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Domingo, 16 de junio de 2019
Mandatario de Ecuador

Lenín Moreno: el Presidente que entregó a Julian Assange

Pedro P. Ramírez Hernández

Bajo la justificación de “violar reiteradamente convenciones internacionales”, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, reafirmó su giro a la derecha y cercanía con Washington, al quitar el asilo político a Assange y permitir que la policía británica entrara a la sede diplomática de Ecuador en Londres, donde se refugiaba desde 2012, y lo sacara por la fuerza.

En un hito que marca un giro definitivo en la agenda internacional de Ecuador, que mantiene enfrentado al actual mandatario con su antecesor, Rafael Correa, de quien fuera su vicepresidente, las actuales autoridades ecuatorianas tomaron una decisión que generó impacto en todo el mundo, al permitir que el fundador de Wikileaks –al que también se le retiró la nacionalidad ecuatoriana– fuese sacado a la fuerza de la embajada en Londres y llevado a un lugar aún no revelado por la policía.

Tras el arresto, Moreno indicó que se “habían librado de una piedra en el zapato”, cuestión que Correa respondió, tildándolo como “el traidor más grande de la historia ecuatoriana y latinoamericana”. Y agregó, en su cuenta de Twitter: “Decisión soberana, ¡vaya manera de llamar a la mayor canallada y cobardía!”, y también "De ahora en adelante a nivel mundial la canallada y la traición podrán ser resumidas en dos palabras: Lenín Moreno", escribió.

La detención de Assange se da en medio de un delicado escenario interno en Ecuador, cruzado por graves acusaciones de corrupción que habrían tenido lugar durante la gestión de Correa. Cuestión que, a ojos del politólogo y jefe de Relaciones Internacionales de la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador, Richard Salazar, ha obligado a Moreno a desmarcarse de su predecesor, marcando diferencias, tanto en la política exterior como interior del país para legitimarse ante la ciudadanía y crear un espacio de gobernabilidad.

Correa acusa a Moreno e estar relacionado con un caso de corrupción, denominado INA Papers, una trama que presuntamente involucra a Moreno y a buena parte de su familia,

Sin embargo, para el ex presidente Correa el fondo de esta decisión es otro. Acusa a Moreno de estar relacionado con un caso de corrupción, denominado INA Papers, una trama que presuntamente involucra a Moreno y a buena parte de su familia, revelada, justamente por WikiLeaks, lo que habría generado esta decisión como represalia. Según la denuncia, la familia de Moreno habría incurrido en delitos de corrupción, perjurio y lavado de activos, a través de varias empresas extranjeras offshore en diversos paraísos fiscales. Todo por un monto de US$ 18 millones.

Parte del blanqueo de esos capitales se habría hecho a través de la firma INA Investment, constituida enn 2012 por el hermano del presidente, Edwin Moreno. Por ello, la Fiscalía General de Ecuador abrió una investigación que indaga una serie de compras irregulares efectuada por Moreno, esposa e hijas, entre las que se encuentra automóviles de alta gama, así como una serie de inmuebles, como un departamento de 140 metros cuadrados en Alicante, España.

WikiLeaks ya había señalado que el actual gobierno ecuatoriano utilizaría contra Assange el caso INA Papers. El jefe de Estado de Ecuador, sin embargo, ha restado importancia a las acusaciones, las que califica de una “campaña de desprestigio”.

El distanciamiento Moreno – Correa

Cuando en mayo de 2017 asumió el cargo, todo indicaba que Lenín Moreno sería un fiel continuador de las políticas de su antecesor. No en vano fue su vicepresidente. Sin embargo, al poco andar se distanció de Correa, y después fue un declarado enemigo. A los tres meses de iniciado su mandato, retiró de todas las funciones al ex presidente Correa, por “acusaciones de corrupción e investigaciones abiertas” y también cesó de todas las funciones al vicepresidente, Jorge Glas - amigo de Correa- después de que este publicara un comunicado crítico a la gestión del gobierno.

Según el ex mandatario ecuatoriano “Moreno siempre quiso entregar al fundador de WikiLeaks".

La enemistad entre los otrora aliados políticos provocó roces durante los últimos años, los que se reactivaron tras la detención de Assange. Según el ex mandatario ecuatoriano “Moreno siempre quiso entregar al fundador de WikiLeaks".

Asimismo, en materia de política internacional, Moreno cambió radicalmente el eje de sus relaciones. Durante la década anterior, Ecuador se relacionó principalmente con Venezuela y China, con quienes desarrolló importantes obras sociales e industriales, como el desarrollo de carreteras y la expansión de la gran minería.

En contraste, Moreno ha criticado abiertamente a Venezuela y al gobierno de Nicolás Maduro. Una muestra de aquello fue su participación en el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur) que celebró su primera cumbre en Santiago de Chile el pasado 22 de marzo y que tuvo un marcado espíritu anti bolivariano.

De esta forma, Moreno se alineó con Mauricio Macri (Argentina), Jair Bolsonaro (Brasil), Sebastián Piñera, (Chile), Álvaro Duque (Colombia), Mario Abdó (Paraguay) y Martín Vizcarra (Perú). Acercamiento que se da luego del acuerdo al que llegó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de financiamiento por US$ 4.200 millones, que se suma a un crédito de US$ 6.000 millones otorgado por instituciones multilaterales que incluyen al Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina.

Como contrapunto, según Salazar, estos gastos responden al “debilitamiento fiscal que dejó el gobierno anterior, que amarró créditos con China con tasas superiores a las fijadas con el FMI, dinero que fue mal administrado y que generó muchas licitaciones por parte de la administración anterior que se habrían adjudicado con sobreprecios, bajo coimas millonarias".

El caso Assange

El fundador de Wikileaks recaló en la embajada de Ecuador en un desesperado intento por evitar su entrega a Suecia, luego que este país solicitara su extradición desde el Reino Unido por supuestos delitos sexuales cometidos contra de dos mujeres en Bruselas.

En una primera instancia, la justicia británica aceptó el pedido de la fiscalía sueca e impuso un arresto domiciliario en su contra el 24 de febrero de 2011, el que burló en junio de 2012 para solicitar asilo en la embajada ecuatoriana en Londres, pedido que fue concedido por el gobierno de Correa.

Tras cinco años en la embajada, el 19 mayo 2017, Suecia archivó la causa contra Assange, debido a la prescripción de los delitos que se le acusaban.

Tras cinco años en la embajada, en mayo de 2017 Suecia archivó la causa contra Assange, debido a la prescripción de los delitos de los que se le acusaba. Aun así el programador australiano decidió quedarse en la embajada para evitar ser detenido por las autoridades británicas, por violar previamente su libertad condicional, pero por sobre todo, para no ser entregado eventualmente a Estados Unidos.

Con el gobierno de Donald Trump las cosas arrancaron bien para Assange, ya que las publicaciones que liberó Wikileaks sobre Hillary Clinton durante la campaña le sirvieron para ganar la elección. Incluso, el actual líder estadounidense llegó a tuitear “Amo a Wikileaks”.

Le cayó Estados Unidos

Las cosas cambiaron drásticamente cuando el sitio de Assange publicó Vault 7, la mayor filtración de documentos de la CIA en la historia de la agencia, cuestión que desató la furia del Washington republicano y provocó amenazas en contra Assange por parte del secretario de Justicia de los Estados Unidos, Jeff Sessions, quien afirmó que su arresto era una "prioridad".

A partir de entonces, el gobierno de Trump definió a Wikileaks no como un medio de comunicación, sino como un “servicio de inteligencia hostil, no estatal” y cobró un nuevo impulso la investigación en que se le acusa de "conspirar" junto a Chelsea Manning, un miembro del servicio militar de Estados Unidos que proporcionó al sitio web en 2010 millones de documentos secretos del ejército y la diplomacia de norteamericana.

Junto a lo anterior, la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, acusa a Wikileaks de comunicarse directamente con los espías rusos responsables del robo y publicación de documentos confidenciales del Partido Demócrata.

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