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Martes, 18 de Enero de 2022
Columna

LATAM y las AFP: historia de un amor malsano

Carlos Tromben

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Piñera y los Cueto, socios históricos de Latam
Piñera y los Cueto, socios históricos de Latam

Las grandes aerolíneas del mundo sobreviven gracias a subsidios. En el caso de Latam, fueron las AFP las que durante años suministraron capital barato sin dimensionar los riesgos inherentes al negocio.

Corría agosto de 2017 y en el salón de eventos del Hotel W había expectación. Expertos nacionales y extranjeros y dos ex presidentes de la república expondrían acerca del futuro del país en aquel año electoral. Uno de ellos era el candidato preferido del mercado financiero.

Entre el público de aquel seminario organizado por Moneda Asset se vio a dos antiguos socios de Sebastián Piñera conversando en susurros, con expresiones serias y concentradas. Sus nombres eran Ignacio Cueto Plaza y José Cox Donoso.

La aviación civil no es un negocio necesariamente rentable. Los costos fijos son altísimos y los riesgos constantes. Lo demuestra la larga lista de compañías que se acogieron al capítulo 11 y hoy siguen volando. 

Ambos habían sido directores de Latam y aquella era la tercera campaña presidencial que emprendía Piñera. 

Después de tres años seguidos de pérdidas, Latam ya no era la estrella de la industria. Había resistido a dos recesiones, alzas del precio del petróleo y varias huelgas, pero un nuevo shock externo podría obligarla a un aterrizaje forzoso. Los riesgos se reflejaban en el rostro grave de Cox, en las mandíbulas singularmente apretadas de Cueto.

La aviación civil no es un negocio necesariamente rentable. Los costos fijos son altísimos y los riesgos constantes. Lo demuestra la larga lista de compañías que se acogieron al capítulo 11 y hoy siguen volando. Son 'too big to fail'; deben miles de millones de dólares, emplean a cientos de miles de trabajadores y transportan a millones de pasajeros. Ningún gobierno puede permitirse una crisis aeroportuaria, de modo que todos, de algún modo u otro, entregan apoyo financiero. De hecho, en Estados Unidos el gobierno federal subsidia el combustible, garantiza créditos a sindicatos y las pensiones de los pilotos y el personal. 

Latam no contaba con apoyos de ese tipo. Su gran comodín era otro: unos inversionistas institucionales en extremo generosos, como son las AFP. Con ellas, y con el triunfo de Sebastián Piñera en 2017, contaban Cueto y Cox para que Latam siguiera volando.

Una vieja relación

La relación entre las AFP y la antigua aerolínea chilena es un extraño elefante en la cristalería: un riesgo relevante y que las autoridades regulatorias, la Superintendencia de Pensiones, la Comisión Clasificadora de Riesgo y el Comité Técnico de Inversiones pasaron por alto durante años. 

No fue siempre así. Tras su privatización en 1994, la entonces Lan no despertó inicialmente el interés de las AFP. Provida, entonces controlada por Álvaro Saieh, llegó a tener 16.094 acciones y las vendió todas en noviembre de 1997. 

En esos años también fue clave el ingreso de Cuprum. La AFP estaba bajo el control del grupo Penta, es decir, de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano, un amigo de juventud de Sebastián Piñera.

Recién dos años después logró llamar la atención de la más pequeña de todas las AFP. Se llamaba Aporta Fomenta, había sido fundada por el sindicato del Banco del Estado durante el gobierno de Patricio Aylwin y tenía apenas 25.398 afiliados y activos por $446 millones de dólares.

Aporta Fomenta compró 744.808 acciones de Lan, más de un millón de dólares de la época, sacando el negocio de Piñera y los Cueto de la segunda división.

En esos años también fue clave el ingreso de Cuprum. La AFP estaba bajo el control del grupo Penta, es decir, de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano, un amigo de juventud de Sebastián Piñera. Cuprum compró 5,4 millones de acciones, $6,7 millones de dólares de la época, pero la importancia de la operación no estuvo solo en el monto, sino en el timing. Ocurrió nada menos que en septiembre de 2001 tras los atentados a las Torres Gemelas. Un tremendo salvavidas que Choclo Delano le arrojó a Chatito Piñera durante la peor crisis de la aviación civil en décadas. La participación de las AFP subió a 1,9% del capital accionario. 

Pero el amor entre la aerolínea y las AFP todavía no prendía. Entre 2002 y 2005 la participación de estas en Lan incluso bajó. Entre enero y septiembre de 2004 llegó a cero. Piñera se la jugó en traerlas de vuelta con aumentos de capital, promesas de dividendos y su primera aventura presidencial.

A fines de 2007 las AFP eran dueñas del 4,5% de las acciones. Dos años después el porcentaje subió al 6,4%. Las AFP suscribieron todos los aumentos de capital que la empresa ofreció, incluso compraron más y más acciones en el mercado. 

En marzo de 2010, Piñera vendió su participación al grupo Bethia. Se bajó de su asiento en clase ejecutiva y su lugar fue ocupado por los ahorros obligatorios del trabajo, entregados con desbordante optimismo por sus custodios. Se anunció la fusión con la brasileña Tam (de ahí el cambio de nombre a Latam) y en octubre de 2010 las acciones de las AFP valían $1.515 millones de dólares. Ese año ganaron por este concepto $15 millones de dólares. 

Crisis incubada

Todo parecía ir bien, pero debajo de la superficie había una crisis incubada. En 2013 por primera vez la empresa anunció pérdidas. Durante los tres años siguientes no repartió dividendos. En vez de reducir su exposición, las administradoras compraron más acciones. La autoridad regulatoria no dijo nada y las clasificadoras de riesgo siguieron sumando letras a la sopa.

A partir de 2012 las AFP comenzaron a invertir en otros instrumentos financieros de la aerolínea. Si la regulación les prohibía comprar más acciones en Santiago, las iban a comprar en Nueva York empaquetadas como ADR. Pero el interés por Latam en la gran manzana nunca prendió. Entre junio de 2012 y agosto de 2017 los ADR perdieron el 40,7% de su valor. Esos eran los números que tenían Cueto y Cox el día del seminario de Moneda Asset, cuando José Luis Daza anunció un colapso bursátil si Piñera no derrotaba a Alejandro Guillier en las elecciones de 2017.

A partir de 2012 las AFP comenzaron a invertir en otros instrumentos financieros de la aerolínea. Si la regulación les prohibía comprar más acciones en Santiago, las iban a comprar en Nueva York empaquetadas como ADR.

El tremebundo vaticinio caló hondo. Daza figuraba como vidente, el Tiresias del mercado, sin que nadie reparara ni denunciara su evidente conflicto de interés como especulador financiero, hedge fund guy y director de Moneda Asset, el fideicomiso ciego del candidato. El efecto de sus palabras y de las encuestas que daban ganador a Piñera se tradujo en un robusto rally bursátil al que Latam logró subirse, era que no, como niña símbolo del piñerismo operativo.

Sin embargo, la promesa de los tiempos mejores no se materializó. Tampoco lo fue el ingreso de nuevos accionistas no-AFP como Delta y Qatar Airways al capital de Latam Group. Las acciones de la aerolínea comenzaron a caer tras el estallido social y no se volverían a recuperar.

Para entonces las AFP ya no eran solo accionistas. Eran también acreedoras. En 2019 Capital, Cuprum y Provida invirtieron $178 millones de dólares en bonos de LATAM. Hasta un mes antes de la debacle final siguieron comprando bonos cuyo precio, al igual que las acciones, cayeron en picada cuando el Covid escaló a la categoría de pandemia.

En veinte años Lan-Latam generó para las AFP un flujo de dividendos de más de $100 millones de dólares (cifra nominal). Probablemente perderán un monto parecido por los bonos. Lo que ganaron por la compra y venta de acciones durante el período alcista también se habrá compensado por la venta a pérdida de 2020. La cifra real solo la saben las partes.

En marzo Planvital parecía tenerlo claro y vendió un 21% su posición en acciones. En abril vendió otro 28%. Cuprum y Capital se sumaron a la corriente vendedora cuando ya la situación era irreversible.

La sobreexposición de los ahorros de los chilenos y chilenas a un aterrizaje forzoso de Latam levanta una serie de interrogantes: ¿nadie la anticipó? ¿fue omitida, silenciada por todos los organismos responsables? ¿cuáles AFP se bajaron a tiempo? 

Preguntas más acuciantes ahora, luego de las revelaciones del socio minoritario. Jorge Said Yarur, quien afirma que las AFP recuperarán sólo el 19% de los $500 millones invertidos en Latam, Esto, en el contexto de un pago previo al proceso de reestructuración por $40 millones por parte de la empresa a una sociedad de los hijos de Sebastián Piñera. Afirmaciones, que luego fueron desmentidas por Latam.  

En cncreto, en marzo Planvital parecía tenerlo claro y vendió un 21% su posición en acciones. En abril vendió otro 28%. Cuprum y Capital se sumaron a la corriente vendedora cuando ya la situación era irreversible. Si como accionistas las AFP tuvieron algún margen para mitigar las pérdidas, como acreedores no. Estaban con los cinturones puestos cuando el avión aterrizó de emergencia en un tribunal de Nueva York.

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Todos los datos presentados provienen de la Superintendencia de Pensiones (base de datos 1997-2020, Boletín estadístico N°154) y Memorias Corporativas de la empresa.

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ha sido el robo mas grande de la historia y el capitan es Sebastian piñera

La ciudadanía debiera conocer: 1) Cuáles AFP tienen o han tenido acciones de Latam. 2) Nombres de los integrantes de los directorios de las sociedades Administradoras de la AFP. 3) Montos y fechas adquisición de las acciones. 5) Situación financiero-contable de Latam en esas períodos. 6) El número de veces, los montos, las fechas y las razones por la q Latam fue sancionada en el extranjero o en Chile. 7) El nombre de los representantes de las AFP en la Juntas de Accionistas de Latam. 8) Reproducir lo expresado por estos representantes - de las Administradors que sin las que manejan estas AFP, - en defensa de los intereses de los accionistas-afiliados. Lo anterior, que debe constar en los registros que obligadamente deben llevarse en cada Junta de Accionistas. Así, la ciudadanía podria llegar a forrmarse una opinión más completa de lo q verdaderamente sucedió con Latam.

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