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Domingo, 20 de enero de 2019
Las grandes migraciones del siglo 21

La era de la inmigración: más allá del auge de la neo-derecha

Manuel Salazar Salvo

Desde los primeros siglos de nuestra era, que terminó con la caída del imperio romano, que no existía una ola de migraciones tan grande en Occidente. INTERFERENCIA inicia hoy una serie de tres artículos sobre este tema, un problema global del cual ningún país se puede restar.

El número estimado de migrantes internacionales ha aumentado en los últimos 45 años. En 1970 eran unos 84 millones; en 1990 llegaron a 153 millones; y, en 2015, se calculó en 244 millones de personas. De este total, el 72% tenía entre 20 y 64 años, el 17% era menor de 20 años y el 11% mayor de 65 años.

Los continentes de Europa y Asia acogieron cada uno a cerca de 75 millones de migrantes, América del Norte a 54 millones, África a 22 millones, América Latina y el Caribe a 11 millones y Oceanía a una cantidad levemente menor.

Estados Unidos ha sido el principal país de destino de los migrantes desde 1970. Desde entonces, el número casi pasó de 12 millones en 1970 a 46,6 millones en 2015. Alemania, donde en 2015 residían más de 12 millones de migrantes, es desde 2005 el segundo país de destino más importante.

Los datos mencionados y que siguen a continuación fueron compilados por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de las Naciones Unidas, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Banco Mundial, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Centro de Seguimiento de los Desplazados Internos, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En 2013, la mayoría de los trabajadores migrantes laboraban en el sector de servicios, incluidas las faenas domésticas (106,8 millones o el 71,1%). El resto lo hacía en los rubros de las manufacturas y la construcción (26,7 millones o el 17,8%) y en el sector agrícola (16,7 millones o el 11,1%).

Según el Banco Mundial, en 1990 los migrantes enviaron aproximadamente 29 mil millones de dólares a países de ingresos bajos y medianos. Esta cifra llegó a los 74 mil millones antes del año 2000 y alcanzó a 429 mil millones de dólares en 2016.

Diversas instituciones internacionales señalan que en muchos casos los migrantes generan efectos positivos en el mercado laboral y la macroeconomía. La inmigración de trabajadores jóvenes también puede contribuir a reducir la presión sobre el sistema de pensiones de los países de ingresos altos cuyas poblaciones envejecen rápidamente.

Por último, en contra de la percepción popular, un estudio reciente de la OCDE afirmó que los efectos fiscales netos de la inmigración —esto es, los impuestos que pagan los migrantes menos los beneficios y los servicios públicos que reciben— suelen ser muy reducidos y, en la mayoría de los países de la OCDE analizados en el estudio, son generalmente positivos.

La industria de las remesas

Las remesas son transferencias financieras o en especie que lo migrantes realizan directamente a familias o comunidades que se encuentran en sus países de origen. El Banco Mundial recopila datos en todo el mundo sobre las remesas, pese a las incontables lagunas de datos, diferencias de definición y retos metodológicos que plantea la elaboración de estadísticas exactas.

Estos datos, sin embargo, no comprenden los flujos que no han sido registrados por medio de canales oficiales u oficiosos, de modo que es probable que la magnitud real de las remesas mundiales sea mayor que las estimaciones de que se dispone. Los datos disponibles indican que en décadas recientes se produjo un aumento general de las remesas, que pasaron de los 126 mil millones de dólares en 2000 a 575 mil millones en 2016.

En 2016, los cinco principales países receptores de remesas fueron, en orden descendente, la India, China, Filipinas, México y el Pakistán. India y China se situaron muy por encima del resto, al recibir cada una de ellas remesas de entrada por un valor superior a los 60 mil millones de dólares. Ese mismo año, cada uno de los otros tres países recibió menos de 30 mil millones de dólares. Cuando las remesas se consideran como un porcentaje del PIB, los cinco principales países receptores de remesas en 2016 pasan a ser Kirguistán (35,4%), Nepal (29,7%), Liberia (29,6%), Haití (27,8%) y Tonga (27,8%).

Los Estados Unidos son el principal país de envío de remesas, con un flujo de salida total de 61.380 millones de dólares en 2015, seguidos de la Arabia Saudita con 38.790 millones y Suiza con 24.380 millones. China, al que el Banco Mundial considera un país de ingresos medianos altos, también constituye una importante fuente de remesas, además de ser uno de sus principales receptores, con un flujo de salida de 20.420 millones de dólares en 2015. El quinto país que más remesas envió ese año fue la Federación de Rusia con 19.700 millones de dólares.

Los refugiados

En el ámbito de los migrantes también se considera a los refugiados o asilados. A finales de 2016, el total de refugiados alcanzó los 22,5 millones, de los cuales 17,2 millones se encontraban bajo el mandato del ACNUR y 5,3 millones habían sido registrados por el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en el Cercano Oriente. Nunca antes se había registrado una cifra tan alta.

También hubo 2,8 millones de personas que pidieron asilo. Alemania, con más de 720 mil solicitudes de asilo, siguió siendo la principal receptora de los casi 2 millones de solicitudes que se presentaron en 2016; a ella le siguieron los Estados Unidos con  262 mil e Italia con 123 mil.

Debido al conflicto actual en la República Árabe Siria, el número de refugiados procedentes de ese país alcanzó los 5,5 millones. La inestabilidad y la violencia que convirtieron al Afganistán en una de las principales fuentes de refugiados durante más de 30 años se han mantenido y han situado al país en el segundo lugar de la clasificación mundial, con 2,5 millones de refugiados. La violencia a gran escala que estalló en Sudán del Sur a mediados de 2016 situó al país en la tercera posición de la clasificación de los países de origen de refugiados, con más de 1,4 millones personas.

Los 40,3 millones de desplazados por la violencia y los conflictos a finales de 2016 han sido acogidos en 56 países y territorios. Colombia, con 7.246.000 de desplazados, y la República Árabe Siria, con 6.326.000, superan con creces al resto de países, y juntas representan casi un tercio de la población mundial de desplazados. Les siguen el Sudán (3.300.000), Iraq (3.035.000), la República Democrática del Congo (2.230.000) y luego el Yemen, Nigeria, Sudán del Sur, Ucrania y el Afganistán.

Hacia Estados Unidos

Durante muchos años, la enorme mayoría de los migrantes irregulares detenidos al intentar cruzar la frontera de los Estados Unidos y México eran mexicanos. Sin embargo, en 2014, y nuevamente en 2016, las detenciones de centroamericanos procedentes de la región del Triángulo Norte, compuesta por Guatemala, Honduras y El Salvador, superaron en número a las de mexicanos en la frontera de Río Grande. También se han registrado importantes cantidades de migrantes caribeños, así como a un número cada vez mayor de asiáticos y africanos.

En total, durante el año 2015, se produjeron más de 55 mil detenciones de migrantes no latinoamericanos en la frontera de Estados Unidos. Unos 6 mil migrantes haitianos “inadmisibles” alcanzaron los puertos de entrada de la frontera sudoccidental de los Estados Unidos en 2015, mientras que casi 8 mil migrantes africanos y asiáticos llegaron a los puestos de control de inmigración de México. Costa Rica prohibió la entrada de cubanos en diciembre de 2015 y cerró sus fronteras a todos los migrantes irregulares en agosto de 2016. Además, México puso en marcha el “Programa Frontera Sur” en 2014 con objeto de reducir los flujos de migración irregular desde América Central. Entre 2013 y 2015, el número de detenciones realizadas por las autoridades mexicanas pasó de más de 86 mil a más de 198 mil.

En 2010, más personas emigraron desde la Unión Europea a América Latina y el Caribe que desde América Latina y el Caribe a la Unión Europea. Muchas de ellas no eran migrantes que retornaban, sino ciudadanos de la Unión Europea, principalmente de España, Italia y Portugal, que buscaban mejores horizontes económicos. En 2015, los migrantes de estos tres países de origen conformaban en conjunto una población de más de 700 mil personas en América del Sur. Asimismo, un mayor número de haitianos, cubanos y dominicanos habían empezado recién a migrar hacia América del Sur.

En tanto, más de 51 millones de migrantes procedentes de diversas regiones residían en América del Norte en 2015. El grupo más numeroso estaba formado por personas originarias de América Latina y el Caribe (25 millones), Asia (15,5 millones) y Europa (7,5 millones.

En 2016, Estados Unidos acogió a más de 700 mil refugiados y solicitantes de asilo. Los grupos más numerosos procedían de China, Haití, El Salvador, Guatemala, Egipto y Etiopía Los organismos internacionales prevén que en 2055 los inmigrantes asiáticos formarán el grupo más numeroso de población nacida en el extranjero en los Estados Unidos. En el periodo 2014-2015, los estudiantes asiáticos representaron el 76% de los estudiantes internacionales matriculados en instituciones de enseñanza superior de los Estados Unidos.

En Canadá, mientras, aunque en el pasado las poblaciones de migrantes procedían principalmente de países europeos, la composición actual de su población de origen extranjero ha cambiado para dar cabida a extensos grupos de migrantes procedentes de países asiáticos.

En el año 2000, el principal país de origen de migrantes internacionales en el Canadá era el Reino Unido, con 610 mil personas, seguido de China con 410 mil, la India e Italia. En 2015, China y la India superaron al Reino Unido como principal país de origen, y Filipinas se situó por primera vez entre las cinco primeras posiciones y desplazó a Italia de la clasificación. Otros países asiáticos como Vietnam y el Pakistán también figuraron entre las diez principales poblaciones de migrantes, cuya población total alcanzó los 7,84 millones en 2015. Ese mismo año, el Canadá admitió a más de 270 mil nuevos residentes permanentes, la cifra más alta desde 2010.

En 2015, Oceanía fue el destino de casi siete millones de migrantes procedentes de otras regiones. La población de migrantes nacidos en el extranjero se componía principalmente de dos grandes grupos procedentes de Asia (38%) y Europa (37%). A lo largo de los últimos 25 años, el grupo de migrantes asiáticos ha aumentado, pero el grupo de europeos se ha mantenido estable.

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Muy buena fuente informativa.

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