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Domingo, 21 de abril de 2019
Conflictos de interés

Ministra Cubillos no revela declaración de intereses de Raimundo Larraín

Nicolás Massai D.

La ministra de Educación afirmó por Twitter que el funcionario, hijo de Carlos Larraín, había explicitado sus intereses en el holding educacional Santo Tomás al entrar al ministerio en abril de 2018. Sin embargo, al solicitar esa información, el MIneduc optó por dilatar la respuesta al pedir a este medio solicitarla por Ley de Transparencia, lo que retarda en torno a un mes una eventual respuesta.

Raimundo Larraín Hurtado, el nuevo jefe de la poderosa División de Educación General (DEG) del Ministerio de Educación participa en la propiedad del holding educacional Santo Tomás, según reveló INTERFERENCIA en un artículo publicado el miércoles 5 de febrero.

El vínculo que une al actual funcionario estrella del Mineduc con el grupo Santo Tomás es Inversiones LH Limitada, una sociedad que, a través de una cascada de otras sociedades, se conecta con Inversiones Bicentenario S.A., una de las principales firmas que participa en los negocios educacionales de Santo Tomás.

Este grupo educacional es dueño de centros de formación técnica, institutos, una universidad y distintos colegios a lo largo de Chile. En total, sus establecimientos cuentan con más de 90.000 alumnos.

Pocas horas después de que este medio diera a conocer este antecedente, la ministra de Educación, Marcela Cubillos, recurrió a su cuenta de Twitter y aseguró que ese nexo había sido manifestado por “él mismo, por transparencia, el día 10 de abril en su primera declaración de intereses al llegar al Mineduc. Y en todo caso, no hay propiedad de colegios por tanto no existe conflicto de interés alguno”.

Ante estas palabras, INTERFERENCIA solicitó el documento de intereses al Mineduc, el que, a través de su departamento de comunicaciones, aseguró que, por protocolo, se debe pedir esa información vía Ley de Transparencia. Es decir, en al menos 20 días hábiles más no habrá respuesta.

Lo que llama la atención es que la ministra asegure, públicamente, que los nexos empresariales de su nuevo hombre fuerte (que también participa como accionista en el grupo financiero Consorcio) fueron declarados en abril pasado, pero que el ministerio no transparente de inmediato esa información y, en vez de ello, dilate burocráticamente la respuesta por casi un mes.

Según expertos en transparencia consultados por este medio, únicamente las altas autoridades están obligadas a exponer sus declaraciones en el sitio web de InfoProbidad. Para el resto de los funcionarios, es necesario hacer una solicitud mediante la ley 20.285.

El abogado Carlos Larraín Hurtado, hermano de Raimundo Larraín Hurtado, quien también participa de la sociedad que se conecta a la propiedad del holding Santo Tomás, sí publicó en 2017 su declaración de intereses, luego de asumir como concejal de Las Condes. En ella solo especifica su participación en Inversiones LH Limitada, sin hablar del vínculo entre esta y el grupo educacional, lo que podría ocurrir en la declaración del nuevo jefe de División de Educación General.

La beca

A lo largo de su carrera profesional, Raimundo Larraín Hurtado no ha tenido mayor figuración pública. Las polémicas en torno a su nombre, en su momento, se relacionaron a su padre, Carlos Larraín, ex senador designado en el cupo de Andrés Allamand cuando este pasó a ser ministro de Defensa durante el primer gobierno de Sebastián Piñera.

Su hermano menor, Martín Larraín protagonizó en septiembre de 2013 un atropello fatal en el que resultó muerto Hernán Canales en la localidad de Curanipe, en la octava región. Un año después fue absuelto, pero hubo sospechas y críticas que hablaban de que en Chile existe una "justicia para los ricos".

Ese mismo año 2014, Raimundo Larraín obtuvo una beca del Estado para financiar un magíster en la Universidad de Columbia. Giorgio Jackson, diputado de Revolución Democrática, criticó en ese minuto que el hijo de un férreo opositor de la educación costeada por el fisco se adjudicara un beneficio de estas características.

Fue el mismo Raimundo Larraín Hurtado quien le respondió a Jackson a través de una carta al director de El Mercurio.

“Estas becas son las antípodas de la gratuidad universal, porque para adjudicárselas hay que cumplir con ciertos requisitos; en el caso de Becas Chile, mérito en un proceso altamente competitivo y transparente. Otras becas se adjudican teniendo en cuenta condiciones socioeconómicas y pertenencia étnica, entre otros criterios. Nada más diferente a la gratuidad universal, donde a todos ‘les toca’, no hay requisitos de adjudicación y son independientes del desempeño del beneficiado”, escribió.

Y el actual encargado de implementar las políticas públicas de educación, y que es cercano y ha trabajado con colegios de la congregación católica conservadora Opus Dei, terminó su misiva señalando que "si los líderes jóvenes del país no promueven el mérito y fomentan en cambio el clasismo y la odiosidad, nos va a costar mucho más avanzar como país. Orgulloso de mi beca".

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