María Corina Machado

No hay claridad ninguna de lo que vendrá, solo sabemos, tal como lo dijo el presidente de Estados Unidos, que Venezuela está bajo su “administración” y que el petróleo será recuperado para los norteamericanos. Este es un período brevísimo de tiempo pero de altísima intensidad: “Hay décadas donde nada ocurre y hay semanas donde ocurren décadas”, escribía nuevamente Lenin en 1917 cuando regresaba a Rusia después de diez años de exilio.

La segunda al mando del madurismo, Delcy Rodríguez, se vio presionada a asumir la presidencia de Venezuela en momentos que Trump descartó entregar el poder a la oposición, liderada por María Corina Machado. “Está cooperando”, fueron las palabras del mandatario estadounidense. Los ministros del interior y defensa, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, así como su hermano, Jorge Rodríguez, quien encabeza la Asamblea Nacional, tienen las riendas de la transición tras la captura de Maduro.

Interferencia reconstruyó una línea de tiempo con los hitos más importantes de las últimas horas desde el ataque estadounidense en Venezuela hasta el traslado de Nicolás Maduro a la cárcel donde esperara el juicio en su contra.

En una acción militar directa, Washington capturó a Nicolás Maduro en Caracas y lo envió a una corte en Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo. Trump aseguró que “nosotros manejaremos” Venezuela hasta que se dé una transición viable, y que compañías estadounidenses se harán cargo de la industria petrolera venezolana.

Kast comienza en marzo su presidencia, pero ya da índices de que no está bien asesorado. Durante su campaña viajó a El Salvador y se reunió y fotografió con autoridades cuestionadas por narcotráfico y con un lobista argentino norteamericano que coordina secuestros y asesinatos de opositores y periodistas, que incluso vino hace unos meses a ver a Kast, al igual que un ministro cercano a los cárteles centroamericanos. ¿Nadie le advierte a Kast? ¿Donde están los asesores de seguridad de su campaña?

Al inicio del gobierno de Donald Trump, el actual enviado para misiones especiales, Richard Grenell postulaba a dos trabajos en la actual administración: director de la C.I.A. o secretario de Estado. No logró ninguno. Desde ahí comenzó la disputa con Rubio porque lo relaciona con el sistema y no como un Maga. La batalla entre Grenell y Rubio aumentó cuando el enviado especial viajó a Venezuela y logró la liberación de seis norteamericanos detenidos por el gobierno de Maduro.

“En las calles del resto del país, la vida transcurre como si nada. Los niños asisten a la escuela, los trabajadores asisten a su lugar de trabajo, el comercio se encuentra funcionando con total normalidad, etc. aunque en algunos estados del país, los gobernadores han mostrado sus fuerzas policiales armadas y han enviado el mensaje a la población, advirtiendo que si algo ocurre, ellos estarán para defender la patria de cualquier amenaza”.

Pese a que hay varios elementos que permiten hacer un paralelo entre lo que vivió Venezuela en 2019 y lo que pasa ahora en 2024, habiendo en común sendas crisis de legitimidad, pienso que en esta ocasión Nicolás Maduro tiene más cartas de triunfo que antes. Partiendo porque Edmundo González no es Juan Guaidó.

Más afianzado fuera de su país que dentro de Venezuela -las instituciones han ignorado su supuesta función presidencial, en especial las fuerzas armadas- el rápido ascenso del diputado de 35 años se debe a una serie de hechos fortuitos, pero también al liderazgo político de Leopoldo López, mentor político de Guaidó, y sus redes en Washington. Con todo, es la amenaza más seria que ha enfrentado el chavismo desde el intento de golpe de Estado en 2002.




