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Miércoles, 1 de Diciembre de 2021
Entrevista

Salubrista sobre menor vacunación en comunas pobres: "Se dejó de lado la racionalidad sanitaria por la racionalidad económica"

Lissette Fossa

El salubrista y académico de la Universidad de Chile, Matías Goyenechea, dice que hay un problema en la definición de quiénes son trabajadores esenciales y que los municipios con menos recursos no han invertido en promover la vacunación ni en informar al respecto. Pero, a su juicio, esto se puede revertir si el gobierno inyecta recursos en esas zonas.

Hasta ahora, las comunas con más vacunados son también las que tienen más recursos. Y aunque en un país tan desigual como Chile quizás el tema no sorprenda, lo cierto es que es preocupante en términos de sanidad pública que algunas comunas tengan menos vacunados que otras. Mientras que Quilicura, Renca, Colina, Lampa y Pudahuel, presentan alrededor de 100 vacunados por cada mil habitantes, Providencia, Vitacura y La Reina superan los 300 vacunados cada mil habitantes, según cifras oficiales del Ministerio de Salud.

Para el cientista político, salubrista y académico de la Universidad de Chile, Matías Goyenechea (Convergencia Social), la principal razón de estas diferencias está en los pocos recursos que han puesto las comunas más pobres en el proceso de vacunación y en difundir la información necesaria para sus vecinos.Mientras que algunos municipios las personas pueden vacunarse con música en vivo, sin largas esperas, en otros sectores la espera puede ser bajo el sol, sin música que acompañe.

A esto se suma que el ritmo de la vacunación ha bajado, debido a la baja de stock de la vacuna Sinovac. 

"En estas comunas también ha habido recursos adicionales de parte de los municipios para el proceso de vacunación, instalando vacunadores especiales, en algunas comunas se ponía hasta música en el lugar de vacunación".

“Lo más probable es que las últimas semanas el ministerio haya estado soltando menos dosis en general a todas las comunas, por disponibilidad de stock”, agrega Goyenechea.

INTERFERENCIA conversó con el salubrista, fundador también de la fundación Creando Salud, sobre las causas de la baja en de la vacunación, cómo las comunas más pobres pueden revertir esta tendencia y cómo ha afectado, en el avance de la vacunación, los cambios a último minuto del Ministerio de Salud en la planificación.

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Gráfico de Matías Goyenechea, con datos del DEIS.
Gráfico de Matías Goyenechea, con datos del DEIS.

- Este gráfico, que muestra la diferencias social, entre distintas comunas, respecto a cómo avanza la vacunación en cada una. ¿De dónde salen estos datos ¿Y qué es lo que llama más la atención de ellos?

- Primero, en general, el proceso de vacunación, en términos globales, ha sido exitoso, tanto por la intervención temprana del gobierno para procurar las dosis y por la capacidad de nuestra atención primaria de estar desplegada en el territorio. Es un hecho que en dos semanas se han vacunado casi dos millones de personas, a principios de febrero, que son el grupo de más riesgo, el grupo de los adultos mayores. El gobierno ha estado entregando datos de manera más sistemática y los mejores datos han aparecido las últimas dos semanas. La fuente principal es el DEIS, donde suben los datos. También hay datos en el repositorio del Ministerio de Ciencias. 

Uno, al analizar los datos, por ejemplo, a nivel nacional, efectivamente hay un éxito importante en términos del alcance de la vacunación. En la Región Metropolitana, con primera dosis, hay cerca de un millón trescientas personas que han recibido la primera dosis. Pero cuando uno empieza a ver el dato a nivel de comunas, uno empieza a ver ciertas diferencias. Por ejemplo, las comunas que tienen mejores tasas de vacunación en la Región Metropolitana son aquellas que tienen mayores ingresos, que son Vitacura, Providencia y La Reina. Vemos que las comunas de altos ingresos tienen las mejores tasas de vacunación, Y otras comunas, que tienen bajo nivel de vacunación, se ve por ejemplo Quilicura, que tienen resultados más malos.

- ¿Cómo se explica esta diferencia entre comunas?

- Primero, quizás en las comunas de mayores ingresos hay más porcentaje de adultos mayores y por lo tanto tienen más personas vacunadas. Esa es una explicación, pero yo creo que eso no explica todo, porque hay otro elemento es que en estas comunas también ha habido recursos adicionales de parte de los municipios para el proceso de vacunación, instalando vacunadores especiales, en algunas comunas se ponía hasta música en el lugar de vacunación. Entonces, ha habido una desigualdad en los recursos que cada municipio ha puesto, a disposición del proceso de vacunación. Puede ser un elemento que explique estas diferencias.

"En las últimas semanas de febrero ya estábamos llegando al límite del primer embarque de Sinovac y recién la semana pasada llegaron más".

- No se trata, entonces, de que en esos municipios más pobres haya menos vacunas ¿O esa también es una posibilidad?

- Yo diría que no es que en esos municipios haya, necesariamente, menos vacunas. Probablemente en los últimos días de febrero se ralentizó el proceso de vacunación, en general, y uno lo puede ser porque pasamos de 200 mil o más vacunas diarias a menos de 100 mil diarias. Y eso debe tener que ver con la disponibilidad general de las vacunas. En las últimas semanas de febrero ya estábamos llegando al límite del primer embarque de Sinovac y recién la semana pasada llegaron más. Pero no porque haya comunas más favorecidas a otras, sino que hay un tema de disponibilidad de los embarques de vacunas que llegan, que es un problema que vamos a tener a lo largo del año, seguramente. Eso va a determinar si se acelera o ralentiza el proceso de vacunación. 

Lo más probable es que las últimas semanas el ministerio haya estado soltando menos dosis en general a todas las comunas, por disponibilidad de stock.

- Uno puede suponer que las comunas con menos vacunados son sectores que invirtieron menos en la vacunación, pero también es posible que en esos lugares hay menos acceso a la información, personas que se informan menos o les cuesta más informarse sobre el proceso de vacunación ¿Es así? ¿Hay menos acceso a la información en esos sectores?

- Efectivamente, uno puede ver que hubo una campaña en los medios de comunicación, en televisión abierta, muy fuerte en los primeros días del proceso y esa cobertura también va descendiendo. En la medida en que desciende la cobertura de los medios abiertos, los más vistos por la población, van quedando otros medios de comunicación a disposición, que son los electrónicos y ahí tenemos barreras para acceder a ellos, no solo socioeconómicas, sino también etáreas. Eso también es un factor. 

Pero también están las campañas que los mismos municipios tienen que hacer. Hay comunas que usan recursos propios tanto de infraestructura como disponibilizar información del proceso. Y probablemente eso tiene también un sesgo de ingresos. Las comunas más pobres van a tener menos capacidad de acompañar el proceso comunicacionalmente que las comunas con mayores fuentes de ingreso. Pueden ser temas que estén influyendo en la vacunación.

"La región que tiene mejor cobertura de vacunación en primera dosis es la Región de Los Lagos, tiene el un 41% de su población total vacunada con primera dosis, es un número que llama bastante la atención".

- Y con respecto a regiones, en comparación con la Metropolitana, ¿Se ven diferencias con otras regiones? ¿Cómo va el proceso de vacunación en regiones?

- En general, la región que tiene mejor cobertura de vacunación en primera dosis es la Región de Los Lagos, tiene el un 41% de su población total vacunada con primera dosis, es un número que llama bastante la atención. Después, con mayor cobertura está Ñuble, con 22%. La Región Metropolitana tiene un 15% de vacunados, por su tamaño, es una región muy grande. Y las regiones que más se han visto postergadas es Los Ríos con un 8,8% de vacunados con primera dosis respecto a su población y después Antofagasta, con 12%.

Con segunda dosis, las cifras son bajas, son pocos quienes han recibido segunda dosis, probablemente la mayoría es el personal de salud, que ha utilizado la vacuna Pfizer y por ello los números no son tan consistentes como para ver algún tipo de tendencia.

- También la vacuna es voluntaria y hay personas que no se han querido vacunar, por diversos motivos. ¿Eso puede ser un factor que influya en la baja vacunación en algunas comunas? ¿O podemos notar ese factor ahora, podría influir en la estadística?

- Sí, es un factor que podría influir, ahora bien, según las encuestas, en general en Chile hay alta disponibilidad a vacunarse. De todas puede haber un efecto de las personas que no quieren vacunarse, pero probablemente no sea tan relevante para el conjunto de la población. Habría que ver cómo está distribuido, puede que hasta comunas con más escépticos que en otras comunas, pero no diría que sean cifras determinantes.

En general cuando uno ve ya los niveles, por rango etario, de personas que han ido a vacunarse, hay buenos índices de vacunación en Chile. Eso es porque la población más envejecida también tiene una experiencia de mayor tiempo participando en procesos de vacunación. Por eso uno ve coberturas bastante altas. 

Por  ejemplo, entre los mayores de 80 años ya tenemos 76% de cobertura; entre 78 y 79 años, 84% de cobertura; entre 75 y 77 años, también 84%; entre 71 y 74 años, sobre el 80%. Donde ha estado más bajo el nivel de cobertura es entre 61 y 70 años, donde hay un 52% de personas con al menos una dosis. Y los otros tramos etáreos son menos, porque aún no es la población que se ha convocado al proceso de vacunación, por eso en esos rangos de edad no vamos a ver mejores números.

"Se dejó de lado, en algunos casos, la racionalidad sanitaria y se priorizó la racionalidad económica, como la decisión de vacunar a trabajadores de isapres y de AFP".

- Y esto que está pasando en las comunas más pobres con menos vacunados, ¿es un fenómeno reversible? ¿O es una tendencia que se va a ir repitiendo durante el proceso de vacunación?

- Hay que observar varios elementos aquí, uno es cómo sigue la priorización del calendario de vacunación. Porque el calendario priorizó a los adultos mayores primero, pero ahora en términos de racionalidad sanitaria correspondía llamar a a todos aquellos con una enfermedad preexistente, crónica o con alguna morbilidad. Eso fue relativizado, metieron a los profesores entremedio, y también entre medio se vacunó personal de empresas privadas que atienden público. Hubo cambios en la priorización sanitaria que hay detrás de la planificación. Se dejó de lado, en algunos casos, la racionalidad sanitaria y se priorizó la racionalidad económica, como la decisión de vacunar a trabajadores de isapres y de AFP, que serían empresas esenciales, según el Ministerio de Economía. Que se siga manteniendo esto o no, va a depender de la voluntad política del gobierno, para priorizar recursos adicionales para apoyar en el proceso de vacunación. 

Es decir, si dejamos a los municipios con lo que tienen puesto no más, es probable que esta tendencia de comunas más pobres con menos vacunados que las comunas más pudientes, se mantenga. Pero eso es evitable, depende del ministerio de Salud y el gobierno, que apoyen con plata a este proceso, con personal, porque el personal está muy desgastado y a veces hay que sacarlos de sus funciones para la vacunación, por eso se requiere personal adicional, y también con recursos para apoyar comunicacionalmente el proceso de vacunación, para llegar a quienes no tienen acceso a internet o a toda la información. Esto es reversible y se pueden mejorar estas cifras.

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