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Domingo, 24 de Octubre de 2021
Siglos 19 y 20

4 incendios de iglesias católicas ocurren tras el descubrimiento del genocidio de niños indígenas en internados canadienses

Lissette Fossa

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Escuela en Alert Bay Columbia Británica, en 1885.
Escuela en Alert Bay Columbia Británica, en 1885.

Desde el hallazgo de 215 cuerpos de niños y adolescentes indígenas en cercanías de una escuela católica en mayo, se han sumado otras inhumaciones que dan cuenta de una verdadera masacre en contra de los pueblos nativos de Canadá, impulsada por el Estado y la Iglesia Católica, ante "el problema indio" en más de 100 años. 

Dos iglesias católicas amanecieron quemadas este sábado 26 de junio en Canadá. La primera que se conoció por parte de los medios fue el incendio en la iglesia católica de St. Ann, en la zona indígena de Upper Similkameen. Luego, se conoció la quema de la iglesia católica Chopaka en la zona indígena del Bajo Similkameen. A esto se suman dos incendios del pasado 21 de junio en Penticton y Oliver.

Ambas quemas se producen en un contexto donde los cuestionamientos al rol de la iglesia y del Estado canadiense emergen, tras el descubrimiento de fosas llenas de cuerpos de niños indígenas, en antiguas escuelas católicas que tenían internados, los que más bien funcionaban como verdaderos campos de concentración para niños y adolescentes indígenas. 

Ni las autoridades ni el gobierno canadiense han conectado los incendios en iglesias con las reacciones sobre las fosas con cuerpos encontradas en diversos colegios del país, sin embargo, es una hipótesis. El impacto del genocidio indígena ha calado hondo en la población canadiense, en especial en zonas indígenas y comunidades, quienes ven cómo la historia de abusos, maltrato y discriminación de sus padres, abuelos  y amigos se hace ya evidente con el hallazgo de cuerpos en diversos colegios de Canadá.

“Los niños fueron abusados, física y sexualmente, y murieron en las escuelas en cantidades que no hubieran sido toleradas en ningún sistema escolar en ningún lugar del país o del mundo”., dice el informe de Verdad y Reconciliación.

Desde 1867 y hasta fines del siglo 20, Canadá estableció una política de discriminación, segregación y genocidio en contra de los pueblos nativos del territorio. Por las 139 escuelas residenciales para indígenas, la mayoría administradas por la Iglesia Católica, pasaron cerca de 150.000 niños y adolescentes indígenas, muchos de ellos forzados a entrar a estas residencias. Tras años de violencia, abusos físicos, sexuales y psicológicos, sobrevivientes de las escuelas residenciales hicieron pública su experiencia y realizaron una demanda colectiva. Esto dio origen, en 2009, a una comisión de Verdad y Reconciliación, que trabajó por seis años entrevistando a cerca de seis mil personas que sobrevivieron a estas experiencias. 

“El sistema de escuelas residenciales de Canadá para niños aborígenes fue un sistema educativo solo nominal, durante gran parte de su existencia. Estas escuelas residenciales se crearon con el propósito de separar a los niños aborígenes de sus familias, a fin de minimizar y debilitar los lazos familiares y los vínculos culturales, y adoctrinar a los niños en una nueva cultura: la cultura del eurocristiano legalmente dominante”, es el primer párrafo del documento de conclusiones de la comisión de Verdad y Reconciliación de Canadá, que finalizó su investigación en 2015.

“Los niños fueron abusados, física y sexualmente, y murieron en las escuelas en cantidades que no hubieran sido toleradas en ningún sistema escolar en ningún lugar del país o del mundo”, consigna el documento, que ya en sus primeras páginas advierte de que es una herida profunda en los pueblos originarios y que la reconciliación demorará años.

Entre las conclusiones del informe de la comisión, se calculó que cerca de 4.000 niños murieron en estas residencias, por enfermedades, castigos y negligencias, lo que sumado al maltrato físico y psicológico se definió como un “genocidio cultural”.

Tras el informe, las investigaciones continuaron. Con radares especiales, se investigaron los terrenos de la escuela Kamloops, que funcionó entre 1890 y 1969, la residencia escolar más grande de este tipo.  Allí, a fines de mayo, se descubrieron 215 cuerpos de niños indígenas, en una fosa común sin sepultura, lo que además es ilegal en Canadá. Por ese mismo motivo, al ser un delito, el lugar ha sido tratado como la escena de un crimen.

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Restos de la Iglesia del Sagrado Corazón en Penticton. Foto: James Miller/AP.
Restos de la Iglesia del Sagrado Corazón en Penticton. Foto: James Miller/AP.

El miércoles 23 de junio el grupo indígenas Primera Nación Cowessess anunció haber encontrado 751 tumbas sin nombre, en la zona donde antes funcionó la Escuela Residencial Indígena Marieval.

Tras este hallazgo, se han sumado dos más en junio. 

El miércoles 23 de junio el grupo indígena Primera Nación Cowessess anunció haber encontrado 751 tumbas sin nombre, en la zona donde antes funcionó la Escuela Residencial Indígena Marieval, en la provincia de Saskatchewan. 

"No pedimos compasión, pero sí comprensión", declaró el jefe de los Cowessess, Cadmus Delorme.

Este miércoles 30, la comunidad indígena de Lower Kootenay anunció un nuevo hallazgo de 182 tumbas de niños entre 7 y 15 años, en la antigua Escuela de la Misión St. Eugene, ubicada en la Columbia Británica. La escuela funcionó desde 1912 hasta la década de los setentas.

Romeo Saganash, en The Guardian, recordó a su hermano Jonnish, quien fue obligado a ingresar a una escuela residencial en Ontario, en 1954. Tenía tan solo cinco años. Tras un año en la escuela, murió por fiebre reumática, lejos de su familia, y su cuerpo fue enterrado en una tumba sin nombre, cerca de su escuela, tal como muchos niños indígenas en el país.

“Era solo un niño, un niño amable nacido en la tierra de sus antepasados”, afirmó Romeo Saganash.

“Sus ojos y miradas brillaron en mi memoria, las cosas que me dijeron sin pronunciar una palabra. Los gritos de auxilio sin lágrimas. Esos recuerdos permanecerán conmigo toda mi vida ", rememora Saganash, quien sobrevivió a una de estas escuelas en Quebec.

Entre las descripciones de las experiencias que vivían los niños en esas residencias, están relatos de haber sido secuestrados y alejados de sus familias a la fuerza, trasladado en camiones de ganado a las escuelas, haber recibido golpes y castigos por hablar su lengua nativa con otros niños y haber sufrido abusos sexuales de profesores y religiosos. Indígenas narran cómo eran obligados a realizar labores, como trabajos de limpieza y carpintería, desde muy pequeños en los internados. No se les permitía el contacto con sus familias y se les instaba a rechazar la cultura de sus pueblos.

Las autoridades de la época calificaron las escuelas como una “solución” a lo que consideraban “el problema indio”.

Las disculpas el Papa

Los horrorosos hallazgos han generado consternación y frustración en las comunidades indígenas. Ya el informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación,  del 2015, propuso 94 medidas para la reconciliación y la memoria de las víctimas de una política que incentivó el Estado y la Iglesia Católica en el país. Sin embargo, las comunidades indígenas han criticado el lento avance de estas políticas en estos seis años.

A fines de 2019, el Instituto Yellowhead, un centro de investigación dirigido por indígenas, de la Universidad Ryerson, en Toronto, informó que sólo nueve de las 94 propuestas de la comisión se habían abordado plenamente. En 2020, la Asamblea de las Primeras Naciones dijo que solo hubo un  "progreso moderado" en la identificación de todos los niños que murieron en esas escuelas.

La actitud de la Iglesia recibió críticas de parte de líderes indígenas y del mismo Trudeau, quien declaró sentirse "profundamente decepcionado" de que la Iglesia Católica no hubiera ofrecido una disculpa formal.

En paralelo, la demanda colectiva de comunidades indígenas continúa, lo que complica al gobierno de Justin Trudeau, quien calificó el hallazgo como un "doloroso recordatorio" de un "capítulo vergonzoso de la historia de nuestro país" y llamó a la Iglesia a asumir su responsabilidad en la masacre indígena.

El pasado 6 de junio el Papa Francisco expresó su pesar por el descubrimientos de estas fosas. 

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Familia saskatchewan.
Familia saskatchewan.

"Me uno a los obispos canadienses y a toda la Iglesia católica en Canadá para expresar mi cercanía al pueblo canadiense, que ha quedado traumatizado por esta impactante noticia", dijo el Papa.

El pontífice instó a continuar las investigaciones y agregó que era importante "alejarse del modelo colonial y también de las colonizaciones ideológicas del presente, y caminar codo con codo en el diálogo, el respeto mutuo y el reconocimiento de los derechos y valores culturales de todas las hijas e hijos de Canadá".

Sin embargo, la actitud de la Iglesia recibió críticas de parte de líderes indígenas y del mismo Trudeau, quien declaró sentirse "profundamente decepcionado" de que la Iglesia Católica no hubiera ofrecido una disculpa formal por su papel en los internados administrados por ellos.

El gobierno se disculpó formalmente por la política indígena y los abusos en 2008, así como también las iglesias Presbiteriana, Anglicana y Unida. Las disculpas de la Iglesia Católica son parte de las 94 propuestas para el camino de la reconciliación que realizó la comisión, en 2015.

Este miércoles, el Papa acordó reunirse con tres organizaciones de indígenas de Canadá para tratar este tema, según anunciaron los obispos del país, aún sin una fecha confirmada.

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Comentarios

Comentarios

Las iglesias quemadas por quien? Por que? Ocultar pruebas de los delitos cometidos, que no son solo los relatados, además, contrabando de bebes, trabajo forzado en huertas, lavanderías, servicios domésticos y sexuales... Gracias por informar señor director.

Impacta el sadismo y la impunidad ante tanta perverción. Principales delincuentes, todos los integrantes de ls iglesia católica.

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