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Jueves, 28 de mayo de 2020
100 años del derecho a voto femenino

Cuando las lesbianas lideraron el movimiento por el voto femenino en EE.UU.

Anya Jabour (The Conversation)

Desfile por el derecho a votar. División de Publicaciones y Fotografías del Congreso de Estados Unidos

Desfile por el derecho a votar
Desfile por el derecho a votar. División de Publicaciones y Fotografías del Congreso de Estados Unidos

Mientras las estadounidendenses se preparan para conmemorar el centenario de la 19° enmienda, la cual otorgó el derecho a voto a las mujeres (blancas), The Conversation recuerda el papel clave de las líderes lesbianas de ese movimiento. 

El liderazgo de tres mujeres lesbianas –Jane Addams, Sophonisba Breckinridge and Anna Howard Shaw– se tomó el control del movimiento por el sufragio femenino estadounidense en 1991.

Mis estudios indican que las vidas personales de estas líderes dieron forma a sus agendas políticas. En vez de concentrarse en diferencias de genero, raza, etnia o clase, ellas avanzaron hacia la igualdad de derechos para todos los estadounidenses.

Agudizando diferencias

Los estudios del movimiento sufraguista han reconocido desde hace ya un tiempo un cambio en el movimiento "desde la justicia a la conveniencia" –o desde un énfasis en los derechos naturales a uno desde las distinciones de género– durante el cambio de siglo, en el 1900.

La Declaración de Sentimientos de 1848, un documento fundador del movimiento por la lucha sufragista, orgullosamente insistía que "todos los hombres y mujeres eran creados iguales". 

Sin embargo, para comienzos del siglo XX, muchos de los nuevos adherentes del movimiento enfatizaban en las diferencias entre hombres y mujeres. Para conseguir apoyo, argumentaban que las votantes femeninas debían relacionarse con políticas asociadas a la "limpieza" y al “trabajo doméstico social”

Algunas sufragistas -incluida la pionera en derechos de las mujeres, Elizabeth Cady Stanton- enfatizaban en las diferencias raciales, étnicas y de clase. Luego de la guerra civil de Estados Unidos, cuando la 15° enmienda emancipó a los hombres negros pero ignoró a todas las mujeres, las líderes sufraguistas blancas excluyeron a las mujeres afroamericanas del movimiento.

Para el final de los '90 del siglo XIX, algunas comenzaron a abogar por el voto educado, concepto que hace referencia a requisitos de alfabetización que extienden el derecho a voto a mujeres de clase media educadas, pero previenen extender la posibilidad de sufragar a afroamericanas, inmigrantes y ciudadanas de la clase trabajadora.

Jane Addams. Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

Jane Addams. Biblioteca del Congreso de Estados Unidos
Jane Addams. Biblioteca del Congreso de Estados Unidos
 

Un nuevo equipo a la cabeza del movimiento

Durante el encuentro de la Asociación Nacional Americana de Voto de Mujeres (NAWSA) de 1911, resultó electa Jane Addams como primera vice presidente y Sophonisba Breckinridge como segunda vice presidente.

Las nuevas directivas se unieron al equipo encabezado por Anna Howard Shaw, una ministra religiosa licenciada por la Iglesia quien fue la presidenta de NAWSA desde 1904 a 1915.

Anna Shaw. Bilbioteca del Congreso de Estados Unidos

Anna Shaw. Bilbioteca del Congreso de Estados Unidos
Anna Shaw. Bilbioteca del Congreso de Estados Unidos
 

Durante el año siguiente, mujeres que amaban otras mujeres estuvieron en las tres posiciones más importantes de la principal organización feminista del país.

Ninguna de estas reconoció públicamente su lesbianismo. Aún así, al igual que otras líderes en la lucha por derechos de las mujeres, mayor educación y reformas sociales, las tres mujeres sostenían relaciones con parejas del mismo sexo.

Shaw confiaba en su compañera y secretaria, Lucy E. Anthony – sobrina de la sufragista pionera, Susan B. Anthony– para que la asistiera en la guía del movimiento por el voto femenino.

Addams, jefa de la casa de organización y desarrollo social, Hull House, disfrutó de una larga y romántica relación con la filantropa Mary Rozet Smith, quien la apoyaba tanto emocional como financieramente. Como el sobrino de Addams explica, Smith se dedicaba a "hacer la vida más facil para Jane Addams. Esa fue su carrera".

Además. como mi reciente biografía de Breckinridge indica, su relación íntima con Edith Abbot, decana de la Universidad del Colegio de Administración de Servicio Social, la ayudo a ser pionera en la profesión de trabajo social y a promover una política de bienestar social.

Promoviendo la femeneidad convencional

Quienes se oponían al movimiento por el voto femenino usaban imágenes de sufragistas como mujeres poco atractivas y odia hombres para desacreditarlas.

Para contrarrestar ese estereotipo, las líderes del movimiento sufragista promovían públicamente una imagen de femeneidad convencional. Shaw, quien previamente lucía su pelo gris corto, se lo dejó crecer y lo uso con un moño conservador.

"Aprendí que no existe una mujer que pueda permitirse una excentricidad en cuanto a su vestimenta o apariencia" declaró, ya que la atención negativa que esto puede generar "le hace un daño a la causa que representa".

Las líderes del movimiento sufragista también se concentraban en el rol de las mujeres como esposas y madres. Addams y Breckinridge fueron miembros fundadoras del Club de Mujeres de la Ciudad de Chicago, el cual produjo una popular gráfica pro-sufragio que ilustraba las conexiones entre la vida doméstica y el gobierno local. La NAWSA adoptó esa imagen como suya, publicándola en sus gráficas pro-voto.

Para evitar las críticas y ganar apoyo, las líderes de NAWSA promovían la femeneidad convencional, aunque esa no fue la historia completa - ni final - del movimiento que consiguió el voto femenino. 

En un discurso de 1910, Breckinridge predijo que venían tiempos "donde hombre y mujer podrán pararse en el mismo plano laboral y sus sueldos serían igualados gracias a una condición social de equidad".

Sophonisba Breckinbridge. Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

El lesbianismo de Breckinridge ayuda a explicar su posición sobre la igualdad de género. Como una mujer soltera y auto suficiente, ella comprendía que muchas mujeres, como ella, no podían depender de un hombre para obtener seguridad económica.

Entonces, al mismo tiempo que ella promovía el derecho al voto igualitario, también apoyaba el apoyo financiero para madres solteras y la legislación por máximo de horas y sueldo mínimo para mujeres trabajadoras.

Como miembros de la Liga Protectora de Inmigrantes y la Asociación Nacional por el Progreso de las Personas de Color (NAACP), tanto Breckinridge como Addams rechazaban estrategias exlusionarias para el movimiento sufragista. 

Addams protestaba contra la propuesta de pruebas de alfabetización para inmigrantes. Breckinridge, en tanto, fue coautora de un reporte apoyando la educación por sobre el empleo para jóvenes de clase obrera.

Las nuevas lideres lesbianas también apoyaban la participación afroamericana dentro del movimiento

W. E. B. Du Bois, editor de la publicación de la NAACP, "La Crisis", públicamente criticó el racismo de NAWSA, advirtiendo que la misión del movimiento se estaba transformando en "votos sólo para mujeres blancas". Él también publicó numerosas editoriales y artículos en defensa del voto para las mujeres.

Breckinridge defendía invitar a Du Bois a hablar a la organización sufragista durante una reunión en 1912. Su participación apuntó al creciente compromiso de NAWSA con la igualdad racial.

En 1911, NAWSA se negó a permitir una resolución que unía al voto femenino con los derechos afroamericanos, la cual sería presentada durante la reunión anual de la agrupación. Sin embargo, en 1912, NAWSA publicó el discurso de Du Bois, “Disfranchisement,” el cual hizo justamente eso, promover una “Democracía para Sexo y Color".

Estas líderes lesbianas duraron un año, pero, mientras operaron, lograron hacer del movimiento sufragista uno más diverso e inclusivo.

Anya Jabour, es profesora de historia en la Universidad de Montana.

Este artículo fue republicado de The Conversation bajo la licencia de Creative Commons.

Lea el artículo original en inglés aquí.

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Me pàrecen interesante los artìculos compartidos,como persona con inquietudes de corte social creo que el aporte que ustedes hacen es algo atrayente .

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