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Domingo, 24 de mayo de 2020
El retiro de un factotum (2° parte)

La historia de Saieh: el banquero irrumpe en el negocio de los supermercados

Nicolás Massai D.

Ya con su banco propio e inversiones en otros rubros, Saieh apostó por la cadena de supermercados Unimarc e intentó crear una red de locales a nivel nacional. Lo que ahora parece un negocio próspero, le resultó dramático en su momento, tanto así que lo tuvo cerca de la quiebra. Estos fueron los años con mayores escándalos en su vida empresarial.

El edificio está ubicado en University Ave (avenida universitaria) en Chicago, tiene una parte que originalmente fue construida entre 1923 y 1927 y en 2014 pasó a llamarse Saieh Hall for Economics, en honor de su ex alumno, Álvaro Saieh, que donó una suma de dinero que hasta hoy en día no se conoce.

Con este aporte, el empresario nacional reconoció al plantel que lo había formado en la década del 70, donde llegó a tener clases con el economista Milton Friedman. Ese mismo 2014, la revista Forbes había bajado drásticamente su cálculo patrimonial, pasando de 3.000 millones de dólares en 2013 a 1.900 millones de dólares en 2014. Saieh no atravesaba por un buen momento empresarial.

Así lo percibieron los acreedores de su holding de supermercados SMU, quienes mostraron su molestia por esta donación a la Universidad de Chicago, lo que quedó consignado en una nota de El Mostrador Mercados, que informó que para entonces debía 426 millones de dólares a la banca, y que ese mes, cuando se supo del aporte que provocó el homenaje a su persona en Estados Unidos, debía pagar 70 millones de dólares.

La estrategia de SMU desde 2011 venía con una curva descendente, que en un momento casi la hizo estrellarse contra el piso. Fueron momentos en que el próspero Saieh, que en el pasado había acaparado las noticias de los diarios económicos por sus gestiones en la banca y otros mercados, enfrentaba números rojos nunca antes vistos, con 1.300 millones de dólares de pérdida en el ejercicio de 2013 para SMU, por ejemplo. En ese tiempo también aparecieron los escándalos y polémicas por los que seguramente será recordado en el mundo de los negocios.

Del Osorno a la formación de Corpbanca

Tal como lo relató en un artículo pasado INTERFERENCIA, al regreso de Chicago, Saieh se venía fogueando en el mundo empresarial al alero de la dictadura, participando en directorios de empresas que en ese entonces eran públicas. En febrero de 1985, cuando en el régimen dictatorial de Pinochet asumió como ministro de Hacienda Hernán Büchi, se creó una comisión conocida como ‘Los Tucanes’. Ésta se dedicaba a temas universitarios y ahí compartían Saieh, Sergio Melnick, Jorge Selume, José Yuraszeck y Bruno Philippi, entre otros. Las investigaciones de la periodista María Olivia Mönckeberg, tanto en Fortín Mapocho como en La Época, detallaron más sobre las funciones de esta instancia informal.

“Una de las cosas que me llamó la atención cuando supe de la existencia de esta Comisión fue que en ella aparecían varios de los más significativos economistas e ingenieros que participaban de los directorios de empresas del Estado, que por ese mismo tiempo empezaban a ser privatizadas. Y eso no era casual: era parte de un todo que apuntaba a implantar un modelo económico en las diversas actividades del país”, afirma Mönckeberg en conversación con INTERFERENCIA.

Pero prontamente Saieh se retiró de la esfera pública, y adquirió junto a otros socios el Banco Osorno y la Unión (ver artículo La historia de Álvaro Saieh: El millonario de origen árabe ingresa al exclusivo negocio de la influencia), que en 1996 vendieron al Banco Santander, de capitales españoles, en 500 millones de dólares, una cifra histórica hasta ese momento en la industria bancaria chilena.

Antes de esa operación Saieh ya había ingresado como socio minoritario al Consorcio Periodístico de Chile (Copesa), junto al ex ministro de Hacienda de la dictadura, Sergio De Castro, con el que también había comprado –junto a otros socios– la AFP Provida en 1993. Según el libro Los magnates de la prensa (Debate, 2009), la venta del Banco de Osorno y la Unión también fue usado para invertir en el mercado de los seguros, lo que a la larga, entrado el nuevo milenio, dio inicio a la Compañía de Seguros Corpvida.

En medio de la operación que concretaron a mediados de los 90 con el Banco Santander, Saieh y sus socios ya habían echado el ojo a otra casa financiera que estaba en manos de la Sociedad Nacional de Minería: el Banco Concepción. Entraron en su propiedad, y el 5 de marzo de 1997, la compañía pasó a llamarse Corpbanca, uno de los bastiones más conocidos de Álvaro Saieh a lo largo de los años, que en la actualidad opera también en Colombia y que llegó a tener presencia en Venezuela.

Entrada la década del 2000, Saieh no solo era aplaudido por la prensa tradicional, sino que también por instituciones como la Universidad de Chile, que en 2005 le otorgó una distinción en el salón de honor de la casa central, en una ceremonia que encabezó el entonces rector Luis Riveros y el economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas –cargo que había tenido Saieh en los 80–, Joseph Ramos.

En 2007, en tanto, la prensa relataba las reuniones de empresarios chilenos con el multimillonario mexicano Carlos Slim, con quien Saieh tenía cierta cercanía; la inversión que mantenían Sebastián Piñera, Andrés Navarro y el mismo Saieh en la Clínica Las Condes; el ingreso del grupo Saieh a la propiedad del exclusivo hotel Hyatt en la comuna de Vitacura; o las cenas de gala que ofrecía Corpbanca a sus clientes de grandes empresas e inmobiliarias, con shows en vivo de artistas como Coco Legrand.

No hubo espacio en los medios tradicionales para la denuncia que realizó ese mismo año el concejal de Las Condes, Hugo Unda, cuando acusó en febrero que dos pisos del nuevo y moderno edificio de Corpbanca, pensado por el arquitecto Cristián Boza y ubicado en la calle Rosario Norte, comenzaba a ser habitado sin una recepción definitiva, lo que sí publicó La Nación.

Golpe al mercado

Evidentemente las luces estaban en otro lado. Por lo pronto, en el golpe que Saieh se aprestaba a dar en el rubro de supermercados, donde los principales actores en 2007 eran la familia de Nicolás Ibáñez, a través de D&S –actual Walmart–, y Jumbo, de Horst Paulmann. En octubre de ese año, Saieh adquirió la cadena Unimarc –con 41 locales entonces– de manos del empresario Francisco Javier Errázuriz, candidato presidencial en 1989 y senador de la República entre 1994 y 2002. La operación fue por al menos 100 millones de dólares,.

Su entrada a este mercado fue veloz. Unos días después se anunció que se fusionaría con el grupo Rendic, histórico holding supermercadista de la región de Coquimbo; y antes de que acabara el año, el nuevo pacto Saieh-Rendic entró a la propiedad de los locales Montserrat.

A partir de ese momento Saieh se metió en la cabeza una sola idea: absorber la mayor cantidad de supermercados que fuera posible en distintos lugares de Chile. Lejos de las penurias económicas, vendió participaciones como la que tenía en la Clínica Indisa.

De a poco, cada pequeña ciudad e incluso pueblo comenzó a tener un local de Unimarc.

Así llegó septiembre de 2011, cuando el empresario, controlador del holding que ya funcionaba como SMU, se fusionó con Supermercados del Sur S.A., que tenía marcas como Bigger y Maxiahorro. De un día a otro, el grupo pasó a tener 110 locales más bajo su administración, asumiendo, según la memoria de ese ejercicio comercial, “la obligación de un crédito sindicado por $52,7 mil millones y de UF 3 millones por bonos corporativos emitidos”.

Este hito resultó clave para la crisis económica que devino en el holding durante los años siguientes, que amenazó con destruir el imperio de miles de millones de dólares que había construido Álvaro Saieh en el pasado.

Un conocedor de SMU, que habló bajo condición de anonimato, indica a INTERFERENCIA que el grupo estuvo “en la cuerda floja porque se compraron muchas cadenas de forma muy explosiva”.

“Cuando tú te comes un plato de comida lo haces calmado, conversando... pero acá como que se atragantó con la velocidad de compra de cadenas, y comprar cadenas no es como adquirir un departamento, o ser un rentista de dos o diez propiedades. El negocio del retail es un poco más complejo y las cadenas son todas distintas. En general eran muy heterogéneas. Además, los gerentes de Unimarc empezaron a homologar los surtidos. Cuando tomaron Temuco, dejaron 2 tipos de mate, cuando antes habían 20, y les bajó la venta. Ejemplos así ocurrieron...”.

Para salir adelante en este tiempo oscuro había que recurrir a capitalizaciones constantes. Según esta misma fuente, acá se notó que "la especialidad de Saieh es el tema financiero, no el retail. Entonces si necesitaba levantar 100 millones de dólares, movía un dedo y los levantaba".

Fue en ese contexto que tuvo lugar la triangulación de recursos desde Corpbanca, un banco con flujo, directamente hacia SMU. Todo del mismo controlador.

La alerta del mercado

En 2011 se produjo una de las movilizaciones estudiantiles más grandes de la historia reciente de Chile, en la que, entre otros logros, se obtuvo la rebaja de la tasa de interés del Crédito con Aval del Estado (CAE) creado durante el gobierno de Ricardo Lagos, de 6% a 2%. Aunque Álvaro Saieh se había retirado del directorio de Copesa en 2007, llamaba la atención en algunos periodistas el hecho de que un empresario pudiera actuar a tantas bandas, tales como Corpbanca –que entrega CAE dede 2011 según Ciper– y un diario como La Tercera, encargado de fiscalizar justamente las condiciones de este polémico crédito, que resultó una máquina para generar endeudamiento a largo plazo entre estudiantes.

El periodista Iván Weissman, ese mismo 2011, criticó en una columna de opinión publicada en El Mostrador que Álvaro Donoso, ex ministro de la Oficina de Planificación Nacional durante la dictadura, y brazo derecho de Saieh y entonces director de estudios de Corpresearch –ligada a Corpbanca– dirigiera la pauta de Negocios del domingo para el diario La Tercera.

“¿La Tercera se quiere comparar a The Wall Street Journal? Les puedo decir con absoluta certeza que si el jefe de estudios de Goldman Sachs apareciera en la pauta editorial del diario, los periodistas lo sacan a gritos, sino patadas”, escribió.

El mismo Waismann, junto con el periodista Héctor Cárcamo, publicaron el 17 de julio de 2013 un artículo que hizo estallar una bomba en el mercado. El texto de El Mostrador Mercados, titulado Las triangulaciones de Saieh para inyectar fondos a SMU, narraba una serie de movimientos que permitieron capitalizar el holding supermercadista, por medio de un fondo de inversión privado estructurado por la firma de inversiones Celfin Capital (hoy BTG Pactual), liderada por el empresario Jorge Errázuriz, uno de los súper ricos que está pasando la cuarentena en la costa de la comuna de Zapallar.

El FIP se llamaba Synergia, creado en marzo de 2010, y había aportado 150 millones de dólares a SMU. Una parte minoritaria de los fondos habían corrido por parte de distintos aportantes. Sin embargo, gran parte del capital lo había puesto Corpbanca, banco que en ese momento era controlado por Álvaro Saieh. Aunque esto no significó un castigo por parte de las leyes en contra del empresario, la noticia provocó un cambio de la legislación para calificar este tipo de operaciones como "partes relacionadas".

Una persona que trabajó en Celfin Capital durante esa época explica –a condición de reserva de su nombre– que además de la polémica generada en el mercado, la situación era dramática, porque la salida para los aportantes del fondo de inversión era con un IPO (Oferta pública Inicial de acciones), lo que demoraba en suceder. 

"Saieh empezó a hacer un crecimiento absolutamente inorgánico, a gastar y gastar, y no pudo hacer la IPO. Le fue muy mal a los supermercados, y no se pudo devolver la plata al fondo en el tiempo prometido, por lo que se tuvo que renegociar. Ahí se hizo otro fondo, que prepagó el anterior”, dice la persona del antiguo banco de inversiones Celfin Capital. “Fue súper complicado, la gente estaba harta. En un 50% eran cercanos a Saieh. Había confianza por un lado, pero habían otros que estaban enojados”.

La fuente añade que “se veía que la IPO no venía, no se iba a abrir a la bolsa, y era muy compleja la situación”.

Finalmente, el fondo se pudo pagar previo a la apertura en bolsa de 2017. Quizás ayudó la venta del 20% que Saieh tenía en VTR y la venta de SMU de la marca Bigger, Montserrat y de 19 tiendas de Unimarc en regiones. Todo eso fue en 2014, año en que el grupo Rendic se retiró del holding luego de una operación por 170 millones de dólares.

La crisis transcurrió desde SMU hacia Corpbanca, donde incluso hubo conversaciones entre Saieh y el ministro de Hacienda de la época, Felipe Larraín, para monitorear el mal momento de la entidad bancaria, lo que podía proyectarse hacia las otras empresas del sector. Entre otras movidas para rescatarlo, y según lo contó El Mostrador Mercados, desde el entonces primer gobierno de Sebastián Piñera se acordaron cosas como "que BancoEstado haría fuertes inversiones en instrumentos de CorpBanca, incluyendo depósitos a plazo y bonos. Pero lo principal: Tesorería renovaría los depósitos en manos de dicho banco, dando una señal de confianza al mercado".

Ponce Lerou y caso pollos

A fines de 2016, Álvaro Saieh se había salido por completo del mundo de los seguros con la venta de Corpseguros y había perdido el control de Corpbanca luego de su fusión con el Banco Itaú de Brasil: una consecuencia directa de la crisis. Sin embargo, se produjo en SMU un cierre de semestre (octubre-diciembre) con utilidades de 2,8 millones de dólares.

Un alivio para el holding que venía con el arrastre de múltiples pérdidas. A pesar de la luz en el camino, ese año se supo que el Servicio de Impuestos Internos se había querellado en contra de Jorge Andrés Saieh, hijo del magnate, por supuesta evasión de impuestos por compra y venta de acciones de Ripley Corp S.A. llevada a cabo entre 2008 y 2009, cuando el grupo Saieh ingresó a la propiedad de esta compañía y se retiró prontamente al no poder volverse controladores. En el proceso declararon Álvaro y Jorge Andrés Saieh y los hermanos Alberto y Marcelo Calderón, de Ripley. En octubre de 2017 el fiscal Carlos Gajardo decidió no perseverar la investigación.

Corpbanca también se autodenunció en 2015, cuando era controlada por Saieh, de haber emitido boletas ideológicamente falsas por un monto de 3,7 millones de pesos en favor de una asesora de Pablo Zalaquett para su campaña al Senado en 2013, como informó Ciper.

Otra de las grandes polémicas de Saieh como controlador tuvo que ver con la multa que le aplicó la entonces Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) a Corpbanca por haber participado en tres operaciones de crédito a las sociedades cascada, ligadas a Julio Ponce Lerou, en la minera SQM. A pesar de que la Corte Suprema dejó sin efecto en 2017 la multa de 30 millones de dólares, finalmente el pasado 8 de abril prosperó una multa cercana a los 8,8 millones de dólares de 2019, a la que Itaú-Corpbanca decidió no apelar.

Uno de las últimas iniciativas grandes de Saieh fue VivoCorp, nacida el año 2007 y que al día de hoy cuenta con 15 centros comerciales a lo largo del país. Donde durante muchos años se ubicaban las oficinas de Copesa, en la estación de metro Ñuble, hoy se trabaja a toda máquina para construir un mall de Saieh.

Según El Mostrador Mercados en 2015 el Grupo Saieh recibió un financiamiento por parte de BP Capital, la gestora de fondos creada por Sebastián Piñera Morel, hijo del presidente, y José Miguel Bulnes. En tanto, el 15 de junio de 2019, se supo que BTG Pactual entraba con el 25% a la propiedad de VivoCorp.

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Comentarios

Comentarios

Muy bueno y objetivo el articulo sobre Sahie.

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