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Miércoles, 23 de septiembre de 2020

¡¡Excelente artículo!!. No vi esa edición de Pauta Libre, pero sí las dos anteriores citadas. Ni dudar que este tipo de espacios no solo son necesarios sino urgentes. Urgencia de buen periodismo.. De periodismo sin trinchera, sin compromisos pre-establecidos ni concesiones para evitar "incomodidades" al entrevistado. Más si éste se plantea como eventual alternativa a un alto cargo público, o al más alto, como la Presidencia de la República. Periodismo serio que escasea o simplemente está ausente en los medios más masivos. El alcalde de Recoleta Daniel Jadue es por estos días una de las figuras políticas de mayor significancia en la opinión pública, tanto por su excelente gestión en su Comuna, como por su incisiva, oportuna y acertada crítica a la gestión y manejo del Gobierno durante el estallido social y la actual pandemia. Se le celebra su valentía de querellarse por abandono de deberes y cuasidelito de homicidio contra los responsables, incluido el Presidente Piñera, de las muertes por Covid-19 en Recoleta durante los meses de Junio a Agosto. Querella que ha sido admitida a investigación por el Ministerio Público. Pero, de la misma manera que se aplaude y destaca su gestión como alcalde y su fundamentado cuestionamiento al actual Gobierno, del mismo modo, es no solo esperable sino deseable que despeje de toda duda razonable su compromiso con los DDHH sea cual sea el país o corriente política o racial que los vulnere. Chile necesita líderes sin dobles lecturas ni dobles estándares. Líderes que hayan leído correctamente el estallido social, sin los complejos ni ataduras que que pudieron incomodarlos en el pasado. Como ejemplo, en 1968 marchábamos por las calles de Santiago denunciando la Guerra de Vietman, pero el partido del alcalde Jadue no levantó un dedo para, de igual modo, condenar la intervención militar de la URSS en Checoslovaquia con ocasión de la Primavera de Praga. Eran los tiempos de la Guerra Fría, pero los principios de no intervención y de respeto a los DDHH, son los mismos en 1968 y hoy.

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