Este miércoles, el presidente electo José Antonio Kast participó en el Foro Económico de América Latina y el Caribe, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en Panamá. El encuentro marcó el debut internacional del líder del Partido Republicano ante otros jefes de Estado y autoridades de la región.
En la instancia, Kast compartió espacio con presidentes como Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; Daniel Noboa, de Ecuador; y Rodrigo Paz, de Bolivia, a quienes aprovechó de invitar a la ceremonia de cambio de mando en Chile.
Durante un discurso de 11 minutos, el mandatario electo entregó varias señales respecto a la forma en que pretende ejercer el poder en esta primera etapa. Con un tono moderado, alejado de la estridencia y de los mensajes dirigidos exclusivamente a su sector, su primera definición estuvo centrada en la idea de unidad.
“Quiero partir hablando de unidad, pero no como una consigna emocional, sino como una obligación institucional. La unidad no significa renunciar a lo que uno cree, significa entender el lugar que uno ocupa cuando gobierna. Un presidente no administra una trinchera, un presidente lidera una nación”, afirmó Kast, en medio de los aplausos de la sala.
En esa línea, el presidente electo sostuvo que problemas estructurales de América Latina como la pobreza, la informalidad, la inseguridad y el miedo constituyen un “fracaso político”.
Asimismo, hizo referencia a su reunión bilateral con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lo que interpretó como una muestra adicional de su disposición al diálogo. “Tuve la oportunidad de sentarme en un diálogo bilateral con el presidente Lula, con quien he tenido diferencias. En esa mesa no se sentó el candidato presidencial ni quien encabeza una disputa ideológica; se sentó el presidente electo de Chile a hablar con el presidente de Brasil”, señaló.
Kast recalcó que es posible construir acuerdos pese a tener “miradas distintas” y calificó a Brasil como “el hermano grande” de Chile.
“La política no puede seguir siendo siempre un campo de batalla”, fue otra de las ideas que planteó el líder republicano, quien ya en su rol de presidente electo parece buscar un tono más conciliador en el debate político y en la relación con la oposición.
“Algunos hemos fallado y es hora de decirlo sin rodeos”, afirmó, para luego profundizar: “Han fallado gobiernos de todos los signos, esto es transversal. Han fallado parlamentos, hemos fallado —yo también fui parlamentario—, han fallado los expertos”.
Otra señal de moderación fue cuando sostuvo que “ha llegado la hora de cruzar fronteras no solo ideológicas, sino también nacionales”.
No obstante, en su intervención también mantuvo énfasis en materias como migración, crimen organizado y seguridad. Kast afirmó que sin seguridad no hay democracia, empleo, inversión ni libertad, y subrayó que para enfrentar estos desafíos resulta clave fortalecer la cooperación internacional, la inteligencia, el control fronterizo y la “persecución financiera del crimen organizado”.








Comentarios
Añadir nuevo comentario