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Martes, 13 de noviembre de 2018
El izamiento de la bandera en el TC

Crónica de un reporteo fracasado

Si alguien iza la bandera antes o durante el 11 de septiembre, es partidario de Pinochet. Si lo hace después, es opositor. Ayer el Tribunal Constitucional se vio envuelto en esta polémica. Tratamos de reportear el tema, pero fracasamos.

Bastó con un tuit de Fernando Atria, abogado socialista, para que los medios de comunicación empezaran a hablar ayer martes de un tema: la supuesta provocación del Tribunal Constitucional en un nuevo 11 de septiembre, a 45 años del Golpe de Estado.

El ex precandidato presidencial dijo que “el tribunal constitucional, por decision de su presidente, el "señor de los corvos", creyó oportuno celebrar el bombardeo de La Moneda embanderándose. Un tribunal constitucional no puede celebrar un golpe de Estado. Pero esto no es un tribunal constitucional, es algo mucho peor”.

El texto iba acompañado de la fotografía principal de este artículo, donde se especuló que la bandera fue izada durante la mañana del martes 11 de septiembre. La sensibilidad política del país se vuelve especialmente aguda en el mes de septiembre. Hay quienes consideran que los que izan la bandera antes del 11 son partidarios del golpe de Estado de 1973. Y los que la enarbolan después, son opositores a la dictadura.

Más allá de las reacciones en redes sociales, la polémica escaló hasta lo más alto del Tribunal Constitucional. El ministro de esa corte, Nelson Pozo, interrumpió sus vacaciones en España para gritar su indignación en los medios. “¿Qué objeto tiene eso de izar una bandera? La opinión pública va a entender mal el mensaje. El Tribunal no puede ser abanderizado, tiene que ser neutro, tiene que tener un criterio absolutamente de cuidado de situaciones que, además, fueron terribles para el país para muchos sectores. El tribunal debe respetar los derechos humanos”, dijo en un breve contacto con radio Cooperativa.

Fuimos al Tribunal Constitucional para conocer la historia del conflicto interno por la bandera y el timing de su izamiento. Nos atendieron en el departamento de comunicaciones para decirnos que el emblema patrio se había instalado el lunes 10 y no el martes 11.

Esperamos al funcionario mientras iba a fotografiar los edificios vecinos, Codelco y Sernameg, los que también tenían sus banderas izadas. Con esto, buscaba decirle a los medios que ellos no eran los únicos.  

Pero esto no era suficiente. Le pedimos el nombre de la persona encargada de ordenar el izamiento, además del supuesto protocolo que se podría haber seguido en este caso. Tras una hora de espera nos contó la versión oficial ese tribunal: la semana pasada coordinaron con Codelco y Sernameg para instalar paralelamente las banderas. La idea era hacerlo el viernes 7 de septiembre, pero por detalles sin importancia, se postergó para el lunes a las 9 de la mañana.

Todo bien, hasta que insistimos en conversar con la persona admnistrativa encargada de dar esa orden. En comunicaciones no sabían.

“¿Entonces cuál es la fuente?”, consultamos.

“Un guardia”, nos respondió.

En la hora que esperamos al periodista, conversamos con diez funcionarios que a eso de las seis de la tarde salían del trabajo. Estas fueron algunas de las respuestas.

“No sé, no me había dado cuenta”, dijo funcionario uno.

“No me fije, pero según yo no estaba ayer”, expresó funcionaria dos.

“Perdón, voy apurada”, aseveró funcionario tres.

“¿La bandera? No, esa la pusieron la semana pasada”, sentenció funcionaria cuatro.

Al menos entre los trabajadores de ese tribunal no había ni rastro de la polémica. En tanto, quienes protagonizaron la noticia a través de las redes sociales, Fernando Atria y Nelson Pozo, tratamos de comunicarnos con ellos. Sin embargo, no obtuvimos respuesta.

Mientras whatsapeábamos sin éxito a estos, subimos al quinto piso del Tribunal Constitucional junto al periodista oficial del organismo para buscar algún ministro que quisiera hablar. La única oficina en funcionamiento era la de José Ignacio Vázquez, pero no quiso recibirnos. Bajamos y mientras nos despedíamos del amable periodista del TC, quien nos decía que lo citáramos a él como fuente y no al guardia, de fondo una funcionaria le leía a viva voz a una compañera uno de los tuits publicados sobre la polémica de la tarde del martes.

Volvimos cabizbajos a nuestra redacción con la sensación de que no era una historia digna de contar, un tema forzado que ya había sido publicado en otros medios y en las redes sociales. No había nada nuevo que contar. Pero al llegar a nuestra oficina, y tras contarle acerca de nuestra labor infructuosa, nuestro colega Nico Massai nos dijo: “Hueones, si no publican nada, ganó el periodista institucional. Nadie sabrá esta historia, que es lo que él quiere. Estas son las pequeñas historias que nunca salen a la luz, pero que nuestros lectores merecen saber”. Y el director de INTERFERENCIA estuvo de acuerdo.

Y ahí nos quedamos pensando en una de las últimas cosas que nos dijo el colega periodista del Tribunal Constitucional: “Lo bueno de empezar un nuevo medio es que puedes hacerlo todo”. Y así es.

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