Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Domingo, 17 de noviembre de 2019
Glaciología

Casassa: "En la Patagonia los glaciares se achican a la máxima velocidad"

Isabel Reyes B.

Glaciar4.jpeg

Gino Casassa
Gino Casassa

INTERFERENCIA entrevistó al  jefe de la Unidad de Glaciología y Nieves de la Dirección General de Aguas del MOP para conocer el estado de los glaciares chilenos y los de la Región Metropolitana en el gran contexto del cambio climático, pero también en instancias en que el gobierno llama a la población a ducharse solo por tres minutos.

Chile cuenta con 24.114 glaciares en todo el territorio, según los datos registrados en el Inventario Nacional de Glaciares de la Dirección General de Aguas (DGA), que hoy está siendo actualizado. Con una superficie de 23.641 km2, es el país con la mayor cobertura de hielo de Sudamérica.

Gino Casassa, es glaciólogo y desde 2018 lidera la jefatura en la Unidad Glaciológica y Nieves de la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas, donde trabajan siete personas. En entrevista con INTERFERENCIA se refiere al estado actual de los glaciares en Chile, haciendo énfasis en la importancia de los 999 glaciares que rodean la región Metropolitana y los cuidados que habrá que tener para enfrentar el cambio climático.  

¿Cuál es el estado actual de los glaciares en Chile?

Se puede resumir que Chile, al igual que la mayor parte del planeta, está experimentando un calentamiento que se está traduciendo en retroceso de la masa glaciar, salvo algunas excepciones en el sur, donde hay glaciares que están estables o están avanzando. Todo esto, agravado acá en la zona centro-sur, desde el Norte Chico hasta Aysén por un deficit de precipitaciones, con una mega sequía acá en la zona central inédita, yo diría histórica.

Claramente esto está redundando en un mayor derretimiento de los glaciares, sobre todo en sus zonas bajas y en las zonas altas donde debería alimentarse con nieve que precipita principalmente en invierno en la zona centro norte-sur. No se están alimentando los glaciares, por lo tanto, están retrocediendo así que el estado de salud, es un término glaciológico, es una salud deficiente, una mala salud.

Tenemos una especie de récord mundial en la Patagonia, en los campos de hielo austral que, considerando su tamaño, están perdiendo masa a la velocidad más alta del mundo.

¿Qué es lo principal que está impactando en los glaciares?

El calentamiento global. Ahora, se sabe que hay efectos antrópicos directos e indirectos como el impacto de la minería. Sin embargo, es difícil determinar el impacto de cada elemento.

Ayer volábamos sobre los glaciares olivares y ya había smog a la una de la tarde. Entonces parte de esas emisiones que genera la ciudad a través de todas las actividades, transporte público, privado, las industrias, va a parar a la nieve y a los glaciares que tenemos cerca.  ¿Cuánto proviene de eso o de los caminos de tierra de la zona o de la minería? Esa discriminación no está clara. Incluso el humo de los incendios forestales, producto de los vientos del oeste, van a terminar en la cordillera, al menos una parte. Además, hay otras fuentes naturales, como son las erupciones volcánicas, pero esas son más fáciles de medir y evaluar su impacto en los glaciares.

Los pobres glaciares están sufriendo por todos lados y hay que considerar que son ciclos de retroalimentación positiva. Esto es que el glaciar recibe el material particulado, de diversas fuentes, y se empiezan a oscurecer y al oscurecerse, entonces, capturan más radiación solar y eso le ayuda a derretirse.

Glaciar2.jpeg

Gino Casassa
Gino Casassa

¿Cuál es la importancia de los glaciares que rodean a la región Metropolitana en cuanto a abastecimiento de agua?

Como promedio, diría que en todo el año el agua que proviene de un glaciar en el río Maipo, por ejemplo, es de un orden del 10%. En la primavera, incluso puede ser menos, en el sentido que prima la nieve. Toda esa nieve que precipita en invierno, se derrite, nos suple de agua hacia la primavera y diría yo hasta diciembre. Pero ¿qué pasa en enero, febrero, marzo, incluso abril en años secos? Vemos que el aporte glaciar es máximo en esos meses, y puede llegar -en casos muy desfavorables, como una intensa sequía, como lo fue en 2015 o 1968- a aportar casi un 60% del agua que trae el río Maipo en esas fechas.

La respuesta es sí, son relevantes pero hay otras fuentes más importantes a nivel de escala promedio anual. Pero en un caso de extrema sequía, al final del verano, pueden llegar a ser muy importantes. 

¿Las cuencas del río Maipo y río Mapocho son igual de relevantes?

Del 100% del agua consumida en Santiago, el 70% proviene del río Maipo, 10% del río Mapocho y 20% de aguas subterráneas. Para ambos ríos el aporte glaciar es similar, en torno al 10%. Hay que agregar otro tema, si vamos a la salida de la cuenca de Santiago o en la desembocadura en el mar, a medida que nos alejamos del glaciar, la relevancia es cada vez menor, se diluye porque hay otras fuentes de agua. 

O sea, para la región Metropolitana son más bien reservas de agua…

Son un reservorio natural que especialmente en épocas secas, en verano, o en sequías, nos suplen de agua. Entonces a medida que se están reduciendo esos glaciares hay que pensar en qué tipo de otro reservorio tenemos que generar, como una medida de adaptación. Este calentamiento no se va acabar de la noche a la mañana porque los gases de efecto invernadero, particularmente el dióxido de carbono en la atmósfera, dura siglos. Entonces vamos a vivir y vamos a heredar hacia el futuro un planeta muy caro y con estos reservorios naturales cada vez más pequeños. 

Hay que pensar en cómo lo suplimos. Hemos pensado en la recarga acuífera. En invierno aún tenemos un superávit de agua y por lo tanto hay que pensar qué hacemos con esa agua. Puede ser generación de embalses pequeños y otros proyectos que están en estudio, como las plantas de desalación o carreteras hídricas. Existe el trasvasije de una cuenca a otra.

Es un proceso de adaptación dado que es inevitable el calentamiento. Así pasa también con el aumento del nivel del mar, porque todo este derretimiento va a parar allá. El cambio climático, que es el gran motor, está afectando a la infraestructura y a las personas.

¿Cómo se puede lograr un equilibrio entre la actividad industrial y la protección de los glaciares?

Creo que es totalmente factible. Hay que estudiar primero los efectos, alejarse lo más posible de los glaciares, pero por otro lado, hay ejemplos en otros países muy cuidadosos con el medio amiente como Suiza o Noruega, donde empresas hidroeléctricas extraen recursos con túneles bajo los glaciares.

¿Se han hecho más restrictivas las políticas?

Mucho más restrictivas. Creo que hay un cambio de paradigma, un cambio de mentalidad en la sociedad en general. Antes uno pensaba en cambio climático y como que no importaba nada. Por ejemplo, este año es el año de la corriente del Niño, pero no podemos saber qué va a suceder. Están cambiando los patrones climáticos a los cuales hemos estado acostumbrados, así que hay que considerar cambio climático en la ecuación, pues lo estamos viviendo con las olas de calor o eventos más intensos como las lluvias en el Norte Grande.

Hay que estar preparados, es un tema de planificación, económico y es un tema de cada uno de nosotros. 

Glaciar3.jpeg

Gino Casassa
Gino Casassa

¿Qué cambios han visto entre los datos existentes en el catastro de glaciares y la nueva información que están apareciendo en el trabajo de actualización de datos?

El catastro existente está hecho en base a imágenes satelitales en el año 2002, entonces lo estamos actualizando al 2018 e incluso, con información del 2019. Ayer, en un sobrevuelo, vimos cómo un glaciar ya se separó de otro. Así de rápido están ocurriendo los cambios. Hemos visto mucha reducción de glaciares, a pesar de que hay algunos que han crecido en el extremo sur, pero hay fragmentación de varios. En Chile aún no hemos visto la extinción de un glaciar, como ha pasado en otros países, pero es inevitable. 

¿Qué pasará en el abastecimiento de agua para las ciudades, si imaginamos un futuro con un cambio extremo?

Como existe la cordillera, aunque desaparezcan los glaciares, la nieve no va a desaparecer y siempre va a precipitar algo. Los glaciares más altos van a seguir perdurando. Los Andes siempre va a entregar agua. Aunque uno vea una cordillera libre de nieve, siguen los ríos entregando agua. Hay napas subterráneas y otras fuentes, en la cordillera.

El tema primiordial es la eficiencia del consumo de agua. En las zonas más acomodadas de Santiago se consumen 650 litros por día por persona. En las comunas menos acomodadas, puede bajar a 150 litros. Si vamos a casos de países emblemáticos como Etiopía, donde hay mucha pobreza, es de hasta 20 litros o menos por día por persona. Estamos en un escenario donde podemos cuidar mucho más el agua. Se está trabajando en eso, pero todavía nos queda bastante esfuerzo. Hay que tener una cultura preventiva más que reactiva. 

Los Más

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Los Más

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario