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Domingo, 19 de enero de 2020
Bombardeo en Bagdad

Trump ordena el asesinato del general Soleimani y escala al momento más tenso en casi 40 años entre EE.UU. e Irán 

Vagabundo Ilustrado (@vagoilustrado)

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Fotografía: Shutterstock.
Fotografía: Shutterstock.

Tras una semana de graves incidentes en Irak, el presidente de Estados Unidos decidió bombardear el aeropuerto de la capital iraquí, produciendo la muerte de siete personas, incluido este oficial de elite de Teherán, quien coordina las fuerza pro-iraníes en Irak y Siria. También se observó un incremento en el precio del barril de petróleo del 4,2% al cierre de esta edición

Un ataque aéreo con drones perpetrado la madrugada de este viernes en las cercanías del aeropuerto de la ciudad de Bagdag, Irak, acabó con la vida del general y jefe de las fuerzas de élite Iraní (conocidas como Quds) Qasem Soleimani. Junto a él, según confirma Reuters, falleció también el comandante de la milicia iraquí, Abu Mahdi al-Muhandis.

Horas más tarde, el Pentágono y la Casa Blanca confirmaron la autoría del ataque señalando además que este fue autorizado directamente por el Presidente Donald Trump como un “ataque preventivo” en el contexto de las protestas de las últimas semanas en ese país, que terminó con la dimisión del Presidente iraquí, y el asedio a la embajada de Estados Unidos  en Bagdag por parte de los manifestantes, en su mayoría chiitas, que buscan la salida de las fuerzas de ocupación. 

Por su parte, el Presidente Donald Trump se limitó a publicar un tuit donde solo colocó la bandera de Estados Unidos, todo esto en medio de su campaña para buscar su reelección.  

En tanto los mercados reaccionaban ya al evento y el precio del barril de petróleo se disparó encumbrándose sobre los 69 dólares el barril en Londres, un 4,2% por encima del precio Brentt calculado para marzo, al cierre de esta edición.

La muerte de Soleimani es considerada una acción peligrosa y de alto impacto por casi la generalidad de los analistas internacionales, quienes coinciden en que las implicancias aún son inciertas, marcando de paso el más alto momento de tensión entre Irán y Estados Unidos desde la Revolución Iraní (caída del Sha) y la Crisis de los Rehenes en 1979 (que se extendió hasta el 20 de enero de 1981).

Desde ahí, la tensión entre Irán y Estados Unidos ha sido, durante ya más de cuatro décadas, en extremo tensa, con altos y bajos. Esto, en particular, por la influencia que ejerce Irán en la región, contrario a Israel (gran aliado de Estados Unidos) y a los propios intereses estadounidenses en la zona.

Suma además la insistencia de Teherán en su programa nuclear, al que Estados Unidos se ha opuesto enérgicamente, incluso presionando con embargo y gestionando sanciones desde la ONU, lo que ha sido una tensa e inestable relación que ha generado una serie de movimientos, cual tablero de ajedrez, en toda la región por décadas, pero siempre demarcando líneas rojas, incluso, en el peor momento de tensión con la situación en Siria, aliado de Irán, donde Washington buscó, finalmente sin suerte, derrocar al gobierno. Sin embargo, hay consenso en que esas líneas rojas se cruzaron esta noche. 

El poderoso Soleimani

Soleimani no era un simple general de la Guardia Revolucionaria Iraní, su protagonismo se daba tanto por su cercanía con el Ayatollah Alí Jamenei (considerado su brazo derecho), como por su rol en la política de seguridad exterior de Irán, con alta influencia en la región, donde operó como asesor militar y nexo entre el gobierno de Irán y los aliados en la zona e incluso más allá. Su participación fue preponderante en Siria (donde apoyó a Bashar Al Assad contra ISIS), así como en el apoyo en el Libano a Hezbollah. También fue importante en Yemen, apoyando la resistencia contra Arabia Saudita (aliado de Estados Unidos) e Irak donde Irán ha apoyado sostenidamente las manifestaciones, en particular a la facción chiíta.

En 2014, la BBC lo señalaba como el hombre más importante de Irán

En tanto, las autoridades de Irán, según reporta la televisión estatal de ese país, han respondido esta mañana anunciando que vengarán el ataque, que es considerado como una declaración abierta de guerra, y se ha convocado a una reunión urgente del Consejo de Seguridad Nacional, máximo órgano de seguridad de ese país, para ver las decisiones a tomar respecto al asesinato de a quien consideran ya un “mártir”.

Según aseguró Mohsen Rezaei, ex jefe del cuerpo de élite al que pertenecía el fallecido general, y actual secretario del Consejo de Conveniencia, órgano que asesora al líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei. "Mártir teniente general Qasem Soleimani se ha unido a sus hermanos mártires, pero nos vengaremos con contundencia de EEUU", escribió en su cuenta de Twitter, según informa la agencia rusa Sputnik.

Por su parte, el canciller de Irán, Mohamad Yavad Zarif, dijo que "el acto de terrorismo internacional que atacó y asesinó al general Soleimani -la fuerza más eficaz en la lucha contra el Estados Islámico, Al Nusra, Al Qaeda, etc.- es extremadamente peligroso y constituye una estúpida escalada" en las redes sociales", junto con responsabilizar a Washington por su "aventurismo".

Jamenei, dijo que "su fallecimiento no detendrá su misión, pero los criminales que han manchado sus manos con la sangre del general Soleimani y de otros mártires deben esperar una dura venganza", y anunció tres días de luto en Irán.

Tras la muerte de Soleimani, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán convocó una reunión extraordinaria, al igual que Israel, el gran enemigo de Irán en la región, cuyo ministro de defensa, Naftali Bennett, también convocó una reunión urgente. 

Así, la decisión de Trump abre un nuevo y complejo escenario en la región, donde se espera que haya una escalada en la violencia, tanto en Irak, Siria, como en los países donde Irán tiene influencia, por las posibles represalias contra objetivos estadounidenses y de sus aliados.

Mientras, los mercados siguen remeciéndose con los efectos de esta acción, que se suma a un ya complicado escenario de la economía mundial del que se venía con la Guerra Comercial entre Estados Unidos y China. Así mismo, se espera la reacción de las potencias mundiales, tanto de Rusia (con altos intereses en la zona y con una relación sostenida con Irán), como de China -que buscará sacar ventaja- como también de la Unión Europea (UE), aunque este último bloque, muy probablemente, buscará tomar distancia -como lo ha venido haciendo- de la política exterior de Estados Unidos.  

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La guerra preventiva de Trump es la guerra en sí. Ninguna guerra es preventiva. Ahora enviará 3000 soldados, agregando más inestabilidad.

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