Las siete AFP que operan en Chile recibieron $616.468 millones en comisiones durante el primer semestre de 2026, según sus estados financieros intermedios revisados por Interferencia. Es más de lo que cobraron en el mismo periodo de 2025, cuando sumaron $592.471 millones, y seis de las siete administradoras aumentaron sus ingresos por este concepto.
Como ha dado cuenta la prensa, durante esos mismos meses, los fondos de los afiliados acumulaban pérdidas mil millonarias debido a las apuestas de las AFP a las tasas de interés de Estados Unidos. De acuerdo a cálculos del Diario Financiero, el deterioro de esos contratos les restó a los fondos de pensiones el equivalente a más de $11 billones entre enero y septiembre. Bloomberg, que reveló el caso el 13 de octubre, cifró las pérdidas de valorización en unos $7,5 billones.
El golpe más duro lo recibió el Fondo E, diseñado para quienes están cerca de jubilar. Entre enero y septiembre cayó 10,39% real, uno de sus peores resultados desde la creación de los multifondos.
Entre enero y junio, las siete AFP ganaron un total de $377.270 millones, frente a los $333.023 millones del mismo periodo del año anterior.
Los contratos en cuestión se llaman swaps de tasas de interés. En simple, las AFP ganaban si las tasas en Estados Unidos bajaban y perdían si subían. Según el Banco Central, la exposición de los fondos a estos instrumentos se multiplicó unas 40 veces entre agosto de 2023 y fines de 2025.
Durante 2025 la estrategia funcionó y ayudó a que el Fondo E tuviera su mejor año desde 2022. En 2026 se dio vuelta: la inflación asociada a la guerra en Irán, el aumento de la deuda pública estadounidense y el alza de tasas de la Reserva Federal del 16 de septiembre empujaron los intereses en la dirección contraria.
Ganancias y dividendos
Las pérdidas de los fondos no se reflejaron en los resultados de las administradoras. Entre enero y junio, las siete AFP ganaron un total de $377.270 millones, frente a los $333.023 millones del mismo periodo del año anterior.
Parte de la explicación está en el encaje, el capital propio que cada AFP debe mantener invertido en sus fondos. Como está repartido entre los cinco tipos de fondo, el alza de los más riesgosos compensó la caída del E: su rentabilidad total subió de $123.090 millones a $141.533 millones. La porción invertida en el Fondo E rindió apenas $68 millones, contra $12.689 millones un año antes. El afiliado que tenía todos sus ahorros en ese fondo no tuvo esa compensación.
Las ganancias siguieron llegando a los accionistas. Entre enero y octubre, las AFP realizaron 11 repartos de dividendos por $328.000 millones. Dos de ellos se acordaron con cargo a las utilidades de 2026, el año del desplome del Fondo E: Provida pagó $18.041 millones el 6 de agosto, y Habitat pagará $20.000 millones a partir del 21 de octubre, según hechos esenciales informados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Los principales destinatarios de esos dividendos son grupos financieros extranjeros. AFP Capital es controlada por el colombiano Sura; Cuprum, por el estadounidense Principal; Provida, por sociedades de MetLife; y PlanVital, por la italiana Generali.
Así, mientras quienes están por jubilar enfrentan un escenario concreto, las AFP aseguran sus ganancias y evitan responder por su gestión deficitaria.
El presidente ejecutivo de la Asociación de AFP, León Fernández, sostuvo ante Radio BioBio que lo ocurrido es “una valorización económica del fondo” producto del alza de tasas, y que los activos siguen invertidos.
Bloomberg informó además que ejecutivos de las propias administradoras pidieron en privado a los reguladores que limitaran estos instrumentos, porque ninguna podía abandonar la estrategia por su cuenta sin quedar atrás frente a la competencia.





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