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Viernes, 18 de septiembre de 2020
La conspiranoia crece

Qué es QAnon, la teoría conspirativa de extrema derecha que Trump se niega a desacreditar

Diego Ortiz

Sin entregar evidencia alguna, QAnon acusa principalmente a políticos del Partido Demócrata de EE. UU. de participar en círculos de pedofilia y satanismo, con el presidente Donald Trump supuestamente “batallando” por lograr justicia. A pesar de que el FBI la ha clasificado como potencial precursor de actos de terrorismo local, Trump, a dos meses de las elecciones, no ha condenado la existencia de QAnon. Por el contrario, “los aprecia”.

Nombre de usuario: Q. Esta es la única parte de QAnon que, a la fecha, puede considerarse como cierta; el nombre anónimo de quién dio inicio a la teoría conspirativa.

El 2017, luego de que asumiera como presidente Donald Trump, un usuario de nombre Q, través de la plataforma web 4chan – una especie de blog donde proliferan ideas supremacistas y de ultra derecha –, afirmó que Hillary Clinton, quien fue la candidata demócrata derrotada por Trump en las elecciones de 2016, se encontraba al borde de ser arrestada por casos de tráfico sexual de menores.

El arresto nunca llegó y el delito imputado nunca existió, pero Q, quien según los seguidores de la conspiración es un oficial de alto rango del gobierno, continuó compartiendo contenido por 4chan, asegurando que el supuesto caso de Clinton era uno dentro de una trama mucho más truculenta. QAnon involucra también a otros políticos demócratas y a celebridades, quienes protegidos por miembros de un “Estado profundo” – concepto con el que se refieren a supuestos altos oficiales de gobierno que trabajan en las sombras – conforman círculos de pedofilia y de satanismo.

Si bien QAnon nace con la irrupción de Q en 4chan, las raíces de la teoría conspirativa van más atrás, cuando en 2016 usuarios del foro web Reddit y miembros de 4chan esparcieron los primeros rumores acerca de la relación entre Clinton y círculos de pedofilia. El caso se denominó PizzaGate, apodado de esa manera por una pizzería ubicada en Washington donde supuestamente se llevaban a cabo las violaciones a menores, teoría que inclusó provocó que un seguidor acudiera a la pizzería y disparara un rifle de asalto en su interior.

El medio norteamericano New York Times publicó un artículo “diseccionando” esta teoría conspirativa, comprobando que muchas de las especulaciones eran falsas, mientras que las que no se desmintieron eran, a su vez, incomprobables. (Lee acá el artículo en inglés del NYT, Dissecting the #PizzaGate Conspiracy Theories).

Lógicamente, tanto los seguidores de PizzaGate como de QAnon son simpatizantes de Donald Trump. Esta última teoría posiciona al actual presidente como un verdadero héroe, combatiendo incesantemente el supuesto círculo pedófilo de los demócratas. Los creyentes, según explica el medio norteamericano Washington Post, esperan algo llamado el “Gran Despertar”, título para el día en que la sociedad se de cuenta de que la conspiración es real, y también la “Tormenta”, el momento en que los culpables enfrenten a la justicia. (Lee acá el artículo en inglés del Washington Post, QAnon, the Conspiracy Theory Creeping Into U.S. Politics).

El artículo explica además el avance de la conspiración dentro de la política norteamericana. De acuerdo a éste, 11 candidatos a puestos en el Congreso estadounidense se han mostrado como creyentes de QAnon. Todos, como Trump, son republicanos. La publicación también cita un estudio de la asociación sin fines de lucro Media Matters for America (en español, ‘Los Medios Importan a America’), quienes contaron a 20 candidatos que han “endosado o dado credibilidad a la teoría conspirativa impulsada por contenido de QAnon”.

Mientras Trump sonríe a QAnon; republicanos, demócratas, una academia militar y el FBI condenan la teoría conspirativa

“No se mucho más del movimiento aparte de que entiendo que me quieren mucho, algo que aprecio”. Desde la irrupción de QAnon, esta ha sido la única mención del mandatario a la teoría conspirativa, pronunciada en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el pasado 19 de agosto. “Escuché que son personas que aman a nuestro país, a quienes no les gusta lo que ven en las calles”, comentó Trump, haciendo referencia a la escalada de protestas por justicia racial, algo que poco y nada tiene que ver con la conspiración.

Los dichos de Trump no tardarían en ser condenados. El medio especializado norteamericano, Político.com, cubrió la presentación de una resolución por parte de dos congresistas estadounidenses, el demócrata Tom Malinowski, representante de Nueva Jersey, y el republicano representante de Virginia, Denver Riggleman, quienes condenaron duramente la existencia de la conspiración pedófilo-satanista de QAnon. (Lee acá el artículo en inglés de Político.com, Reps. Malinowski and Riggleman introduce bipartisan resolution condemning QAnon)

Riggleman, del mismo partido que Trump, llamó a las creencias de QAnon “un peligro y una amenaza que no tiene lugar en las políticas de nuestro país. Anteriormente, según informa Politico.com, el representante de Virginia definió a QAnon como “la gonorrea mental de las teorías conspirativas”.

El representante demócrata, en tanto, hizo un llamado a ambos partidos a condenar la existencia de QAnon dentro del discurso político norteamericano.

La resolución de los congresistas publicada por Político.com además menciona media docena de casos donde seguidores de la teoría conspirativa han estado implicados en crímenes potencialmente mortales motivados por las creencias de QAnon. Tanto la oficina del Federal Bureau of Investigation (FBI) como el Centro de Combate del Terrorismo en la Academia Militar de West Point han clasificado a QAnon como una teoría con potencial de gatillar terrorismo doméstico. El Centro de Combate al Terrorismo incluso argumentó que el grupo “ya no es simplemente una teoría conspirativa marginal, sino una ideología que ha demostrado su capacidad de radicalizar individuos hacia la violencia a una velocidad alarmante”.

A pesar de críticas transversales, el movimiento sigue creciendo, registrándose incluso fotografías y videos de adherentes a QAnon en manifestaciones en Europa y Sudamérica.

Para identificar una teoría conspirativa, puedes revisar acá la traducción al artículo La “Plandemia” del coronavirus: siete formas de identificar el pensamiento conspiranoico del medio norteamericano The Conversation, publicada hace unos meses por INTERFERENCIA.

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Comentarios

Comentarios

Si van a hablar de PizzaGate, por qué dejaron fuera el tema del suicidado Epstein? y los vuelos a su isla? Las respuestas chantas de la entrevista al principe Andrew? Por qué no ahondaron más en los mails ilegalmente borrados de H Clinton? Los mails de Podesta? No les niego que es super conveniente para los republicanos, pero una cosa es que esos cerdos se aprovechen, y otras es que lo demas pueda o no ser falso, y resulta que hay demasiadas casualidades como para que sea 100% falso

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