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Lunes, 8 de marzo de 2021
Testimonios desde Colina

Volver a clases: La difícil tarea de las escuelas vulnerables

Francisco Velásquez

Para distintos profesionales de Colina, las clases online fueron una dificultad titánica, como en gran parte de Chile. Algo que persistirá en un modelo semi-presencial que está planteando el Mineduc, pues la infraestructura digital va a ser igualmente requerida. A eso hay que sumar las dificultades de operar presencialmente en pandemia.

Según los datos entregados por el Censo de 2017, la comuna de Colina posee 146.207 habitantes, cifra que se duplicó desde el catastro de 2002. La cantidad de campamentos en esta comuna ha crecido exponencialmente, tal como lo ha evidenciado INTERFERENCIA. Los colegios de la comuna son el reflejo de la realidad social de este sector de la Región Metropolitana. 

“De marzo a junio no hubo clases para los niños en mi colegio, solo nos dedicamos a contactar a las familias, encuestarlas y saber en qué condiciones se encontraban. La mayoría de los apoderados estaba sin trabajo, lo que complejizó mucho la situación. Por otra parte, de los 40 alumnos de mi curso, solo el 50% tiene computador, por lo que cualquier estrategia online no funcionaría”, relata una profesora de Colina que prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias de parte de la Corporación de Educación que hoy es el sostenedor de este establecimiento. 

El ministro de Educación Raúl Figueroa, advirtió que “los esfuerzos del Ministerio han estado enfocados en mitigar al máximo los efectos negativos que tiene la suspensión prolongada de clases presenciales, entregando apoyos y recursos educativos a las comunidades para reforzar las clases a distancia. Sin embargo, y a pesar de esos esfuerzos, este año hemos podido constatar con mayor claridad que las clases presenciales son irremplazables y aunque sabemos que el próximo año también será desafiante y nuevamente pondrá a prueba el liderazgo y el trabajo de las comunidades escolares, debemos planificar con tiempo para poder recibir a nuestros estudiantes el 1° de marzo”.

Sin embargo, el plan actual para volver a clases no mitiga los problemas creados por la pandemia, pues plantea soluciones semi-presenciales, lo que implica que los recursos online deben seguir funcionando. 

Según la profesora de Colina, el plan que les informaron antes de salir de vacaciones incluye que la mitad de curso asistirá de forma presencial, mientras que la otra estará oyendo la clase vía web, así se irá rotando durante la semana. “A mí me parece imposible esta estrategia con las condiciones que tenemos, buena parte de nuestros apoderados no fue capaz de conectarse ni siquiera una vez a la semana y esto sería un despropósito para todos los que no tiene las condiciones mínimas”.  

Tanto la conectividad con que contaban los estudiantes, así como el nivel educacional de los padres, fueron las barreras que debieron sortear los profesores en sus diseños metodológicos. Nada de eso ha cambiado como para enfrentar 2021.

Así lo detalló una fonoaudióloga del programa de integración de esta misma comuna, quien al igual que la educadora, teme dar su nombre por temor a ser perseguida por sus declaraciones. “En mi trabajo no conté con ninguna herramienta de apoyo por parte de la corporación. Por el contrario, debí invertir en un nuevo computador y aprender a grabar videos con mi hermano que es cineasta, de lo contrario, no podría haber atendido de buena forma a los niños”, dice. 

El trabajo de la fonoaudióloga es, en palabras simples, enseñar a hablar a los niños de pre kinder, kinder y primero básico que tienen problemas. Según relató la profesional, el principal desafío fue darse a entender con los padres. “En principio les enviaba las instrucciones de forma escrita a los apoderados, pero no tenía respuesta, era como hablar sola en muchos momentos. Hasta que me di cuenta que el problema era que no entendían lo que les estaba pidiendo”. 

“Así fue como empecé a grabar videos con los que podía llevar adelante el taller que realizo en los cursos y las terapias que imparto a un grupo de estudiantes con mayores problemas de habla. El problema que surgió fue que para enviarles la información no bastaba con hacer el video, sino que debía poder enviarlo por whatsapp, ya que de lo contrario los padres no podían descargarlo de otra plataforma, porque esto significaba que se les terminaban los datos móviles con que contaban y cualquier otra comunicación se hacía imposible”, describe la fonoaudióloga. 

Con la semi-presencialidad, la solución sería solo a medias, a menos que haya algún protocolo que implique que haya escolares que tengan un régimen especial, totalmente presencial.

Esta profesional no recibió ningún bono de incentivo, ya que en la comuna de Colina solo reciben estos bonos los profesores, mientras que los fonoaudiólogos, educadores diferenciales, psicólogos, terapeutas ocupacionales y psicopedagogos, el equipo de integración educativa PIE, son considerados externos a la labor docente. "Incluso nosotros, como terapeutas, no teníamos acceso a la plataforma Zoom con que los profesores hicieron sus clases”, explica la terapeuta. 

En Colina son cerca de 110 los profesionales que se encuentran en esta misma situación y en la escuela de nuestra entrevistada son once los profesionales que debieron ocupar sus propios recursos en elaborar estrategias que permitieran conectarse con los niños con algún déficit en el desarrollo del habla, psicológico, emocional, afectivo, entre otros. Respecto de 2021, tampoco se observan mejoras.

En esta comuna, por colegio, existe una dupla psicosocial que está encargada de comprender la realidad en la que se encuentran los estudiantes y sus familias. “Nosotros no pudimos hacer terreno, lo que es fundamental para un trabajador social. Recién desde junio hasta fin de año pudimos estar en contacto directo con las familias, para esto yo me tuve que proporcionar los implementos de seguridad sanitaria, ya que la corporación lo único que me entregó fue una mascarilla y un par de guantes para todos esos meses de trabajo”, relata una trabajadora social que atiende dos escuelas de la comuna. 

“Algo que me costó explicar a los directivos es que los padres preferían comprar un kilo de pan que una tarjeta para recargar su celular para conectarse a la clase”. Según relata la trabajadora social, al darse cuenta que el estado no entregaría ninguna solución, comenzaron a buscar apoyo filantrópico en otros colegios que se dispusieron a apadrinar a los niños con más carencias, pero todo dependía de la caridad de quienes tiene más dinero en la comuna, en razón de la ausencia del Estado y la corporación”. 

“Además de todas las dificultades para reconocer las particularidades de las familias que conforman nuestro sistema educativo comunal, los trabajadores sociales levantamos cada uno sus datos y en un momento del semestre nos llamaron a una capacitación sobre estrategias para enfrentar la pandemia. Yo estaba emocionada con la idea, porque obtendría una directriz para seguir trabajando, pero resultó ser, como la mayoría de nuestras capacitaciones, una OTEC sin ningún prestigio que puso a un facilitador a preguntarnos qué hacíamos nosotros y qué protocolos teníamos para reconocer a las familias de nuestra comuna. De esta forma y con ese insumo que nosotros construimos, esta empresa entregó de regreso un protocolo que solo maquilló nuestros aportes. Una vergüenza y una decepción para todos los que buscábamos una guía para este proceso”, cuenta la trabajadora social. 

A todo lo anterior, las comunidades escolares deberán sumar las dificultades propias de abrir los establecimientos, implementando protocolos y normas sanitarias nuevas, que harán más difícil la gestión.

Colegio de Profesores

El Colegio de Profesores ha advertido en diferentes momentos del año que las condiciones en las que el magisterio está funcionando en los diferentes establecimientos educacionales no son las más optimas, así como también se han opuesto constantemente al regreso presencial de los profesores a las clases. 

El presidente del Colegio de Profesores, Carlos Díaz, advierte que “la pandemia vino a demostrar la desigualdad que existe en Chile, donde los estudiantes y sus familias no tienen la posibilidad de acceder a los elementos esenciales como la conexión a internet y computador y eso va en desmedro de los niños que están estudiando”.

Asimismo, el representante de los profesores dijo que aunque “hemos pedido los indicadores del 2020 al Mineduc, pero no nos los han entregado, sin embargo, las conversaciones que hemos tenido con los colegas, cerca del 50% de los niños no tuvo cobertura y fueron los profesores los que en esos casos llegaron de diferentes formas para suplir sus carencias”. 

“Creemos que como están las cifras de contagio de Covid-19, vamos en una situación similar al año anterior. Aquí deben generarse las condiciones para que el Ministerio provea los recursos y garantice que la conectividad esté al alcance de los estudiantes, cuestión que hoy no ocurre. No se trata solo de impulsar un regreso a clases, sino que propiciar las condiciones de conectividad para que puedan desarrollarse estas condiciones telemáticas”, finalizó el presidente del colegio de profesores. 

Exclusión online

Según un informe solicitado por un asesor educacional del Colegio de Profesores vía Ley de Trasparencia, en los meses de agosto, septiembre y octubre los sostenedores que respondieron a la Herramienta de Información de Contactos, en la que el Mineduc registra el tipo de contacto que se sostuvo con los estudiantes, contabilizan contactos con solo 800 mil niños, en un universo de 5 millones que hay en Chile.  

Si bien esto no quiere decir que 4,2 millones de niños hayan quedado sin contactarse con sus sostenedores, pues es posible que muchos de ellos no hayan respondido la encuesta, la cifra revela las dificultades de trabajar online.

INTERFERENCIA tuvo acceso a este informe, solicitado por Álvaro Mardones, del Colegio de Profesores quien pidió se le informara y particularizara por comuna los resultados. Dicha herramienta es un registro en el que los sostenedores debían ingresar el tipo de contacto que habían establecido con los niños, ya sea este vía whatsapo, zoom, llamada telefónica, entre otras vías ante la ausencia de clases presenciales. 

El informe muestra que en agosto el contacto fue con 687 mil estudiantes, mientras que en septiembre esto creció a 813 mil y para octubre se mantuvo en 806 mil.

Un antecedente importante a la hora de pensar en modelos semi-presenciales, los que de todos modos requieren infraestructura digital y otros recursos de acceso.

Algo que no es sencillo en el sector público, el que concentra cerca del 88% de los alumnos del país y según datos entregados por la OCDE, cerca del 12,5% de la población chilena no cuenta con conexión a internet. 

Otros datos a tener en cuenta

El Ministerio de Educación, con el fin de conocer las estrategias utilizadas por los colegios, encuestó a 8 mil establecimientos a nivel nacional sobre cómo se ha producido la entrega de material, modelos de clases virtuales y cómo se monitorea el aprendizaje. 

Así, el 99% de los establecimientos aseguró estar entregando material pedagógico a sus alumnos. El 71% declaró entregar material físico propio del establecimiento, el 54% utilizar el material de la plataforma Aprendo en Línea y el 38% una plataforma online propia.

Mientras que la encuesta #estamosconectados realizada por IPSOS y Educación2020 realizada a 5.660 actores de 937 establecimientos educativos, arrojó que: El 42% de los estudiantes piensa que no ha aprendido nada o casi nada durante el último tiempo; mientras que un 64% piensa que en este período ha aprendido menos que antes.

Según la medición, para los equipos directivos, las preocupaciones más preponderantes frente al retorno son el resguardo del distanciamiento social (55%) y evitar que el virus se propague en las comunidades educativas (53%). Sin embargo, el aprendizaje queda en segundo plano. 

Aun cuando un 76% de los equipos directivos reporta estar pudiendo implementar soluciones, total o casi totalmente digitales para la educación a distancia. Para los establecimientos municipales este dato desciende a un 66%, y en los particulares subvencionados asciende a un 86%.

Por su parte el Mineduc, a través de sus sondeos, recabó sobre la modalidad de clase virtual, que el 32% aseguró ocupar este método. Entre ellos, destacan clases grabadas disponibles en plataforma propia del establecimiento, Zoom, YouTube y Google Meet. Y en cuanto a cómo están siguiendo el aprendizaje de los escolares, el 80% de los establecimientos declaró que mantiene algún sistema de monitoreo, como el correo electrónico (59%), llamada telefónica (51%) y a través de plataformas (20%).

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