto (DC), Hugo Cifuentes, Andrass Uthoff, Osvaldo Andrade (PS), Paula Benavides, Romy Schmidt, Pía Castelli, Jeanette Jara (PC), y Claudia Sanhueza (FA), entre otros políticos y expertos. 

INTERFERENCIA conversó con representantes de todo el espectro político al interior de esta comisión y revisó sus intervenciones públicas, junto a los estudios que han publicado acerca de la reforma presentada por el gobierno, y sintetizó las críticas comunes en tres falacias que se observan en la propuesta actual del gobierno, en tanto no resolverán el problema de las bajas pensiones en el país. 

Si algo une al conjunto amplio de la oposición, es la gran ausencia del proyecto oficialista: la introducción de medidas de reparto solidario. Si bien no todos están de acuerdo con el tránsito hacia un sistema tripartito, con participación del estado, el trabajador y el empleador, existe una convicción transversal de que es importante incorporar medidas de reparto solidario. 

También hay una evaluación negativa de la propuesta del gobierno. Al interior de la oposición califican esta reforma como engañosa, puesto que en la práctica no la ven capaz de dar suficiencia económica a los pensionados, quedando un sector amplio de la población con pensiones bajo la línea de la pobreza y el sueldo mínimo. Al mismo tiempo, alegan que los nuevos beneficios no lograrán una cobertura amplia, generando discriminaciones de género y edad. 

Esta diferencia de apreciación se explica en buena parte porque no se comparte un diagnóstico. Mientras el gobierno atribuye el problema de las bajas pensiones a la baja densidad de las cotizaciones, el aumento en la expectativa de vida y las caídas en las tasas de retorno, para la oposición el problema está más en las bajas remuneraciones y el carácter completamente individual del modelo. 

1. El reajuste al pilar solidario es insuficiente y discriminatorio 

De acuerdo a los datos de la Superintendencia de Pensiones, en enero de 2019 se entregaron 587.832 Pensiones Básicas Solidarias (PBS). Estas se crearon en el año 2008, a partir de la reforma implementada por el primer gobierno de Michelle Bachelet, son financiadas con impuestos fiscales y tienen acceso a ellas aquellas personas mayores de 65 años que nunca cotizaron y que pertenecen al 60% de los hogares de menores ingresos del país. 

Esta pensión no contributiva -ya que no existe cotización- se reajusta el 1 de julio de cada año por la inflación acumulada en los últimos 12 meses y actualmente su valor es $107.304, monto que representa el 35,6% del salario mínimo.

La propuesta del gobierno indica que luego de siete meses de publicada la Ley, la PBS de vejez vigente se incrementará en un 10 % para todo tramo de edad. Este incremento se sumará al reajuste anual que corresponda.

Junto a esta medida, el proyecto propone que cada uno de los cuatro años siguientes a aquel en que se aplicó el reajuste del 10 %, la pensión básica solidaria de vejez se incrementará en 2 %, 4 %, 6 % y 8 % sobre el valor de las pensiones vigentes para los siguientes tramos de edad: 70 a 74 años, 75 a 79 años, 80 a 84 años y 85 y más, respectivamente. 

Según el análisis realizado por la Fundación SOL, ong de profesionales ligados a la izquierda progresista, si la reforma comienza a regir desde el próximo año, a partir del año 2021, existirán cinco tipos de PBS, diferenciadas por tramo de edad y en 2024 su valor llegará a $140.939 mensuales para quienes tengan entre 65 y 69 años y a $190.097 mensuales para quienes tengan 85 o más años.

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Fuente: Fundación Sol "Análisis crítico de la propuesta de pensiones del Gobierno de Sebastián Piñera"
Fuente: Fundación Sol "Análisis crítico de la propuesta de pensiones del Gobierno de Sebastián Piñera"

Al observar el efecto real de la reforma sobre las PBS, según los datos de la Fundación SOL se puede observar que, a 2024, la pensión para quienes tengan entre 65 y 69 años aumentará en casi 13 mil pesos (de $128.127 a $140.939), mientras que en el mismo año el tramo superior, de 85 años y más, la PBS aumentará en 62 mil pesos.

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Fuente: Fundación Sol "Análisis crítico de la propuesta de pensiones del Gobierno de Sebastián Piñera"
Fuente: Fundación Sol "Análisis crítico de la propuesta de pensiones del Gobierno de Sebastián Piñera"

Siguiendo con el estudio de SOL, los porcentajes de la PBS respecto del salario mínimo, al año 2024, estarán entre 35,6 % y 46,9 %. 

En una medición similar, pero respecto de la línea de la pobreza, considerando un hogar unipersonal, los porcentaje de la PSB representan entre 73,7% y 99,4%. 

En consonancia con estos datos, varios miembros de la comisión técnica de la oposición consideran que los montos no logran ser suficientes para alcanzar el salario mínimo ni para superar la línea de la pobreza. 

Además, la medida -al considerar incrementos solo para mayores de 65 años- discrimina a los beneficiarios de invalidez, es decir las 182.878 personas que se pensionaron bajo esta modalidad a enero 2019, y a todas las mujeres que se pensionan entre los 60 y los 65 años. Además, cabe destacar, que el sector más beneficiado en proporción de los aumentos, el que va por sobre los 85 años, representa solo el 10% de quienes acceden al pilar solidario. En Chile, 56% de los hombres tiene probabilidad de fallecer antes de los 85, mientras que en el caso de las mujeres la cifra es de 43%.

Un segundo componente del Pilar Solidario es el Aporte Previsional Solidario (APS). Financiado también a través de impuestos generales, consiste en un subsidio para todas las  personas que obtienen una pensión contributiva base (vía AFP) menor al valor de la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS), quienes deben ser también mayores de 65 años y demostrar pertenecer al 60% de los hogares de menores ingresos del país. 

La PMAS se reajusta el 1° de julio de cada año según la inflación acumulada en los últimos 12 meses y actualmente su valor es $317.085. Se calcula a través de una fórmula que hace inversamente proporcional el monto de la pensión vía contributiva alcanzado, respecto del subsidio otorgado. 

De acuerdo a Fundación SOL, si se comparamos la APS que recibirán las personas que pertenecen al 60 % más pobre y que tienen una pensión base menor a la PMAS de marzo de 2020, los aumentos mensuales serían entre ocho mil pesos y 12 mil pesos, dependiendo de cada caso.

2. El seguro de longevidad perjudica a los pensionados más pobres y menos longevos

El proyecto presentado por el gobierno crea un seguro de longevidad enfocado en los futuros pensionados que utilicen la modalidad de retiro programado, otorgándoles una pensión final garantizada. Esto implica que estas personas recibirán su pensión mensualmente mientras vivan, pese a que pueda habérseles acabado sus fondos previsionales individuales.

Para la oposición, el punto en conflicto es que las pensiones serán pagadas en el tiempo primero con los fondos individuales del afiliado, hasta que estos se agoten, después con el aporte solidario aportado por las APS, y cuando estas se acaben, recién entrará el seguro. 

Jeannette Jara, ex subsecretaria de Previsión Social de Bachelet II y también integrante de la comisión técnica, advirtió de este tema a los parlamentarios durante la primera semana de abril cuando presentó sus comentarios ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara. En la ocasión, Jara planteó que esta situación va a acelerar el agotamiento de los fondos individuales de los pensionados, lo que va a disminuir o eliminar la pensión de herencia si es que la persona fallece tempranamente.

El seguro de longevidad va a acelerar el agotamiento de los fondos individuales de los pensionados, lo que va a disminuir o eliminar la pensión de herencia. En el caso de las pensiones de sobrevivencia, el estado va a tener que responder ante el o la cónyuge y los hijos menores de 24 años.

En cuanto a los pensionados con APS, en entrevista con el Diario Financiero, Paula Benavidez, quien participa de la comisión técnica de la oposición, comentó que "con la reforma, un hombre de 65 años que genera una pensión propia de $80.000 y que hoy obtiene un Aporte Previsional Solidario (APS) de $80.000, deberá financiar en adelante esos $160.000 pesos con su cuenta individual hasta que los fondos se agoten. Si fallece antes de los 75 años, no habrá recibido aporte solidario del Estado".

Tanto Benavidez como Jara coinciden en que la medida puede tener beneficios fiscales en el corto plazo, pero eso no es tan claro en el largo plazo, pues el estado se tendrá que hacer cargo de los supervivientes empobrecidos de los pensionados que fallezcan sin heredar su ahorro.

3. El subsidio a la clase media es poco y de baja cobertura

Para aumentar las pensiones de la clase media, el gobierno creó una nueva categoría de subsidios, los que -al igual que el Pilar Solidario- serán financiados por el estado a través de impuestos generales, y beneficiarán a los actuales y futuros pensionados de vejez, que cumplan un umbral mínimo de 16 años de cotizaciones en el caso de las mujeres y 22 años en el caso de los hombres.

El primer aporte fiscal corresponde a 0,15 UF (unos 4 mil pesos), el que se entrega mensualmente por cada año cotizado por sobre el umbral, con un pago máximo mensual de 0,8 UF (unos 22 mil pesos). 

El segundo, es un aporte complementario mensual dirigido a la mujer, de 0,05 UF (unos 1.400 pesos) por cada año cotizado por sobre el umbral, con un máximo de 0,2 UF (unos 5.500 pesos). 

Finalmente, como reconocimiento al esfuerzo realizado, los futuros pensionados que sigan cotizando después del cumplimiento de la edad legal de pensión, recibirán un aporte adicional mensual de 0,075 UF (unos 2.000 pesos) por cada año cotizado después del cumplimiento de la edad legal, en el caso de los hombres y de 0,1 (unos 3.000 pesos) en el caso de las mujeres.

En Chile, el promedio de cotizaciones en los hombres es de 17,9 años y en mujeres de 12,9 años. Sin embargo, el proyecto pide como requisito tener 22 años de cotizaciones, en los hombres y 16 en las mujeres (excluyendo al 50%).

De esta manera, los subsidios máximos mensuales por cada año por sobre el umbral serán de 0,225 UF (unos 6.000 pesos) para los hombres y 0,3 UF (unos 8.000 pesos) para las mujeres.

Aparte de las bajas cifras mensuales involucradas (los incrementos alcanzan para 7,5 y 8 pasajes de metro al mes, en el mejor de los casos), el otro gran problema de esta medida es que es de baja cobertura. 

El mismo mensaje presidencial reconoce que el promedio de cotizaciones en los hombres es de 17,9 años y en mujeres de 12,9 años. Sin embargo, el proyecto pide como requisito tener 22 años de cotizaciones, en los hombres y 16 en las mujeres. 

Además, estos parámetros excluyen al 50% de las mujeres jubiladas por vejez, a los 620.221 pensionados del IPS, a los 139.645 pensionados por invalidez y a los 279.961 pensionados por sobrevivencia. 

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Comentarios

Comentarios

no entiendo como tanta mesquindas de este gobierno todo con letra chica si quiere hacer hacer una reforma bueno que haga una buena reforma .y que se vea reflejada en un buen aumento a los jubilados para los abuelitos yo pienso que son unos malvados los que hacen este tipo de reformas porque realmente no soluciona nada se sigue en la pobresa total con 10.000 pesos de aumento de aqui a enero del 2020 es una burla .y a los jubilados que se les van a incrementar un poco mas su sueldo miserables va hacer cuando pasen los 85 años señores son poquitos los chilenos que viven hasta esa edad y ese 4 por ciento de cotizacion que tanto cacarean este gobierno es para los futuros pensionados 40 años mas que le parece esa es la gran reforma es una mugre que no salva a nadie no se si a los jubilados les han visto las huevas esta clase de politicos que apoyaron esta reforma junto con el gobierno o pensaran que los chilenos somos tarados mentales pero señores para las proximas eleciones estas ratas descaradas salen cagando como gobierno no sirven para la mayoria de los chilenos un rechazo totalmente a esta contrareforma que no ayuda en nada a los jubilados seguiran con pensiones de hambre toda su vida .si no cambiamos a un sistema mixto de reparto para que alla una proteccion de seguro social justa para los jubilados chilenos

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