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Miércoles, 28 de octubre de 2020
Elecciones de octubre en Argentina

“F-2”: la fórmula con la que Cristina Kirchner busca derrotar a Mauricio Macri

Víctor Herrero A.

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Crédito: Página12
Crédito: Página12

Al nombrar como candidato presidencial a Alberto Fernández, la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner busca sumar al peronismo de centro para reconquistar el poder. Fue una movida que desconcertó a amigos y enemigos.

“Los peronistas somos como los gatos”, afirmó una vez Juan Domingo Perón. “Cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo”. Y es eso es, al parecer, lo que ha sucedido últimamente.

La mala gestión económica de Mauricio Macri -quien llegó al poder en diciembre de 2015 prometiendo superar el clásico duopolio del peronismo (Partido Justicialista) y el radicalismo (Unión Cívica Radical)- tiene en la cuerda floja a su partido Propuesta Republicana y a sus aliados de la UCR con vistas a los comicios presidenciales de octubre próximo. Pero, hasta ahora, en el frente político, el actual presidente de centroderecha se vio favorecido por la desunión y las luchas internas del peronismo.

Eso cambió con una jugada inesperada que realizó este sábado la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) que, según las encuestas, lidera las opciones para volver a la Casa Rosada a fines de este año. Contrario a lo que muchos esperaban, Cristina no será la candidata presidencial, sino que propuso -en un video difundido por YouTube- a Alberto Fernández como el compañero de fórmula que postula a la presidencia, mientras que ella estará en el ticket como vicepresidenta.

Esta movida tomó por sorpresa al oficialismo, que apostaba a una presidencial polarizada entre Macri y Cristina, pero también al llamado “peronismo federal”, constituido por los gobernadores del PJ. Hoy lunes, los mercados y acreedores de Argentina estarán atentos a cómo reacciona la bolsa de comercio de Buenos Aires, y los fondos de inversiones que han invertido en ese país desde la llegada de Macri, al este anuncio político.

Los pros de la jugada de Cristina

Ya muchos en el país vecino hablan de la fórmula “F-2”, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner (no tienen vínculo familiar). A algunos les recuerda a la fórmula “Perón-Perón” de los comicios de septiembre de 1973, en la que se presentó Juan Domingo Perón y su esposa Isabel Perón.

A otros se viene a la mente el eslogan electoral que permitió el retorno del caudillo argentino tras más de una década en el exilio en España: “Cámpora Presidente, Perón al poder”. En efecto, el peronista Héctor Cámpora fue elegido como presidente en mayo de 1973 tras varios gobiernos militares, pero bajo la promesa de llamar a nuevas elecciones en las que se presentaría el propio Perón.

Más allá de la historia, detrás de este sorpresivo nombramiento se encuentran fríos cálculos políticos. Para empezar, al nominar a Alberto Fernández –un peronista que fue muy crítico de Cristina en sus últimos años de gobierno-, la ex mandataria pone en el tope del Frente para la Victoria a un hombre moderado. En efecto, Alberto Fernández  ha sido un político de carrera que ha trabajado para Carlos Menem, su ministro de Finanzas, Domingo Cavallo, para Eduardo Duhalde y para Néstor Kirchner, de quien fue jefe de gabinete durante varios años. En palabras sencillas, Alberto Fernández es un hombre que transpira peronismo, sea este neoliberal o estatista.

Al nominar a un hombre transversal dentro del peronismo, Cristina busca reunificar a ese partido, y poner de su lado al justicialismo más moderado, encarnado por sus gobernadores. Y el cálculo detrás de esta movida tiene ventajas electorales. Como Cristina Kirchner cuenta con un piso en torno al 30%, y al incorporar a Alberto Fernández puede sumar al menos un 10% de peronistas moderados, podría ganar en primera vuelta en octubre con un 40% de los votos. Esto, siempre y cuando supere en más de 10% al segundo. Y para ello necesita que el peronismo vaya unido.

Otra ventaja de esta fórmula es que Cristina tomó por sorpresa a todo el mundo político en ese país, acaparando y controlando, de momento, la agenda noticiosa.

Los contra de la jugada de Cristina

Jaime Durán Barba, el asesor ecuatoriano de Macri que es considerado uno de los hombres más influyentes en la Casa Rosada, publicó una columna en la revista Perfil en la que minimiza esta jugada de Cristina Fernández, asegurando que sólo le atraerá votos marginales a su favor. Pero más allá de eso, que forma parte del juego político, Durán Barba esboza un punto importante. “Es la primera vez que un candidato a vicepresidente anuncia quién sería ‘su’ candidato a presidente en el continente”.

No pocos comparan la situación de Cristina y Alberto con Dimitri Medvédev, el presidente ruso entre 2008 y 2012, pero que era considerado el títere de Vladimir Putin, a quien nombró primer ministro durante ese período.

Otro riesgo de la movida de Cristina Kirchner es que, de presentarse Mauricio Macri a la elecciones, el actual mandatario contará a su favor el atributo de la “autoridad”. No es lo mismo, sostienen los analistas, que se enfrenten dos personas que han ejercido el máximo poder, que un Presidente incumbente contra un funcionario de carrera que sólo una vez se sometió a elecciones populares, y eso para ser electo como diputado provincial por Buenos Aires.

Si bien Alberto Fernández es un nombre que concita respaldo entre el peronismo moderado, este se encuentra en una situación muy difícil. A diferencia de Cristina, los grandes conglomerados mediales como el Grupo Clarín o el diario La Nación lo aceptan, pero aún así tiene que navegar entre el kirchnerismo más militante y la moderación que hoy parecen exigir los votantes argentinos.

Fernández se balanceó sobre esta delgada línea política en una entrevista que dio ayer domingo a la Radio AM 750, la que transmite en el área metropolitana de Buenos Aires. “Si los brasileños eligieron a Bolsonaro, la verdad es que no tengo nada que hacer”, dijo. “Bolsonaro se parece a Macri, no a mi. Hay que respetar la voluntad de los brasileños, como debo hacerlo, y voy a seguir pidiendo la libertad de Lula. Voy a hacer las dos cosas”.

Por cierto, en esa entrevista radia Alberto Fernández agradeció, entre otros personajes políticos de América Latina, a Marco Enríquez Ominami, de quien se considera amigo. De hecho, hace un mes Fernández estuvo en Santiago para el estreno del documental de Enríquez-Ominami titulado “Al fondo a la izquierda”.

Incertidumbre

Varios gobernadores celebraron la nominación de Alberto Fernández como compañero de fórmula de Cristina Fernández. Lo hicieron a través de Twitter. Pero, en general, ha predominado un cierto silencio.

Eso ha llevado a varios analistas a especular que su nombre pueda ser una carta de cambio para subir a bordo al peronismo federal y tener un frente común frente al oficialismo macrista. Las candidaturas a las primarias obligatorias tienen como fecha tope el 22 de junio. Aunque queda sólo un mes, todo puede pasar dentro del peronismo.

Pero lo que sí parece estar claro, es que esta movida de Cristina busca aunar fuerzas dentro de peronismo para retornar al poder.

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