Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 12 de diciembre de 2018
Gobierno recuerda el 5 de octubre

“Que sí, que no, que nunca te decides…”

Ayer en La Moneda se conmemoraron los 30 años del plebiscito del Sí y el No. Fue una situación extraña. ¿Qué celebraban, exactamente, los asistentes?

No es aventurado suponer que 1988 pocos proyectaban que, 30 años en el futuro, muchos partidarios del Sí estarían nuevamente en el poder. Menos aún que estos conmemorarían de manera oficial en La Moneda el triunfo del No en las urnas. Y más complicado aún resultaba imaginarse que ese acto iba a finalizar con un autorretrato llamado selfie, tomado con un Smartphone en uno de los patios del palacio presidencial.

Pero este viernes 5 de octubre sucedió exactamente eso. Reunidos en el Patio de las Camelias, y liderados por el presidente Sebastián Piñera, más de una veintena de autoridades del gobierno recordaron el día del histórico plebiscito de 1988, cuando los chilenos y chilenas votaron por sacar a los militares del poder. Entre los asistentes figuraban fervientes partidarios de la continuidad de Augusto Pinochet en el poder, como el actual ministro del Interior, Andrés Chadwick, y el titular de Defensa, Alberto Espina. Y también otros que, sin tener figuración pública a fines de los años 80, también estaban a favor del Sí, como el ministro de Economía José Ramón Valente.

En el lugar escogido no había ninguna alusión visual o sonora a la histórica campaña, sólo una proyección de una bandera chilena detrás del podio donde hablaría el mandatario. Piñera partió su discurso con palabras de buena crianza. “Ningún contexto puede justificar las violaciones a los Derechos Humanos”, afirmó. Acto seguido, propuso “reflexionar con objetividad y verdad” acerca de las razones que llevaron al golpe de Estado de 1973, insistiendo en las tesis de actuales y ex colaboradores suyos, como Roberto Ampuero y Mauricio Rojas, que en retrospectiva justificaron la intervención de las fuerzas armadas por el voluntarismo político y mal manejo de la economía durante los tres años de la Unidad Popular.

El presidente Piñera se dio el gusto de dar lecciones históricas, desde la derecha, sobre el logro democrático del 5 de octubre. Más allá de esto, no quedó claro qué exactamente estaba conmemorando La Moneda.

Desde luego, no hubo alusión a otras fuerzas políticas que comenzaron a “contaminarse con actitudes dogmáticas”, en palabras de Piñera, como fue el caso del movimiento ultraderechista Patria y Libertad que asesinó al comandante en jefe del Ejército, René Schneider, a fines de 1970.

Más allá de una breve referencia a la Concertación como el pacto político que impulsó el triunfo electoral del 5 de octubre, no hubo mayor reconocimiento a la actual oposición. Esta, por cierto, conmemoró el hito en distintos lugares, lo que refleja hasta cierto punto su actual estado de dispersión.

El presidente se dio el gusto de dar lecciones históricas, desde la derecha, sobre el logro democrático del 5 de octubre. Más allá de esto, no quedó claro qué exactamente estaba conmemorando La Moneda.

Al terminar la ceremonia, no fue posible conversar ni con Piñera ni con sus ministros. Así que a la salida conversamos con un representante de cada uno de los partidos de Chile Vamos con el fin de entender qué los motivaba a reunirse para conmemorar el 5 de octubre.

El presidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte, conglomerado oficialista que no suele rendir tributo a la dictadura, planteó una visión interesante acerca de este acto. “Treinta años después, el 5 de octubre es una fecha que marca un hito para la recuperación de la democracia”, afirmó. “Es un triunfo cultural de la izquierda que la centro derecha celebre y conmemore ese día”.

Larraín Matte tenía 14 años para la fecha del plebiscito. Pero entre los asistentes al acto había un personaje -en apariencia el único- que participó del comando del No. Se trata de Eduardo Salas, secretario general del PRI y abogado en la Vicaría de la Solidaridad, que hoy forma parte de la coalición de derecha y que festejó junto a ellos.

-¿Le resulta incómodo conmemorar junto a personajes que apoyaron el Sí el 5 de octubre?

-Estaban equivocados, espero que hayan reflexionado y se hayan dado cuenta que la ciudadanía estaba con el No. De los que en ese tiempo estaban con el Sí creo que muchos han reconocido que se equivocaron. Yo creo que gente como Alberto Espina o Andrés Allamand se arrepintieron.

“Yo no estoy celebrando el triunfo del No, yo estoy conmemorando el plebiscito, no es lo mismo”, dijo Mario Desbordes “Los que votamos que Sí tenemos todo el derecho a conmemorar”.

A 30 años del plebiscito al parecer todos son partidarios del No. Todos menos la directiva de la UDI, que se restó del evento. Pero de aquel partido sí llegó el diputado Jaime Bellolio, quien cree que, si bien no se puede borrar la historia de su sector, celebrar el “triunfo de la democracia” es una oportunidad para mirar al futuro, por lo que lamentó que los dirigentes gremialistas no asistieran.

Bellolio aseguró, además, que no sólo los partidarios del Sí fueron derrotados en el referéndum de 1988, sino también la izquierda más dura. “También quienes fueron rechazados en el plebiscito fueron los de la vía violenta, la que algunos todavía reivindican en la izquierda”, afirmó. “Es un triunfo cultural en el sentido que la vía para sacar a las dictaduras no es la vía violenta, sino que la democrática”.

El ánimo conciliatorio terminó con Mario Desbordes, diputado de Renovación Nacional. “Yo no estoy celebrando el triunfo del No, yo estoy conmemorando el plebiscito, no es lo mismo”, dijo. “Participaron 7 millones de chilenos y los que votamos que Sí tenemos todo el derecho a conmemorar. Hay una confusión de que el 5 de octubre sólo se celebra el triunfo del No, no es así, es un hito tan importante que trajo cosas buenas para el país”.

La respuesta del presidente de RN, el partido más grande del oficialismo, agregó la cuota de disonancia en un evento que, según el gobierno, pretendía celebrar el triunfo de la democracia.  Un evento que de todos modos fue extraño, considerando que, al igual que Mario Desbordes, la mayoría de los asistentes estuvo a favor de prolongar por ocho años más la dictadura de Pinochet.

“Si me dices que sí, piénsalo dos veces”, cantaba Ricardo Arjona “Puede que te convenga decirme que no”. Esa canción del cantante guatemalteco se llamaba Dime que no. Salió en 1998, diez años después del plebiscito.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario