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Jueves, 15 de abril de 2021
Mujeres y escaños reservados

Sofía Huenchumilla, la candidata que apuesta por la oficialización del mapuzungun en la nueva Constitución

Paula Huenchumil

La ingeniera y educadora tradicional cuenta que sufrió discriminación por no hablar español y cree que es peligroso que algunos candidatos no hablen el mapuzungun porque podrían quedar ideas excluidas. Huenchumilla, ve como un buen ejemplo la experiencia lingüística del País Vasco y propone un resguardo hacia las mujeres indígenas, "es fácil hablar de feminismo desde los privilegios".

Esta es la cuarta entrevista del especial de entrevistas a candidatas para ocupar los escaños reservados para pueblos indígenas en la Convención Constitucional que se definirán en las próximas elecciones.

Serán 17 escaños reservados dentro de los 155 convencionales para 10 pueblos indígenas que competirán en un distrito común. El pueblo Diaguita, Colla, Atacameño, Quechua, Yagán, Kawésqar, Chango y Rapa Nui tendrán un cupo respectivamente. Mientras que habrá dos cupos para el pueblo Aymara y siete cupos para el pueblo Mapuche. Sofía Huenchumilla quiere ocupar uno de estos asientos.

Sofía Huenchumilla Marilao (30 años), es la menor de tres hermanos. A los 6 años entró a la educación formal cuando solo hablaba mapuzungun. No podía comunicarse y lo que más la marcó es que no sabía cómo pedir permiso para ir al baño. “Muchas veces me oriné porque no sabía cómo decir ‘profesora, necesito ir al baño’”.

“Tampoco entendía los recreos. Fue bastante traumático, y me sentía culpable cuando me orinaba porque ensuciaba la ropa y como éramos super humildes, había que cuidar la poca ropa que teníamos. En la enseñanza básica aparecieron otros niños que también eran hablantes, y me podía comunicar con ellos. También habían niños más grandes y nos explicaban qué decir, o qué hacer. Y así de a poco aprendí a hablar el español, que aunque no lo manejo en su totalidad, comprendo bastante”, relata Sofía.

La actual educadora tradicional, proviene de la comunidad mapuche Ütügentu de la comuna de Padre Las Casas. Su enseñanza media la hizo en el internado Gabriela Mistral de Temuco. “Ahí empecé a alejarme del mapuzungun, no porque yo quisiera, sino porque el contexto de la ciudad es distinto al campo, en el lof (territorio mapuche) ya los profesores no hablaban mapuzungun, imagínate en la ciudad en Temuco. Había compañeras hablantes, y conversábamos muchas veces a escondidas, porque se generaban burlas, entre las compañeras y hasta de los profesores, que decían 'estas mapuchitas'"'.

Finalmente se graduó en el liceo Pablo Neruda e ingresó a la Universidad de la Frontera a estudiar Ingeniería Civil Industrial, “mis compañeros tenían mejor preparación, yo no, me costaba el doble. También hablaban de terrorismo, 'otra vez estos mapuche molestando o protestando o que la solución era matar a los mapuche. Uno se sentía terrible'".

"Ser mujer mapuche y hablante de mapuzungun es un tremendo desafío. Nosotras sufrimos al igual que la mujer chilena el machismo, la violencia intrafamiliar, entre otros factores. Sin embargo, también tenemos que lidiar con la violencia racial que se da en el Wallmapu".

Después de terminar su carrera fue madre y se casó. “Nunca ejercí en la ingeniería porque de inmediato apareció esta propuesta de trabajar en la revitalización del mapuzungun, y decidí hacerlo. Comencé como educadora tradicional mapuche en un colegio de Labranza, ahí se impulsaba el inglés, a uno le decían “miss”, pasé a ser miss- kimelfe (profesora) toda una mezcla".

Con esa experiencia, Sofía Huenchumilla, relata que se convenció que el Estado no se puede hacer cargo de la lengua, por los mínimos resultados. “Con un par de palabras los niños no generan una situación comunicativa. El Estado lo que está haciendo es que el mapuzungun desaparezca lo más pronto posible, llevamos diez años de implementación del programa PEIB (Programa de Educación Intercultural Bilingüe) y los resultados son nulos. Sueldos bajísimos como educadores de lengua y cultura mapuche. Se les niega a los niños su derecho a conocer su lengua propia, a hablar su lengua propia, de su cultura. Eso me ha impulsado a levantar la candidatura".

- ¿Para usted qué significa ser mujer mapuche?

Para mí, ser mujer mapuche y hablante de mapuzungun es un tremendo desafío. También porque pasamos a lo que se dice “categoría” de mujeres indígenas, donde nosotras sufrimos al igual que la mujer chilena el machismo, la violencia intrafamiliar, entre otros factores. Sin embargo, también tenemos que lidiar con la violencia racial que se da en el Wallmapu (territorio ancestral mapuche) y la violencia de discriminación lingüística que sufrimos las hablantes mapuche.

Estamos resistiendo en nuestro Wallmapu, frente a diferentes violencias que se presentan en el territorio, como la presencia de militares, con armas, la presencia de carabineros... y la verdad es que eso es difícil. Si se hiciera un estudio de salud mental en las personas del Wallmapu, imagino que reflejaría la realidad que estamos viviendo, que es aún más fuerte para nosotras las mujeres.

- Usted enfatiza la discriminación por ser hablante de mapuzungun, ¿recuerda algún episodio en particular?

Tengo varias historias, pero la que más me marcó fue lo que me pasó en una posta rural. Yo tenía 15 o 16 años, y a mi madre le costaba comunicarse en español, en winkazugun, le costaba comunicar sus dolencias, pero al doctor no le preocupaba eso. Estuvimos varias veces asistiendo a la posta y un día yo le dije: “sabe doctor? Yo creo que usted no está entendiendo lo que ella quiere decir, porque no habla el español como usted y debería ser un poco más comprensivo con esa situación, porque somos hablantes de mapuzugun. “El doctor me levantó la voz, me dijo que yo no era nadie, que él era el doctor e imponía sus reglas. “Yo soy el profesional, soy el que diagnostica y no tú”, me respondió. Le pregunté si sabía que existía el mapuzungun y me dice “no me venga a hablar de esos términos, acá estamos en una consulta médica, acá la consulta es breve, a todos se les atiende por igual y acá la lengua es el español”, me dijo. 

Y claro, a los 16 años es difícil, me dio mucha pena, y mi mamá se molestó y me dijo que nosotros siempre hemos sido vulnerados, pensaba que nos podría perjudicar, que el médico podría decidir no atenderla más. Ahí se tornó una discusión entre mi madre y yo, le decía que no puede ser que un profesional que trabaja en ese lugar no fuese empática que no pudiese entender que tenemos otra forma de vida, otra forma de ver las cosas y él venía imponer y yo pensaba que eso no correspondía. 

"Siempre tuve problemas con las postas, con doctores o nutricionistas que llegaban descontextualizadas de la realidad, porque al final somos gente pobre, humilde, ell no veía los ingresos familiares que teníamos nosotros"

Siempre tuve problemas con las postas, con doctores o nutricionistas que llegaban descontextualizadas de la realidad, que nos venían a dar un montón de dietas que obviamente uno no las podía hacer, porque al final somos gente pobre, humilde, ellos no veía los ingresos familiares que teníamos nosotros. Estaban descontextualizados con nuestra lengua, nuestra realidad, la forma de vivir la vida, y se sufre desde muy pequeños con esa violencia en el Wallmapu. 

Por eso el mapuzugun también es una lucha. Debemos luchar por nuestra lengua propia y que las mujeres del Wallmapu se sumen a nuestra lucha. Es lamentable ir a trawün (encuentro o reuniones) y ver solo a hombres. Estamos en un momento importante , la redacción de la nueva Constitución ¿Dónde están las mujeres? No podemos negar que el machismo está muy instalado en nuestro Wallmapu, muchas mujeres están en las casas, cuidando a los niños, mientras el hombre está en la toma de decisiones importantes. Eso es lamentable. Tenemos que levantar a nuestras mujeres del Wallmapu, levantar a nuestras hablantes y se pueden hacer grandes trabajos para revitalizar nuestra lengua, y si hay solo hombres tomando decisiones va a ser difícil ese trabajo.

- ¿Ese fue uno de sus impulsos para presentar su candidatura?

May (sí), fue uno de mis impulsos, porque también lo otro que me preocupaba bastante es que algunos candidatos se estuvieran olvidando de su mapuzungun y cuando se presentaban, sólo hablaban winkazugun, su candidatura en winkazugún, considero que eso es peligroso, porque hay personas que hablan el mapuzungun en el Wallmapu, que pueden ser un aporte para esas candidaturas, con ideas, pero van a quedar excluidas porque no entienden bien el español, y eso los deja de lado, solo van a escuchar y no van a poder dar su opinión porque no es el wigkazugun quien ayuda a expresar de mejor manera sus ideas u opiniones. 

- ¿Dentro de su propuesta constitucional, el mapuzungun debería ser una lengua oficial?

Así es, debería ser oficial en el Wallmapu. Porque el Wallmapu es el territorio que históricamente nos pertenece como mapuche. Si vamos a hablar de un Estado plurinacional, entonces nos estamos planteando las naciones preexistentes en este territorio. En nuestro caso, pasaríamos a ser una nación mapuche, pero una nación mapuche debe tener un territorio y una lengua. La lengua la tenemos, el problema es que ahora está en grave peligro de desaparecer, por todo lo que ha instaurado el Estado y cómo se ha implementado dentro de las instituciones educativas. 

"El mapuzungun viene de una historia donde en la generación de nuestros abuelos o padres, se les trataba durísimo. A los niños se les pegaba, maltrataba, humillaba, para que entendieran que su lengua era el español, los callaban con violencia brutal".

Sabemos que el mapuzungun viene de una historia donde en la generación de nuestros abuelos o padres, se les trataba durísimo. A los niños se les pegaba, maltrataba, humillaba, para que entendieran que su lengua era el español, los callaban con violencia brutal. Por eso a muchos les dio miedo hablar en su lengua, porque había que lidiar con la discriminación afuera y dentro de los colegios. Se ha hecho todo lo posible para que el mapuzungun esté en esta situación crítica.

¿Por qué quiero que se oficialice? Actualmente la comuna de Galvarino ha oficializado el mapuzungun, ahí tenemos un ejemplo. Pero lo que ha pasado en la implementación de la oficialización, es que han existido muchas trabas administrativas. Por ejemplo, en los colegios, enseñarlo, muchos creen que es llegar a un taller, hablar de lo bonito de la cultura, la identidad, pero no es así, la realidad es más cruda, enseñar mapudungun viene con un proceso de concientización de nuestra gente. Se tiene que revertir este proceso violento que ha existido para callar el mapuzungun para hablarlo ahora. Y eso cuesta, no es sencillo, no es enseñarlo como una lengua más, porque esa no es la realidad, es una lengua callada, discriminada, entre otros factores. 

Entonces, para levantar la lengua necesitamos personas capacitadas en procesos de revitalización lingüística de lenguas minorizadas. Y eso lo venimos trabajando en Mapuzuguletuaiñ -una organización dedicada a la revitalización lingüística del mapuzungun- incluso desde un poco antes, en la experiencia de internados de inmersión lingüística. 

Nosotros en Temuco, hemos solicitado la oficialización muchas veces. El movimiento por el mapuzungun viene del 2011, ahí se había conversado con el Intendente en ese entonces  que lleva mi apellido -que por cierto no somos familiares- y se avanzó un poco con Francisco Huenchumilla, sin embargo, a la hora de, fue cambiado y el intendente que siguió nos cerró todas las puertas.

Si vamos por un proceso de oficialización por comunas, que tengan mayor porcentaje de habitantes mapuche, va a ser difícil, porque va a depender de voluntades políticas. Un alcalde dura cuatro años, y si cambia, y no quiere trabajar esa área, hasta ahí llegó el trabajo, no se va a poder hacer un trabajo continuo porque el mapuzungun necesita un trabajo urgente, la desaparición de la lengua avanza a pasos agigantados. 

En los colegios la primera lengua es el español, la segunda, el inglés. El mapuzungun es un curso optativo en algunos colegios. Entonces, no podemos depender de la voluntad política para salvar la lengua. Por eso como candidata apelo a la oficialización del mapuzugun en el Wallmapu. Porque tendríamos el respaldo, las normas jurídicas para poder aplicarlo efectivamente.

- Pensando en el texto constituyente, ¿tiene alguna referencia o modelo de otro país?

Yo creo que uno no puede tomar un modelo completo, sí algunas temáticas. Por ejemplo sobre oficialización de lenguas minorizadas, está el caso del País Vasco, que ejercen cierto grado de autonomía y lo oficializaron a través de la Constitución su lengua nativa que es el euskera. Es un buen trabajo de revitalización lingüística. Pero no nos podemos comparar porque tienen otro contexto, calidad de vida e ingresos, distintos a los nuestros. 

Nosotros como Mapuzuguletuaiñ hemos recibido capacitaciones desde el País Vasco. Ellos han visto nuestra realidad y nos han ayudado a aplicar ciertas estrategias con el idioma, y ya hemos trabajado con ellos con buenos resultados.

"El  caso del País Vasco, que ejercen cierto grado de autonomía y lo oficializaron a través de la Constitución su lengua nativa que es el euskera. Es un buen trabajo de revitalización lingüística. Pero no nos podemos comparar porque tienen otro contexto, calidad de vida e ingresos, distintos a los nuestros".

Hoy en día podemos decir que el avance ha sido grande, tenemos material, porque muchas veces nos quedábamos sin ellos, y eso ha ido mejorando. Acá hemos comprobado que da buenos resultados, hemos recibido más de dos mil chillkatufe (estudiantes) que han querido aprender la lengua, pero también en un contexto difícil, porque uno aprende el mapuzugun pero al final es para uno, porque no está en la justicia, ni en los medios de comunicación ni en las redes sociales, ni en los servicios públicos.  Al final, sabes la lengua, pero, ¿cómo hablas, cómo vives la lengua, cómo comunicas la lengua?

También está el caso de Bolivia, tienen un Estado plurinacional y ahí están oficializadas 37 lenguas. En el caso de Perú, hay oficializadas 48 lenguas. En el caso de México, ahí está oficializada la lengua maya. He tenido experiencia de conversar con promotores de la lengua maya, porque está en la Constitución, pero no se ha podido aplicar. Ahí el problema es que el Estado quiso hacerse cargo de la lengua y no tenían estrategias pedagógicas específicas para la lengua maya, dejaron que el Estado se hiciera cargo porque en papel se veía bonito, pero en la práctica ha sido nefasto.

En Bolivia se ha dado similar, hace unos años asistieron promotores de lengua a ver nuestro trabajo y quedaron impresionados de cómo nosotros enseñabamos la lengua, claramente hay un trabajo para lenguas minorizadas que ha costado mucho. Si uno ve que en algunos lugares ha tenido resultados, es porque se toman medidas pedagógicas. 

- ¿Cree que se tiene que llevar a cabo algún tipo de autonomía territorial y cómo?

Por supuesto que sí, es la lucha desde hace tiempo y la autonomía es nuestra demanda histórica también. Pero para ello vamos a necesitar ciertas decisiones en la redacción de esta nueva Constitución, por ejemplo, la descentralización del Estado. Eso va a ser muy importante para nosotros poder ejercer nuestra autonomía en el Wallmapu. 

"La clave es que los constituyentes mapuche bajen a las comunidades, bajen a hablar sobre la mejor manera de ejercer la autonomía".

Necesitamos ejercer nuestra autonomía, porque eso involucra la participación de nuestra gente mapuche en la toma de decisiones. Y ahí la clave es que los constituyentes mapuche bajen a las comunidades, bajen a hablar sobre la mejor manera de ejercer la autonomía. Porque el proceso es difícil, nosotros no tenemos esos espacios de participación, todo se decide en el Estado centralizado, sería la primera vez que podríamos conversar sobre nuestra autodeterminación, es una demanda histórica que por derecho legítimo nos pertenece. 

Si vamos a hablar de Estado plurinacional, no podemos estar hablando que no va a existir la autonomía y autodeterminación. Entonces, además de la descentralización, es importante la descentralización fiscal, porque para ejercer esta autonomía como nación mapuche, vamos a necesitar de presupuestos, recursos, que actualmente no están.

- ¿Cree que esa propuesta de autonomía pueda destrabar o solucionar el conflicto del Estado con el pueblo mapuche?

Así es, y un ministerio propio mapuche, también. Porque, por ejemplo, para la recuperación de tierras tenemos a Conadi, que nos nos representa, no nos ha escuchado, ha aplicado situaciones burocráticas para postular a tierras o algún beneficio. Eso no puede seguir pasando, porque ahora no tenemos libre determinación ni derechos garantizados. Por eso tenemos que plantearnos nuestro propio ministerio mapuche, que trabaje en alguna ley en específico para la recuperación de tierra acá en el Wallmapu, porque esas tierras que hoy están usurpadas por el Estado chileno y por inmigrantes europeos tienen que devolverse. Debe ser una devolución justa, no puede ser que se inflen los precios para la recuperación de tierras. Conadi no puede tener a más de 500 familias esperando, o quizás mucho más, porque es nuestro derecho legítimo, por eso hay tantas tomas de tierras, porque con Conadi sigue el problema, se puede esperar 10, 20, 30 años para que a la gente se le entreguen sus tierras y mientras tanto qué hacemos con nuestra pobreza, nuestra sequía.

- Pasando a otro tema, ¿cree que se deben discutir los emblemas en Chile en este proceso? ¿Considera que hay que incluir símbolos o emblemas mapuche? 

Yo, en lo personal, no sé si a los chilenos los representa  lo que dice el escudo nacional, “Por la Razón o la Fuerza”. Esa es una decisión que deben tomar los chilenos si se quieren quedar con sus símbolos. Pero nosotros como mapuche deberíamos tener nuestros propios símbolos en el Wallmapu. Ya tenemos una bandera que nos representa, pero incluirlos al Estado chileno, me da un poco de susto porque siento que se va a tender a folclorizar lo que realmente somos. Un Estado plurinacional y un grado de autonomía nos permitiría nuestro propios símbolos en nuestro territorio. 

-¿Considera que la mujer indígena debería tener algún tipo de resguardo especial en la Constitución?

Sí, debería haber una política específica, por todo el contexto que vivimos las mujeres mapuche y las mujeres indígenas en este país, vivimos discriminación racial, discriminación lingüística, desigualdad salarial, entonces debemos ser protegidas.

"Necesitamos un resguardo en la Constitución, porque sino dentro del mismo proceso de autonomía puede que corramos el riesgo como mujeres que se nos vulneren ciertos derechos".

Cuando hablamos de autonomía o de la oficialización del mapuzungun, es un proceso que tomará tiempo, pero mientras tanto, ¿nuestras mujeres qué? Necesitamos un resguardo, una protección que esté respaldada en la Constitución, porque sino dentro del mismo proceso de autonomía puede que corramos el riesgo como mujeres que se nos vulneren ciertos derechos. Es bonito hablar que volveremos a nuestra vida antigua, pero yo puedo hablar desde nuestra realidad, de nuestro presente y hoy lamentablemente la mujer tiene muy poca participación, hay violencia intrafamiliar, hay violencia psicológica, hay discriminación en los servicios públicos a las mujeres mapuche. Por ejemplo en el tema de los partos, tenemos que aceptar el sistema y la metodología winka. Yo tuve a mi hija hace cuatro años en un hospital público en Temuco y el trato fue brutal, en ese tiempo no se hablaba de la violencia obstétrica, si eres mapuche y eres hablante, el trato es aún peor. 

No es fácil levantar a una mujer que sufre violencia intrafamiliar por ejemplo, o que el marido es alcohólico y se tiene que hacer cargo de los hijos y que además es pobre y mapuche. La mujer queda totalmente desprotegida.

"Quizás me voy a llevar problemas al decir esto, pero es muy fácil hablar de feminismo desde los privilegios, es muy fácil hablar de feminismo desde otra calidad de vida".

- ¿Se define como femenista? 

Voy a ser muy honesta, a mi me han catalogado de comunista, de feminista, etcétera, pero para mi como mujer mapuche y hablante, estos son conceptos que vienen desde las ciudades o conceptos que vienen desde Europa. Para mi no corresponde catalogarnos en esas áreas, porque esta es una lucha de acá. Si yo me declaro femenista, ni siquiera estaría ya pensando en mapuzungun. Quizás me voy a llevar problemas al decir esto, pero es muy fácil hablar de feminismo desde los privilegios, es muy fácil hablar de feminismo desde otra calidad de vida. El rakizuam (pensamiento) de las mujeres no indígenas siempre será distinto, porque es otra forma de ver la vida, es otra identidad. Todas hemos vivido situaciones de desigualdad, pero tenemos distintos contextos.

-Saliendo del feminismo blanco, ¿se siente identificada con los movimientos indígenas que se definen como feministas?

Hay muchas mujeres mapuche que se declaran feministas y está bien, es su decisión, porque igual es de acuerdo a su contexto. Hay muchas familias mapuche que se fueron de Wallmapu por pobreza, procesos de sobrevivencia que tuvo que pasar nuestra gente y se fueron a las ciudades. Son contextos diferentes.

- En cuanto a referentes, ¿qué chileno y mapuche le genera admiración?

Del pueblo chileno no podría darle un nombre. En su entrevista me mencionó la lamngen Ana Llao la verdad es que también es una mujer que yo admiro bastante, se lo he dicho en trawün (encuentro) porque ella representa esa lucha desde la mujer mapuche, más en lo tiempos que ella inició, en plena dictadura militar, dispuesta a morir por una lucha, valiente y capaz, cuando era más difícil aún que una mujer hablara de temas políticos, donde la mujer era mucho más sumisa y ella rompió las reglas y hasta ahora se encuentra en este camino, representa empoderamiento de la mujer mapuche en las decisiones mapuche más importantes y políticas. 

También quiero mencionar a mi hermano, Alberto Huenchumilla, trabaja conmigo en la revitalización del mapuzungun, él empezó en un contexto súper difícil, cuando a nadie le importaba nuestro idioma y dejó todo de lado. Ha hecho un tremendo trabajo.. Con mi mamá decíamos "cuándo va a trabajar cómo corresponde", porque siempre estaba en protestas, con espíritu de weichafe (guerrero). Nos preguntábamos "hasta cuándo va a pedir el mapuzungun". Estuvo en el País Vasco viendo metodologías pedagógicas para revitalizar una lengua y  así siguió constante y hoy luchamos juntos. Me da esperanza de dignificar a nuestros hablantes y que nuestro mapuzugun vuelva.

Primera entrevista- Ingrid Conejeros: "Chile podría cambiar hasta su nombre en este proceso constituyente"

Segunda entrevista- Rosa Catrileo: "Un Estado plurinacional no basta, se requiere también un estatuto de garantías"

Tercera entrevista- Ana Llao: “La vía constitucional y la de resistencia sirven para que continúe la lucha del pueblo mapuche”

Nota de la redacción: En este especial se ha optado por visibilizar mujeres indígenas, por el hecho de que no nos es posible entrevistar a todos los candidatos de escaños reservados, y este es -mujeres indígenas- el segmento de personas con mayor vulnerabilidad, lo que puede traducirse en mayores dificultades de acceso a la prensa y al poder.

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Comentarios

Comentarios

Excelente y necesario!

Lamgen, Que buena entrevista, me parece que será un gran aporte como constituyente, sus ideas van en un sentido de transformaciones muy profundas y que ampliarían nuestra identidad. La lengua es un vehículo muy importante, para la imaginación. Se dice que hemos aprendido produndamente un idioma, cuando soñamos en ese idioma. La semántica, el vocabulario y los profundos significados anclados a la naturaleza del mapuzungun, nos permitirían reelaborar nuestra esencia. Hace algunos años estuve en un Internado en Galvarino y aunque debo haber sido la alumna menos aventajada de esa generación, sentí que pude reconectar con el espiritu de mis antiguos. Lemoria tañi lof.

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