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Miércoles, 2 de Septiembre de 2026
Vísperas tensas del Foro Madrid

Kast inaugura el Foro Madrid en Santiago con presión desde la oposición y su propia derecha

Joaquín Riffo B.
Francisca Santander Faúndez

La presencia del Presidente en el encuentro organizado por la Fundación Disenso y Vox reabre las fisuras en la coalición de gobierno. Mientras Evópoli se restó denunciando "intolerancia" y RN ha intentado contener filtraciones internas, la UDI y el Partido Republicano se alinearon junto a referentes del trumpismo y la presencia confirmada de Javier Milei.

El V Encuentro Regional del Foro Madrid arranca este jueves en el Centro de Eventos San Carlos de Apoquindo, con José Antonio Kast como uno de sus expositores centrales y Javier Milei encabezando la delegación internacional. A un día del inicio, la oposición terminó de afinar "Democracia Siempre", la agenda paralela con la que buscará contrarrestar el desembarco de Vox en Chile, con duras declaraciones desde el Frente Amplio, el PS, el PC y el PPD. La cumbre llega, además, en la misma semana en que el Mandatario descartó indultar a ex uniformados por el 11 de septiembre, una definición que tensionó a su propio sector más duro.

Kast no es un invitado más: es firmante fundador de la Carta de Madrid y ofrecerá el jueves un discurso inaugural de media hora, en el mismo escenario donde Milei tendrá una alocución de 45 minutos y donde también participarán referentes de la derecha estadounidense ligados a la órbita de Trump. La cita coincide con el aniversario del triunfo del Rechazo, un cruce de fechas que la propia organización ha explotado como símbolo de la elección de Chile como sede.

El paso de Milei por Santiago no se agota en el foro. El mandatario argentino sostendrá además una reunión bilateral con Kast —la tercera desde que este último asumió en marzo—, en medio de la tensión abierta por los dichos del jefe de la Fuerza Aérea trasandina, Gustavo Valverde, quien puso en duda la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes. El Gobierno evalúa que ese encuentro se realice en La Moneda, después de que Milei participe en el foro y se reúna con la subsecretaria de Estado estadounidense Sarah Rogers. Desde la oposición, el diputado Jorge Brito (FA) cuestionó que el Mandatario priorice su presencia en la cumbre de ultraderecha antes de resolver ese tipo de tensiones con Argentina.

Frente al desembarco del Foro Madrid, la oposición decidió no quedarse en la crítica retórica. Los presidentes y secretarios generales de los partidos se reunieron para cerrar los detalles de "Democracia Siempre", la iniciativa con la que buscan marcar una contraparte pública a la cumbre. El presidente del PPD, Raúl Soto, adelantó: "queremos rechazar públicamente el Foro Madrid", apuntando al mundo ultraconservador que, a su juicio, ha ido instalando agendas con rasgos autoritarios. Su par del Partido Comunista, Lautaro Carmona, calificó la realización de la cumbre en Chile como un hecho negativo para la profundización democrática del país, y sumó una crítica sobre el trasfondo económico de la agenda del Gobierno. Desde el Frente Amplio, el diputado Gonzalo Winter fue el más duro: definió el encuentro como "cumbre de gobernantes que desprecian la democracia".

El itinerario opositor arranca el mismo jueves 3, día en que comienza el Foro Madrid, con un diálogo entre los partidos de oposición, y sigue el viernes 4 con la conmemoración de los 56 años de la elección de Salvador Allende, coincidiendo justo con la jornada que la cumbre realizará ese día en Las Condes. El vicepresidente del PS, Arturo Barrios, resumió el sentido de la agenda: "Septiembre se llama Allende. Septiembre se llama democracia". La secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, matizó eso sí que la agenda de memoria histórica no responde a la coyuntura, sino a un ejercicio propio en torno al golpe de Estado, aunque reconoció que este año se refuerza en el contexto de la ofensiva del actual Gobierno.

Puertas adentro del oficialismo, la molestia había arrancado antes. Evópoli fue el primer sector en marcar distancia: el diputado y vicepresidente del partido, Jorge Guzmán, pidió que Kast se restara del encuentro argumentando que la magistratura presidencial "es una figura muy de Estado", mientras la directiva encabezada por el senador Luciano Cruz-Coke negó cualquier participación institucional y el senador Matías Walker calificó al foro como un espacio marcado por la intolerancia. En RN el malestar quedó documentado de peor forma: la filtración de chats de su Comisión Política mostró la discusión interna sobre el costo político de estrechar lazos con la ultraderecha extranjera. La jefa de bancada, Ximena Ossandón, optó por una defensa a medias —reconoció el derecho de Kast a participar como "líder político", pero pidió cuidar el tono, la forma y los contenidos—, aunque eso no impidió que el diputado Francisco Orrego se sumara como panelista. La UDI, en cambio, se plegó sin reparos: los diputados Sergio Bobadilla y Ricardo Neumann llamaron a no abrir un nuevo flanco de división, y la jefa de bancada Flor Weisse acusó a los críticos de querer escandalizarse en lugar de cerrar filas con el Gobierno. La excepción fue el diputado Eduardo Cretton, quien cuestionó que la retórica de la "batalla cultural" termine politizando aspectos de la vida en común que no debieran estarlo.

La presión sobre Kast tampoco viene solo de la vereda opositora ni de Chile Vamos. En la misma semana, el Mandatario, en entrevista con radio Cooperativa, descartó conceder indultos por razones simbólicas y confirmó que La Moneda no hará actos oficiales por los 53 años del golpe de Estado: "se verán caso a caso en la medida que se presenten", señaló. La respuesta molestó al sector que más ha presionado por cumplir esa promesa de campaña, con el senador republicano Ignacio Urrutia pidiendo semanas antes que el propio 11 de septiembre fuera la fecha para empezar a indultar uniformados, y la senadora Vanessa Kaiser (PNL) cuestionando que el Gobierno prefiera anunciar cuándo no habrá beneficios en lugar de fijar un plazo. Esa fricción se suma a la que ya había abierto el Foro Madrid dentro de Chile Vamos, con Evópoli restándose y RN evitando la asistencia institucional pese a la presencia de uno de sus diputados en el panel.

Con la cumbre de Vox instalándose esta semana en Las Condes y Kast sumando a su agenda un encuentro bilateral marcado por la disputa con Argentina, el presidente llega a inaugurar el Foro Madrid administrando presiones que corren en más de una dirección: la de una oposición que decidió disputarle la calle y el relato de septiembre, y la de su propio flanco más duro, que exige señales que el mandatario todavía no está dispuesto a dar.



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