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Domingo, 25 de octubre de 2020
Estudio del FMI

40% de la inversión extranjera es de corporaciones que buscan eludir impuestos

Nicolás Massai D.

Tres académicos sugirieron en una investigación que una buena parte de las inversión extranjera directa mundial son en realidad movimientos de grandes corporaciones para pagar menos impuestos, usando muchas veces paraísos fiscales. Es decir, no se traducen necesariamente en estímulo económico ni en mayor cantidad de empleos.

Normalmente se dice que la inversión extranjera directa (IED) es un estímulo del crecimiento económico, y que este fenómeno trae consigo un aumento del empleo y también de la productividad.

Sin embargo, la cifra anual -que a nivel mundial es de 40 billones de dólares (entendiendo que un billón equivale a un millón de millones y no a mil millones, como en el mundo anglosajón)- está compuesta en buena parte por inversiones fantasmas. Es decir, es el producto de una ingeniería contable aplicada por las grandes empresas multinacionales cuyo objetivo, entre otros, es minimizar sus obligaciones fiscales.

Así lo sugirió un estudio realizado por economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Universidad de Copenhague, el cual indicó que casi el 40% de la IED no se ajusta a "actividades comerciales reales".

"Hoy en día, una multinacional puede usar ingeniería financiera para transferir grandes sumas de dinero por todo el mundo, trasladar activos intangibles muy rentables o vender servicios digitales desde paraísos fiscales sin tener una presencia física", explicaron los académicos Jannick Damgaard, Thomas Elkjaer y Niels Johannensen.

Luxemburgo más que China

El estudio comienza explicando que Luxemburgo, un pequeño país dentro de la Unión Europea, alberga "tanta inversión extranjera directa como los Estados Unidos y mucho más que China", con casi 4 billones de dólares anuales.

Esto se explica no porque este lugar donde viven 600 mil habitantes tenga una gran actividad industrial, sino que por su calidad de paraíso fiscal. Ahí va a parar un porcentaje de los dineros de distintas empresas multinacionales, que poseen sociedades en varios países, incluidos, por cierto, ese y otro paraísos fiscales. De esa manera, las multinacionales trasladan de un país a otro un capital que -en lugar de moverse dentro de una economía real- queda administrado -como un fantasma- donde no tiene que pagar mayores impuestos.

Este modus operandi, según los investigadores, a menudo se realiza para "minimizar la factura fiscal global de las multinacionales", lo que termina por "desdibujar las estadísticas tradicionales de IED".

Los mismos investigadores afirman que, curiosamente, distintos paraísos fiscales conocidos a nivel mundial son los que albergan la gran mayoría de IED del mundo. El mismo Luxemburgo, sumado a Holanda, tienen casi la mitad de esta cifra. Luego están lugares como Hong Kong, Islas Vírgenes Británicas, Singapur, Islas Caimán, Suiza, Irlanda y Mauricio.

Los investigadores señalan que en algunos casos esta es una estrategia política de estos distintos países para atraer este tipo de inversiones, ofreciendo beneficios "lucrativos", tales como "tasas impositivas corporativas efectivas muy bajas o nulas".

Para esas mismas economías que reciben la IED fantasma, esta práctica es sumamente conveniente, ya que, aunque no generan empleados ni tampoco pagan impuestos, "sí contribuyen a la economía local adquiriendo servicios de asesoría fiscal, contabilidad y otros servicios financieros; también tarifas de registro e incorporación".

"Para los paraísos fiscales del Caribe, este tipo de servicios es la mayor parte del PIB, junto con el turismo", indica el estudio.

Una cifra que aumenta

Los investigadores afirman que el IED fantasma estos últimos 10 años solo ha aumentado. Así, de ser el 30% del IED global, ahora pasó a ser el 40%. Y si bien estos números están alojados en unos pocos paraísos fiscales, los académicos señalan que "prácticamente todas las economías (avanzadas, de mercados emergentes, de bajos ingresos y en desarrollo) están expuestas al fenómeno".

De esta manera, las estadísticas macroeconómicas a nivel mundial puede estar viéndose afectadas, como en Irlanda, donde el PIB tuvo en 2015 un crecimiento del 26%, después de que algunas multinacionales trasladasen derechos de propiedad intelectual a ese país. Por lo mismo, los académicos sostienen que las cifras se deben adaptar para reflejar de mejor manera lo que ocurre en un mundo globalizado.

El estudio del FMI está disponible en el siguiente link.

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