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Jueves, 22 de octubre de 2020
Familia judicial

Nominación de jueza Ravanales muestra los lazos de amistad y favoritismo en la Corte Suprema

Víctor Herrero A.

adelita ravanales

Adelita Ravanales - Crédito: Poder Judicial.
Adelita Ravanales - Crédito: Poder Judicial.

Después que el Senado rechazara al juez Raúl Mera para integrar esa corte, el máximo tribunal completó la quina con Adelita Ravanales, descrita como una jueza conservadora y de derecha. El gobierno estaría inclinado en proponerla, ya que cuenta con poderosos padrinos al interior de la corte, entre ellos Juan Eduardo Fuentes que preside la primera sala de la Suprema.

“Si se rechaza el nombre de Raúl Mera, no saben con qué chicha se están curando”, afirmó un alto funcionario público a nuestro medio hace más de un mes. “La que sigue es la jueza Ravanales, y esa sí que es de derecha dura”.

Derecha dura o no, lo cierto es que la magistrada está poco sintonizada con la actual realidad chilena. En 2014, por ejemplo, la organización Movilh la puso en su ránking Top 10 de personajes más homofóbicos del país.

Pero el viernes pasado, el pleno de la Corte Suprema eligió a esa magistrada de la Corte de Apelaciones de Santiago, Adelita Ravanales, para completar la quina que había quedado coja tras la caída de Mera.

Aunque el gobierno no ha dado señales aún sobre a quién escogerá de la nueva quina propuesta por la Suprema, hay señales que Ravanales podría ser la carta. Dentro del acuerdo tácito del antiguo duopolio político, este cupo debería corresponder a alguien del oficialismo. Eso deja afuera a al menos dos jueces: Mario Carroza, que ha investigado varios casos de derechos humanos, y a Roberto Contreras, quien desempeño un papel importante en destapar las redes de la DINA y crímenes cometidos por herederos de ese organismo hasta adentrados en los años 90.

Pero más allá de las posturas políticas, lo que llama la atención del ‘ascenso’ de Ravanales son sus redes de amistad. Y una de estas amistades es la que tiene con Juan Eduardo Fuentes, miembro de la Corte Suprema y presidente de la primera sala de ese tribunal.

Según varios testimonios recogidos por nuestro medio, Fuentes fue el padrino de bodas de Ravanales cuando contrajo matrimonio en 2002 con Luis Werner Medina, el cual hoy se desempeña como administrador del 4° Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago. Pero no sólo eso, actualmente Fuentes y Ravanales serían vecinos en un mismo condominio en la comuna de La Reina, donde también reside la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jessica González, quien también figura en la quina.

INTERFERENCIA contactó anoche al magistrado Fuentes vía whatsapp para verificar o desmentir esa información. Pese a que vio los mensajes, nuestro medio no obtuvo respuesta.

Lobby supremo

Por nueve votos contra cuatro, el viernes pasado el pleno de la Suprema escogió a Adelita Ravanales para reemplazar el cupo de Mera en la nueva quina. Lo curioso es que obtuvo los votos de los cinco magistrados de la primera sala del máximo tribunal, la misma que preside su amigo Fuentes. Además de su padrino de bodas, votaron a favor de ella los otros cuatro jueces de esa sala: Rosa María Maggi, Rosa Egnem, Carlos Aranguiz y Arturo Prado Puga, este último un ministro que llegó hace tres años después de ser el fiscal del Banco BCI.

De ser nominada por el gobierno y pasar por la aprobación del Senado, Adelita Ravanales, titulada de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica, sería una de las juezas que probablemente vote para que Juan Eduardo Fuentes -quien en su whatsapp tiene una foto de un cruz cristiana y encabeza su cuenta con la frase “Jesús es el camino”- sea el próximo presidente de la Corte Suprema. 

Si La Moneda propone el nombre de Ravanales, es probable que el Senado lo apruebe. “No hay agua en la piscina para un segundo rechazo”, afirma una fuente al tanto. “Y menos cuando se trata de una mujer”.

No hay que olvidar que el año pasado el Senado ya había bloqueado la nominación a la Corte Suprema de otra jueza, Dobra Lusic.

Para algunos personajes que forman parte de este mundo, lo que está sucediendo es una muestra más de que el Poder Judicial está fuera de cualquier control.

“¿Cómo puede ser que por amistad, simpatías o afiliación familiar, los y las juezas se auto-reproduzcan dentro de este poder del Estado?”, se pregunta una de estas personas. “¿Cómo nadie les puede aplicar chequeos?

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Comentarios

Comentarios

Aquí al parecer prima más el compandrejo, por sobre el verdadero profesionalismo y las capacidades intelectuales de las personas.

Siempre a sido lo mismo. Los que están en la Suprema , ninguno con mérito, todos han llegado allí por alguna razón que no sé N sus méritos: Unos por masones, otros que vivieron al arrastre, otros celebrando los chistes malos de otros supremos, otros al servicio de los mismos. Los mejores jueces, están aislados en ciudades , jubilados y los otros muertos. Por alguna razón la iñora esta es tan "apreciada" no deberían nombrarla . Ninguno tiene doctorados u otro grado, ninguno es deschado de virtudes ni un gran erudito, están allí porque fueron premiados con votos y tuvieron los amigos políticos para llegar donde muchos no lo merecían..

Debieran investigar y reconocer la alta capacidad de la ministra Ravanales, quien con excelencia realiza su trabajo muy profesional, y absolutamente admirable. Si es amiga de uno u otro es otra cosa, pues raro sería que después de toda su Carrera y trayectoria no tenga vínculos de amistad en el poder judicial . Ojalá la nombren sería una ganancia para la Corte Suprema. Mujer luchadora, justa y muy trabajadora.

Aparte de la.red de amiguismo, lo preocupante en estás "elecciones" de ministros es el conservadurismo o cartuchismo de los que llegan. Suscriben una ideología contraria al cambio

Están demoliendo las instituciones. YA NO VA QUEDANDO NADA EN PIE.. Sólo LA CONTRALORIA responde a su misión y razón de ser, los demás maní.

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