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Sábado, 11 de julio de 2020
The Conversation

Cómo el perro Matapacos se convirtió en rostro de las protestas contra el metro en Nueva York

Un perro negro chileno vistiendo un pañuelo rojo al cuello deja una marca en Nueva York durante las protestas de noviembre de 2019 contra el metro. The Conversation cuenta la historia del canino para explicar su influencia internacional.

Las protestas estallaron en Nueva York luego de que surgieran videos de ataques de la policía a jóvenes latinos y afrodescendientes. Por ejemplo, en un registro, un policía golpea a un afroamericano desarmado de 15 años en la cara. 

Stickers de la cara de un perro negro saltando torniquetes aparecieron en murallas y trenes del metro. También se tomó las redes sociales con ilustraciones anunciando la llegada del animal a Nueva York. 

¿Quién es este perro y cómo terminó en las protestas de Nueva York?

Su nombre es Negro Matapacos y alcanzó el estatus de celebridad al sumarse a las protestas del año 2011 que apuntaban a una reforma educacional, enfrentándose a la policía lado a lado con los estudiantes. 

He estudiado la consciencia de los animales, así como también la conexión entre la violencia contra personas no blancas y la violencia contra otras especies.

Considero que el legado del Negro Matapacos radica en proveer de un contraste dramático al uso de perros para suprimir a la disidencia. Bajo mi perspectiva, como alguien que toma en serio lo relacionado a animales, él se unió a la primera línea de forma voluntaria con el fin de defender a los manifestantes de la policía. 

El camino a la fama

El Negro Matapacos llegó a la fama por proteger a los estudiantes de la brutalidad policial en Santiago, Chile, durante el 2011.

Vivió la mayor parte de su vida en las calles de Santiago. El 2009, Maria Campos, quien vivía en un barrio universitario, invitó al Negro a su casa. Si bien era feliz bajo su cuidado, él estaba determinado a mantenerse independiente. A pesar de dormir en la casa de Campos, ella honró la decisión del Matapacos de moverse con libertad por santiago.

Comenzó a pasar tiempo en las facultades universitarias cercanas al barrio de Campos. Junto con otros perros callejeros, desarrolló una amistad con los estudiantes. 

El 2011, los estudiantes organizaron una serie de protestas demandando una educación gratuita, pública y de calidad. La policía antidisturbios ocupaba gas lacrimógeno y cañones de agua para disuadirlos. 

Campos cuenta que en las mañanas que antecedían una protesta, el Matapacos esperaba desesperado ser liberado a las calles. Ella rezaba una oración, le dibujaba una cruz en su frente y le daba un beso en el hocico antes de abrir la puerta. Entonces, él corría en dirección a las demostraciones. 

El Negro Matapacos recibió su nombre luego de ganar popularidad. Aunque nunca mató a nadie, el perro gruñía, ladraba y embestía a la policía cuando ésta amenazaba con atacar a los manifestantes. 

Influencia internacional

El Negro murió rodeado de cuidadores el 2017, por causas naturales. Sin embargo, continúa representando la indignación contra la opresión.

En octubre del 2019, protestas masivas estallaron en Chile motivadas por un incremento del 4% en la tarifa del metro. Los manifestantes exigen mayor igualdad socioeconómica, educación y salud gratuita, entre otras demandas. Se oponen al presidente de derecha, Sebastián Piñera.

La imagen del Negro Matapacos se tomó la ciudad durante las protestas, adornando lienzos, pancartas, stickers, murales, papel maché y estructuras metálicas.

El hashtag de los manifestantes chilenos, #EvasiónMasiva, hace referencia a la evasión del pasaje para el metro. En Nueva York, un mes después, podían verse stickers de un sonriente Negro Matapacos saltando torniquetes, con la leyenda “evade” incluida.  

Además de Nueva York, la imagen del Negro está también presente en un mural en Malinarco, México. 

En la estación Shibuya, en Tokio, un pañuelo al rojo, muy similar al que usaba Matapacos, adorna la estatua de Hachiko, el famoso perro que esperó la vuelta de su guardián a las afueras del metro durante mucho tiempo después de que falleciera. 

Una imagen duradera

Estas lejanas imagenes del Negro Matapacos reflejan la universalidad de su mensaje sobre justicia social.

En un documental que trata sobre él, el sociólogo Jaime Rodríguez observó que las protestas iniciadas el 2011 respondían a la ausencia de una red de seguridad social. Los perros callejeros de Chile personifican esa exposición: “No hay nada más precario que un perro en la calle”, dijo Rodríguez. 

Un estudiante -y manifestante- especuló con el director Víctor Ramírez sobre por qué perros como el Negro Matapacos se unían a los estudiantes. Para él, los perros callejeros y los estudiantes sufriendo violencia institucional compartían vulnerabilidad. 

Otro manifestante concluía que el Matapacos anhelaba reconocimiento, algo que obtenía de los estudiantes: “Estamos marchando por cosas que necesitamos y los perros se unen a nuestra causa. Se unen porque necesitan nuestro amor y cariño”.

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