Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Martes, 27 de octubre de 2020
Y hace clases en Carabineros

Los vínculos militares de Adelita Ravanales, la candidata a la Corte Suprema

Nicolás Massai D.
Diego Ortiz

Adelita Ravanales. Créditos: Poder Judicial

Adelita Ravanales. Créditos: Poder Judicial
Adelita Ravanales. Créditos: Poder Judicial

Su esposo, Luis Federico Werner Medina, es militar en retiro, mientras que su hermano –con quien no se relaciona hace 20 años, según ella– es director de comunicaciones de la Corporación 11 de Septiembre y ha visitado Punta Peuco.

Ya es conocido el vínculo de la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Adelita Ravanales, con Carabineros de Chile. Allí hace clases hace aproximadamente 20 años, desde el 2000. Esto no le ha impedido participar en causas donde hay uniformados activos o en retiro involucrados. De hecho, estuvo en resoluciones de la principal arista del Pacogate, y en 2016 fue apartada por la Corte Suprema –tribunal al que hoy postula– de un caso de derechos humanos donde los procesados eran carabineros en retiro (ver artículo Adelita Ravanales: los estrechos nexos con Carabineros de la candidata del gobierno a la Corte Suprema).

A este antecedente se suma que su marido, Luis Federico Werner Medina, con quien contrajo matrimonio en 2002, es militar retirado del Ejército.Ya fuera de la institución castrense, realizó estudios de derecho en la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC), titulándose en marzo de 2014, según el registro de búsqueda de abogados disponible en el sitio del Poder Judicial. Nueve años antes de ese hito, eso sí, ya había comenzado a desarrollar labores para la justicia, cuando asumió como Jefe de Unidad de Causas del 4º Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago en 2005.

Además de este vínculo con la familia militar, Adelita Ravanales es hermana de Jorge Ravanales, quien se desempeña como jefe de comunicaciones de la Corporación 11 de Septiembre, entidad creada en 1999 con el objetivo –según se lee en su sitio web–  de “asumir, defender y proyectar el legado histórico, político, económico, social y cultural del Régimen Cívico Militar instaurado el 11 de Septiembre de 1973, por nuestras Fuerzas Armadas de Orden y Seguridad”. En pocas palabras, defiende la herencia de Augusto Pinochet Ugarte. 

Eso incluye cosas como, por ejemplo, ir de visita a la cárcel de Punta Peuco, en la que cumplen condena ex miembros de las Fuerzas Armadas sentenciados por delitos relacionados a violaciones a los derechos humanos. Al menos en su cuenta de Facebook, el 27 de octubre de 2018, Jorge Ravanales publicó una foto a las afueras del penal. “Los amigos siempre se cuentan dos veces; En las buenas para ver cuantos son… Y en las malas para ver cuantos quedan. Que tengan un gran día (sic)”.

Aparentemente, el hermano de la ministra Ravanales tiene cercanía con Álvaro Corbalán, pues ha transmitido mensajes del reo a los medios de comunicación. Acorde publicó The Clinic, en octubre de 2015, cuando falleció la madre de Corbalán, Jorge Ravanales firmó una carta a nombre de la Corporación 11 de Septiembre en la que informaba que el ex integrante de la Central Nacional de Informaciones volcaba “sus sentimientos por la defunción de su madre, señora Marta Castilla Geisse (Q.E.P.D.), ocurrida el 9 de octubre pasado, y en el que no le permitieron poder despedirse en el velatorio ni en el Campo Santo”.

Contactada por INTERFERENCIA, y por medio del equipo de comunicaciones de la Corte de Apelaciones de Santiago, Adelita Ravanales confirmó este lazo familiar, pero señalando: “La ministra no mantiene ningún tipo de relación con él desde hace más de 20 años”.

Críticas a su desempeño

Respecto a su desempeño como ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, tres fuentes del Poder Judicial, independientes entre sí y que hablaron bajo condición de anonimato, aseguraron a este medio que Ravanales tiende a atrasarse en sus fallos. Incluso, una de éstas explicó que para no caer en falta por esta razón, Adelita Ravanales suele tomar vacaciones justo antes del período de calificaciones, con el fin de poner al día sus fallos pendientes. Esta afirmación no pudo ser contrastada con la abogada, pues luego de contestar la consulta sobre su hermano, el equipo que ve sus comunicaciones indicó que no respondería más preguntas hasta que se resuelva su nominación.

Hasta ayer, las ministra –a través de intermediarios– había respondido a todas las preguntas; sin embargo, las respuestas terminaron cuando nuestro medio le consultó sobre su eventual cercanía con el senador del Partido Socialista, Alfonso de Urresti, cosa que había sido mencionada a INTERFERENCIA por una fuente anónima, quien aseguró que ambos se conocieron mientras Ravanales ejerció como relatora de la Corte de Apelaciones de Valdivia. El parlamentario, que deberá aprobar o rechazar la elección de la ministra, y que encabeza la Comisión de Constitución que la recibirá en el Senado, no pudo contestar las preguntas de nuestro medio, puesto que no fue posible contactarse con él a pesar de que se acordó una llamada telefónica a un determinado horario. 

Adelita Ravanales fue, también, una de los 10 ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago que estimaron que el accionar del juez del 7° Juzgado de Garantía, Daniel Urrutia, revistió “carácter de delito”; luego de que rebajara la medida de prisión preventiva a arresto domiciliario a 13 ‘primera línea’ detenidos durante el estallido social. El juez había determinado reducir la medida cautelar argumentando razones humanitarias a partir de la pandemia del coronavirus, justificando esto dado la baja condena que arriesgaban los acusados y que ninguno contaba con antecedentes. Ravanales - junto a la mayoría de los ministros-, además, suspendió lo determinado por el magistrado Urrutia, suspendiéndolo de sus funciones por su accionar.

En distintos márgenes de tiempo, todos los 13 ‘primera línea’ vieron sus cautelares rebajadas a arresto domiciliario, la mayoría por justificaciones similares a las entregadas por el juez Daniel Urrutia. 

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Me parece de poca seriedad hacer una crónica a la jueza de la corte de apelaciones ,basados en opiniones anónimas, eso es charlatanería, mal la editorial.

Interferencia es un medio serio y me parece que en la actual circunstancia es totalmente válido que protege la identidad de sus fuentes tras la ponderación que haga el comité editorial. El tráfico de influencias y redes se da en todos los ambitos. En este caso hay evidencia. Coloco mi duda razonable en la idoneidad de la jueza en cuestion.

Añadir nuevo comentario