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Domingo, 24 de Octubre de 2021
Historia del conflicto palestino - israelí (3° parte)

La expansión de Israel desde 1948 y la creciente influencia del sionismo

Manuel Salazar Salvo

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David Ben Gurión encabeza la celebración por la creación del Estado de Israel
David Ben Gurión encabeza la celebración por la creación del Estado de Israel

Desde la que los israelíes llaman la Guerra de Independiencia de 1948 inmediata a la creación  del Estado de Israel, hasta la del Yon Kippur, de 1973.  

Bajo el mandato británico sobre Palestina -desde el fin de la Primera Guerra Mundial- comenzó la inmigración judía, que se hizo masiva durante la Segunda Guerra Mundial. Los emigrados centraron su enemigo principal en los ingleses, en procura del Hogar Nacional Judío, empleando armas, diplomacia y política, y sin dejar de lado el enfrentamiento con los árabes.

La lucha continuó para desalojar a los árabes del territorio asignado por la ONU para el Estado judío y en 1948, Israel se expandió al 78% del territorio palestino como resultado de su guerra frontal contra los árabes de la región.

El 14 de mayo de ese año fue proclamado el Estado de Israel y acabado el mandato británico, lo que fue reconocido por Estados Unidos y la Unión Soviética, sabidas ya los horrores del Holocausto. El mismo  día  egipcios, iraquíes, libaneses, sirios, jordanos, libios, saudíes y yemeníes, comenzaron una guerra que se resolvió en favor de Israel a principios de 1949.

Hacia la mitad de la década de 1950 emergió el liderazgo del egipcio Gamal Abdel Nasser sobre todo el mundo árabe. Egipto, una vez liberada la región del colonialismo franco-británico, se convirtió en el estado árabe más importante, disputando la hegemonía con Irak. Nasser, ex prisionero de los israelíes en la guerra de 1948 y campeón del panarabismo, consiguió que los ingleses evacuaran su país, incluido el Canal de Suez, la vía por donde salía el 90% del petróleo destinado al Reino Unido y Francia. 

Hacia la mitad de la década de 1950 emergió el liderazgo del egipcio Gamal Abdel Nasser sobre todo el mundo árabe. Egipto, una vez liberada la región del colonialismo franco-británico, se convirtió en el estado árabe más importante.

Egipto, comprometido también abiertamente con la insurrección en Argelia contra el colonialismo francés, decidió nacionalizar el Canal el 26 de julio de 1956, detonándose una nueva guerra en que Israel intervendría como aliado de Francia y Reino Unido. El paso por la zanja producía una renta de US$ 100 millones anuales, recursos que Nasser pensó destinar a la represa de Asuán, indispensable para incrementar en 50% su producción de energía eléctrica y extender el riego al sur del valle del Nilo, en beneficio de su producción algodonera, principal exportación egipcia.

Estados Unidos, que también estaba interesado en la circulación por el Canal, aportó generosamente al esfuerzo bélico israelí sin comprometerse con tropas. 

En París gobernaba el socialista Guy Mollet y en Londres, el conservador Anthony Eden. Israel ya tenía un pedazo del Sinaí, el 22 de octubre de 1956, y los europeos poco progresaban en la ocupación del Canal de Suéz, cuando la Unión Soviética exigió, el 5 de noviembre, el retiro de las potencias europeas. Con el voto favorable de Estados Unidos, la Asamblea General de la ONU condenó la invasión por 54 votos contra 5. Ese mismo año se retiraron los europeos, pero Israel lo hizo en 1957. 

La Guerra de Suez fue el último rugido del león británico. Y la Unión Soviética debió enfrentar la sublevación en Hungría. Estados Unidos pudo hundir el precio del algodón en el mercado mundial, pero tampoco lo hizo. Continuó su penetración de influencia regional a través de Jordania y Arabia Saudita. Egipto se convirtió en el hermano mayor del mundo árabe. 

La República Árabe Unida

En 1958, Egipto y Siria se fundieron en la República Árabe Unida, fusión que duró sólo hasta 1961. Hussein de Jordania y Faisal II de Irak intentaron una alianza federal con la Unión Arabe, pero la monarquía de Bagdad fue depuesta por el partido Baas en 1963. Otra corriente del mismo partido se instaló en Damasco, Siria, pero nunca se entendieron con los iraquíes. El año anterior, 1962, Egipto intervino en Yemen para ayudar a deponer al imán Badr. 

El Líbano aparecía como la Suiza de la región, con buenas relaciones con Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, pero en 1958 el presidente Camille Chamun pidió ayuda militar norteamericana para contener a los "nasseristas" internos. En 1961 hubo una conspiración para unirse con Siria. Hasta hoy, Damasco mantiene cierta tuición política sobre El Líbano. 

El mundo árabe de los años 60 se perfiló rápidamente en dos frentes políticos; agresivas naciones independientes y monarquías sumisas a las potencias occidentales. En 1965 Habib Bourguiba, jefe de estado de Túnez, le propuso a Nasser reconocer a Israel a cambio de volver a las fronteras de 1948, pero el líder egipcio se mostró en absoluto desacuerdo. Los israelíes también: sólo permitirían "ajustes territoriales menores" sin alterar el statu quo. 

Grandes proyectos de irrigación con agua transportada desde el mar de Galilea indicaban que habían llegado para quedarse. En 1967, Nasser pidió a la ONU la retirada de las fuerzas que controlaban la paz posterior a la Guerra de Suez. Simultáneamente, el líder egipcio hizo un acuerdo con Jordania y bloqueó el paso israelí por el estrecho de Tirán, el acceso al canal y al golfo de Aqaba.

Declaraciones incendiarias del mundo árabe presagiaban un inminente ataque israelí contra Siria, pero el ataque lo recibió Egipto, el 5 de junio, con la destrucción en tierra de su fuerza aérea (450 aeronaves) y el control militar del Canal de Suez. Egipto tuvo que aceptar un alto al fuego decretado por la ONU. 

El mundo árabe de los años 60 se perfiló rápidamente en dos frentes políticos; agresivas naciones independientes y monarquías sumisas a las potencias occidentales.

La ofensiva israelí contra Jordania ocupó rápidamente Jerusalén y Cisjordania. El 9 de junio comenzó el ataque contra las alturas sirias de Golán, que dominan Galilea. Israel controlaba cinco veces más territorio que en la primera guerra; 70.000 kms. de superficie y había destruido el 70% del equipo árabe. Inmediatamente, se anexó Jerusalén. 

La humillación árabe -en lo que se conoció com la Guerra de los seis días- fue grande. El héroe militar israelí de esa guerra, el laborista Moshe Dayán, admitió que la mayoría de los pueblos y aldeas de Israel tenían nombres árabes. Meron Benvenisti fue más lejos al resumir la doctrina territorial que encarna el Estado de Israel con una frase lapidaria: "Conquistamos ¿y qué? ¿Por qué debiéramos sentimos culpables por haber ganado?" Esa es la esencia del sionismo. 

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Guerra de los seis días
Guerra de los seis días

La ONU formuló su célebre Resolución 242, ordenando el retiro israelí de los territorios, pero no pasó nada. Nasser murió en 1970 y Siria adquirió la hegemonía militar en la beligerencia anti israelí. En 1964 apareció en escena la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) con Yasser Arafat en el liderazgo -donde permaneció por 37 años- y tuvo una estrategia guerrillera desde bases en Jordania. Hussein de Jordania ordenó el ataque, no contra Israel, sino contra los campamentos de refugiados palestinos, hirvientes de militantes anti judíos. Fue el septiembre negro de 1970. 

Los árabes post Nasser

Un golpe militar en Irak puso en órbita en 1968 a otro veterano líder: Sadam Hussein, quien nacionalizó el petróleo en 1972 y estrechó los vínculos con la Unión Soviética. Otro golpe en Siria llevó al poder a Hafez el-Assad, anticomunista pero muy hábil en obtener de los soviétivos el armamento que convirtió a su país en un referente militar crucial. 

Kuwait logró su independencia del Reino Unido en 1961, poniendo luego en práctica una constitución bastante liberal para la región. En 1968 se independizaron los emiratos de Bahrein y Qatar, y Emiratos Árabes Unidos, pequeños países pero con petróleo en abundancia. Omán, que nunca fue colonizado, ingresó a la ONU en 1971. Todas estas nuevas entidades políticas, más Arabia Saudita, concentraron casi todo el petróleo que motoriza a Occidente. 

El sucesor de Nasser, Anuar el Sadat, amplió las relaciones con la Unión Soviética, obteniendo más armamento y consejeros militares para operar los equipos más sofisticados. Llegó a hablarse de 20.000 asesores. Los soviéticos terminaron en 1971 la represa de Asuán, que venían construyendo desde los tiempos de Nasser. En junio de 1972 Sadat ordenó abruptamente la salida de los soviéticos y unió a Egipto con Siria y Libia, pero la experiencia no tuvo mejor destino que la República Árabe Unida, disolviéndose al año siguiente. 

Mientras, Israel castigaba sistemáticamente los campamentos palestinos en El Líbano. 

EI 5 de octubre de 1973, día sagrado para los judíos del Yon Kippur, Egipto y Siria atacaron. Recuperar el Sinaí y el Este del Canal de Suez era para los egipcios una cuestión de honor y dignidad nacional. Los sirios sentían lo mismo por el Golán. Pero el entusiasmo duró poco. 

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Guerra del Yom Kippur
Guerra del Yom Kippur

Estados Unidos montó un puente aéreo para proporcionar armamento a Israel. La ofensiva comenzó el 12 de octubre. El día 19 de ese mes los israelíes estaban a 30 km de Damasco y a 70 km de El Cairo, en una penetración al oeste del Canal de Suez. Balance: 1.600 km2 más en Egipto y 600 km2 en Siria. 

Lo único que dejó claro la Guerra del Yon Kippur fue que el conflicto árabe palestino no tendría solución militar. Sólo política. Entonces emergió una nueva etapa en que el precio del barril de petróleo subió de dos dólares y se ha mantenido casi siempre por encima de 10 dólares, con un precio actual de 40 dólares.

El sionismo

Sión designa en hebreo la colina de la parte noreste de Jerusalén, donde se encontraba el templo de Salomón, símbolo de esta ciudad santa, y es expresión creada en 1886 por Nathan Birnbaun para caracterizar este movimiento que tenía como finalidad la reconstrucción de una patria nacional judía en Palestina.

El sionismo se organizó en el último decenio del siglo 19, y tuvo dos fuentes fundamentales: la primera, de carácter permanente, la corriente místico-religiosa, y la segunda, nacida en la Europa de finales del siglo XIX, la corriente político-nacionalista. 

Un factor determinante en la aparición del sionismo fue la ola de antisemitismo que se extendió por Europa Oriental y Central desde 1880-1881 y las actitudes sociales contra los judíos en Alemania, Polonia, Rusia y otros países. 

El sionismo irrumpe como movimiento nacionalista y político para definir el lugar de la identidad de los judíos en el mundo. Surge entonces Teodoro Herzl, miembro de la burguesía judía asimilada, nacido en Budapest en 1860 en el seno de una familia rica y liberal. Pasó su infancia y juventud en Viena, donde estudió derecho, para transformarse luego en periodista y escritor. 

El sionismo se organizó en el último decenio del siglo 19, y tuvo dos fuentes fundamentales: la primera, de carácter permanente, la corriente místico-religiosa, y la segunda, nacida en la Europa de finales del siglo XIX, la corriente político-nacionalista. 

En 1894, el capitán Alfred Dreyfus, un oficial judío del ejército francés, fue acusado injustamente de traición, principalmente debido a la atmósfera antisemita reinante. Herzl presenció como el populacho gritaba "Muerte a los judíos" en Francia, la cuna de la Revolución Francesa, y decidió que existía una sola solución: la emigración masiva de los judíos hacia un país al que pudieran llamar propio 

Para dirigirse al pueblo judío, a finales de 1895, Herzl publicó en Viena el libro El Estado judío. Su tesis es sencilla: el antisemitismo, forma de odio racial, no puede eliminarse más que por la reorganización de los judíos en un centro autónomo, el Estado de los judíos. Concluye que la nación judía debe resurgir sobre un territorio propio, en Palestina. 
Herzl fue un hombre de acción, y abordó la vuelta a Sión según el modelo de las campañas británicas de colonización, creando dos grandes organismos: la Society of Jews y la Jewish Company. La Sociedad establecería las bases políticas y culturales del Estado, y la Compañía aportaría los medios financieros para su creación. 

En 1897 Herzl fundó el periódico Die Welt [El Mundo, en alemán] para unir a los judíos de la diáspora. 

Ese mismo año se organizó en agosto, en Basilea, un Congreso Mundial Sionista al que asistieron 200 delegados de toda Europa, América del Norte y África del Norte. Allí surgió un documento fundacional que señalaba: "El sionismo quiere obtener, para el pueblo judío, la creación de un hogar reconocido y garantizado por el derecho público en Palestina. Con este fin, el Congreso considera el empleo de los siguientes medios: 1) El estímulo hacia la colonización de Palestina por medio de los agricultores, los artesanos y los trabajadores judíos; 2) La unificación y la organización de todos los judíos en asociaciones locales y generales, en conformidad con las leyes de los diferentes países; 3) El reforzamiento de la identidad y de la conciencia nacionales judías; y 4) Las gestiones para obtener de los gobiernos el acuerdo que será necesario para permitir la realización de los fines del sionismo".

En ese congreso se creó la Organización Sionista Mundial, que pasó a ser el órgano supremo del movimiento sionista. Tenía su sede en Viena y estuvo presidido por Herzl hasta su muerte. 

En la antesala de la Primera Guerra Mundial el sionismo era ya la expresión política de un firme nacionalismo judío que disponía de estructuras políticas, de órganos financieros y económicos, y que se encaminaba con clara decisión hacia su territorio histórico.

Esta organización celebró congresos en 1898 y 1899, en Viena; en 1900 en Londres; y, en 1901 también en Viena, donde se formó la Banca Nacional Judía y el Fondo Nacional Judío, y se adoptó el principio del rescate sistemático de la tierra en Palestina. Colaboradores fundamentales del movimiento fueron sir Moisés Montefioro y el barón Edmond James de Rothschild, a quien denominaban El padre del Yishuv

Herzl desplegó una intensa actividad diplomática con los dirigentes de Turquía, Alemania, Rusia, Italia y El Vaticano para obtener sus metas. En 1902-1903, el Reino Unido ofreció a los sionistas su establecimiento en territorios de Sinaí, Chipre o Uganda. 

En 1903, en el sexto congreso, la oferta británica fue rechazada por la mayoría de los sionistas, especialmente los euro-orientales, defensores del "no hay sionismo sin Sión". En ese congreso surgieron diversas tendencias y corrientes dentro del sionismo. 

Al año siguiente falleció Herzl sin que apareciera de inmediato un claro sucesor. Dos dirigentes se perfilaban como cabezas de dos tendencias distintas: 1. Israel Zangwill un pro-occidental, y Jaim Weizmann, exponente del judaísmo ruso. 

Las diferencias se postergaron y las tendencias se alinearon en el séptimo congreso, realizado en Basilea en 1905: en Palestina debía establecerse el hogar para el pueblo judío. 

En la antesala de la Primera Guerra Mundial el sionismo era ya la expresión política de un firme nacionalismo judío que disponía de estructuras políticas, de órganos financieros y económicos, y que se encaminaba con clara decisión hacia su territorio histórico, planteándose dos tareas principales. 

Por un lado, la colonización paulatina de las tierras de Palestina, con el progresivo asentamiento de inmigrantes judíos, en su mayoría procedentes de Europa Oriental y Central, que van a constituir el núcleo básico del futuro estado. Y por otro, el reconocimiento internacional al derecho de "una patria nacional judía" en Palestina, que le será concedida por el gobierno británico mediante la Declaración Balfour en noviembre de 1911. 

Los miembros de la Organización Sionista, OS, ansiosos de reunir mayores fondos, convocaron a las agrupaciones judías no sionistas a integrarse a la denominada Agencia Judía, que se fundó en Zurich en 1929, y quedó presidida por Jaim Weizmann, cabeza de la OS . 

El principio de la representación equitativa en el liderazgo de la Agencia Judía fue violado gradualmente. Tras algunos años, el Ejecutivo de la Agencia Judía llegó a ser el mismo de la Organización Sionista. 

En el período previo al estado, la Agencia Judía fue un pseudo-gobierno que se encargó de organizar la inmigración -incluyendo la ilegal- .y la absorción de los inmigrantes en Palestina. La Agencia Judía fundó la Aliá Juvenil, mantuvo departamentos de trabajo, asentamiento e industria, y fue uno de los principales participantes en la creación de las fuerzas de defensa. 

David Ben Gurión sirvió como presidente de la Agencia Judía desde 1935 hasta 1948, mientras que Moshé Shertok (más tarde Sharet) encabezó el Departamento Político. 

Los objetivos de la OS y la Agencia Judía no cambiaron después del establecimiento del estado de Israel, cuando su status fue redefinido. El 24 de noviembre de 1952 se aprobó la Ley Organización Sionista - Agencia Judía para Israel y, más tarde, el gobierno y el ejecutivo sionista firmaron un convenio según el cual la principal responsabilidad de las organizaciones siguió siendo la absorción de inmigrantes y la creación de asentamientos. 

En agosto de 1970 se firmó un acuerdo para modificar la estructura y las funciones de la Agencia Judía y la OSM. La mitad de los miembros de la Asamblea de la Agencia Judía son representantes de la OSM; un 30% representa a la UJA (Estados Unidos); y un 20%, a las organizaciones afiliadas al Keren Hayesod y el resto del mundo. 

Con respecto a la inmigración, se estableció la siguiente división: la Agencia Judía se encargaría de la inmigración de los países donde hay persecución y la OSM de la inmigración procedente de los países pudientes. 

La Agencia Judía y la OSM firmaron dos nuevos convenios con el gobierno de Israel en junio de 1979. La Agencia Judía retuvo su responsabilidad sobre la absorción inicial de los inmigrantes en Israel; el apoyo a las actividades educativas y el trabajo con la juventud; la absorción de inmigrantes en asentamientos rurales; la vivienda para los inmigrantes; y los servicios de bienestar social. La OSM se centró en el trabajo en la diáspora; la educación judía y el trabajo con la juventud. 

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