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Sábado, 31 de octubre de 2020
Otro efecto del Covid-19

Niños invisibles: El aumento de la violencia intrafamiliar lejos de las salas de clases

Paula Huenchumil

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Fotografía UNICEF. "La mitad de los niños en el mundo sufren algún tipo de maltrato cada año"
Fotografía UNICEF. "La mitad de los niños en el mundo sufren algún tipo de maltrato cada año"

“Los niños que sufren algún tipo de violencia, se han invisibilizado aún más con la pandemia. Ahora es difícil saber cómo realmente están, porque no los podemos observar”, explica una psicóloga del Colegio Piamarta de Estación Central. Sobre este tema, la ONG Activa indica que también hay un aumento de los abusos sexuales contra la infancia.

María Cristina Johnson es inspectora general de cuarto a octavo básico del Colegio Piamarta, ubicado en la comuna de Estación Central, gratuito, y que cuenta con 3.500 estudiantes. Para ella, además de sus preocupaciones diarias por la pandemia, y la situación de los alumnos, se ha sumado la que le genera un niño en particular del colegio: el caso de un estudiante, que vive violencia intrafamiliar y abandono.

“Es una caso dramático que acá lo hemos acogido siempre, pero este año ha estado mucho más en el anonimato por todo lo que significa la pandemia. A este niño lo están a punto de sacar de su casa, no vive con su familia parental. Entonces han aumentado en el niño muchas características negativas y violentas”, señala María Cristina Johnson. 

Johnson, quien también es profesora, agrega que el caso de este joven está judicializado.

“Sin que los niños asistan al colegio, las medidas de resguardo no se han aplicado y se han invisibilizado estas situaciones. A nivel del colegio hicimos todo lo que correspondía, contactarnos con la parte legal, pero no tenemos mayor injerencia. Antes el colegio estaba pendiente todos los días de su tratamiento, pero eso ya no existe y se agudizó. Tiene una vida sin estructura, su familia no se hace cargo. Eso ha exacerbado todas las perturbaciones mentales que tiene”, añade la inspectora.

La psicóloga del segundo ciclo del mismo establecimiento católico, Giannina Fabiani, dice que el Covid-19 ha afectado a los distintos tipos de violencia que pueden existir en el hogar, sobre todo la intrafamiliar. “Con la pandemia se ven comprometidos muchos factores a nivel conductual y emocional. En el caso de los niños que sufren algún tipo de violencia, si ya había una negligencia invisibilizada, con la pandemia se invisibiliza aún más”.

La profesional señala que el Colegio Piamarta, el cual cuenta con enseñanza preescolar, básica y media, tiene un porcentaje de 87% aproximadamente de vulnerabilidad social.

“Como colegio teníamos mayor control para indagar este tipo de casos, eran principalmente los profesores quienes se daban cuenta. Había una red ahí, el profesor lo derivaba a la inspectora general y se llamaba al apoderado. Esta red de alerta que teníamos con un equipo psicosocial, lamentablemente con la pandemia se pierde. Lo que podemos hacer ahora es un llamado para saber cómo están, y cuesta entregar los apoyos necesarios, hay apoderados que les da miedo comentar la situación y muchas veces dicen del agresor que ‘lo disculpé y volvió a la casa’. Pero tratamos de que sientan el apoyo del colegio, por ejemplo, no hemos dejado de hacer canastas familiares”.

“Cuando van al colegio uno ve cambios conductuales, vamos observando al niño, físicamente se ven las agresiones, por lo que uno puede hacer una denuncia", dice la psicóloga del Colegio Piamarta.

La psicóloga enfatiza que en los niños y adolescentes, la violencia y un ambiente familiar hostil se reflejan en cambios de comportamiento, que es más fácil notar cuando los alumnos están presencialmente en las escuelas. “Vamos observando al niño, bajos rendimientos, subida o bajas de pesos, lamentablemente en algunos casos, hasta moretones, físicamente se ven las agresiones, por lo que uno puede hacer una denuncia, ser una red para el niño. En cambio en plena pandemia, sólo podemos saber de los estudiantes a través de un llamado, como última opción hacemos una derivación para que la asistente social vaya al hogar, pero aún así, es delicado", consigna Fabianni.

"Por mucho que les digamos a los niños que nos cuenten lo que necesitan, son contados con los dedos quienes comentan. Nos quedamos más o menos entrampados en saber cuantos están siendo afectados en este momento por algún tipo de violencia en sus hogares”, concluye.

Las cifras que ya advertían 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), ya había advertido en abril sobre el aumento de hechos de violencia y abuso sexual contra la infancia durante el confinamiento que se vive a nivel mundial por el Covid-19. En esa misma línea, la organización internacional hizo un llamado a los Gobiernos para que “tomen medidas de protección hacia la población infantil durante el periodo de cuarentena por el coronavirus”.

En el caso de Chile, ese mismo mes, la ONG Activa denunció un aumento del 42% en casos de maltrato a menores, en medio de la cuarentena a causa de la pandemia.

Defensoría de la Niñez y la ONG Activa han solicitado los números de denuncias de violencia hacia la infancia, datos que han sido denegados por el Ministerio Público.

Sobre las cifras actuales, desde comunicaciones de la Defensoría de la Niñez, indican que han solicitado los números de denuncias de violencia hacia la infancia, datos que han sido denegados por el Ministerio Público. La misma negación que recibió la ONG Activa.

“Nosotros requerimos los datos y tampoco nos los han entregado, no sé el por qué el hermetismo”, dice la directora de la Ong, Gloria Requena. 

Gloria Requena, explica a INTERFERENCIA que no han actualizado los datos por un “tema de seriedad”. “En el minuto que lo hicimos teníamos una realidad consolidada, sabíamos más o menos los tiempos de cuarentena. Ahora es imposible hacer ese análisis porque el gobierno ha colocado y sacado medidas, sería poco serio construir el dato”.

Requena, quien es abogada y máster en Prevención y Tratamiento de la Violencia, dice que desde que la pandemia llegó a Chile, la mirada pública ha estado en el adulto mayor o en las personas en general y sus necesidades. “Los perros tenían más derechos que los niños, tenían horario para pasear y los niños ninguno. Le pidieron a las familias que asumieran demasiados roles sin ninguna válvula de escape”.

“Estuvimos meses diciéndole al gobierno, que era demencial lo que estaba haciendo, los niños  estaban encerrados sin clases y con papás teletrabajando, eso iba a generar niveles de violencia enormes y de hecho ocurrió, la cifra del 42% no es menor", añade.

Para Requena, las políticas públicas durante los últimos meses se han enfocado más bien en criminalizar a los menores de edad, más que facilitarles la vida en cuarentena.

“El aumento del abuso sexual también es una consecuencia de la pandemia", dice Gloria Requena de la ONG Activa.

"Nunca hubo nada dirigido a los niños, ellos también son sujetos derechos y tienen derecho a saber lo que está pasando. Pero sí definen políticas para criminalizarlos más temprano, no hay una comprensión de fenómeno de la infancia, nos falta avanzar en eso como sociedad y en las políticas públicas”, añade.

Según Paolo Mefalopulos, representante de UNICEF en Chile, en el país los niveles de violencia intrafamiliar hacia la infancia han sido históricamente altos. Según la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI, 2017), el 62% de los padres, madres o cuidadores reconocen utilizar métodos de disciplina violentos en la crianza de sus hijos e hijas. Este dato coincide con el de otras encuestas realizadas a nivel nacional, donde los propios niños (cerca del 70%) señalan que han sido víctimas de violencia en sus hogares.

Respecto a los casos de abusos sexuales, Gloria Requena explica que el riesgo de que ocurran estos delitos aumenta durante las cuarentenas.

“El aumento del abuso sexual también es una de las consecuencias de la pandemia, no solo la violencia física y piscólogica. Es mucho más difícil medirlo, porque la cifra es mucho más alta, porque tenemos niños que no tienen la edad para entender lo que está pasado. El niño que iba a clases o tenía un entorno en el que podía salía a jugar, tenía la posibilidad de tener contacto con otros seres humanos, distintos a su familia, y contarle lo que le estaba pasando. Pero, si lo mantienes encerrado y sin contacto con otros, entonces es preso de su agresor, en la más absoluta impunidad”.

Sobre la actual discusión del regreso a clases, Gloria Requena plantea que volver a clases “es un error".

“Se mal entiende que el colegio es una guardería, para que los padres puedan salir a trabajar, pero mientras no tengamos vacuna, los niños y adolescentes que vuelvan en las condiciones en las cuales hoy se imparten clases, se van a contagiar y serán más afectados los de más bajos recursos”, opina.

Para ella, la manera de enfrentar los casos de abandono, maltrato y abuso en los niños y adolescentes es poder fortalecer los canales de denuncia y la red de apoyo de las familias, ya sea en sus barrios, a nivel comunal y nacional.

“Es fundamental fortalecer los mecanismos de denuncia, en anonimato, para que la gente se atreva a denunciar”, concluye la abogada.

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