Javier Milei

El próximo miércoles la Confederación General del Trabajo llevará a cabo su primer paro general desde 2019. Tras diez años de escaso peso en la política trasandina, Milei se las ha arreglado para revivir a la central sindical, obviamente sin querer.

El nuevo gobierno argentino niega la responsabilidad humana en el cambio climático, habla de privatizar los ríos o el mar y de acentuar la extracción de recursos naturales para recaudar divisas. Un primer megaproyecto de ley incluye propuestas que pueden favorecer la deforestación, la explotación minera en zonas periglaciares, la quema descontrolada, la pesca de barcos extranjeros en el mar Argentino y la emisión de gases de efecto invernadero.

En un mismo día la emblemática central sindical convocó a 50 mil personas frente a Tribunales, rechazando el mega decreto que cambiaba el marco legal del país trasandino. Como respuesta, el Presidente envió una ley aún más grande que, de ser aprobada por el Congreso, le daría amplios poderes durante dos años, con posibilidad de renovarlos hasta el fin de su mandato.

Tras un inicio de semana con un temporal que dañó Bs. Aires, con catorce muertos y muchos destrozos, la turbulencia continúa, aunque esta vez no es climática, sino que se trata de las primeras protestas contra Milei, por el ajuste económico que está llevando a cabo: una devaluación del tipo de cambio de un 118%, anuncios de quita de subsidios en luz, agua, gas y transporte público y una serie de leyes de desregulación de la economía que anunció anoche en su primera cadena nacional, que hizo que miles de porteños salieran a las calles.

Según Marx la historia se repite dos veces ¿a cuál corresponde la que inaugura el nuevo presidente argentino?

La instalación del gobierno de Javier Milei se ha tensionado en el ámbito económico por el disímil papel que juegan dos chilenos: el ex ministro Rodrigo Valdés, por parte del FMI, y Eleonora Urrutia, pareja de Hernán Büchi, que comparte el ideario libertario del nuevo presidente.

El ministro de Economía del gobierno de Javier Milei, Luis "Toto" Caputo, anunció ayer en la tarde un conjunto de medidas que delinearán la primera etapa del gobierno que comienza.

El nuevo gobierno contará solo con nueve ministerios; la gran mayoría de los designados no tienen experiencia en la gestión pública; la mitad tiene más de 60 años y sólo tres son mujeres.

Una de las primeras dificultades que enfrentará el nuevo inquilino de la Casa Rosada es la gobernabilidad en el Congreso: la derecha no tiene mayoría y está fragmentada. Además, el líder de La Libertad Avanza tendrá que lidiar con la paciencia de la ciudadanía, pues el shock económico que planea no tendrá resultados en el corto plazo e impactará rápidamente en el bolsillo de los argentinos.

El terremoto (o cualquiera de las herramientas del apocalipsis que se desee usar como metáfora) electoral del domingo 19 de noviembre pasado, ya provocó toneladas de explicaciones en las filas de los “análisis con perspectiva nacional”.

Un reportaje del medio brasileño Agência Pública da cuenta de cómo la articulación regional incluye a la familia Bolsonaro en Brasil y al extremismo Kast en Chile.

A las 18:45 del domingo la cuenta Twitter del periodista argentino Marcelo Bonelli informaba que Javier Milei había ganado “en todo el país, menos en la provincia de Buenos Aires”, donde finalmente Massa se impondría por escaso margen. La sorpresa no fue tanto por triunfo de Milei, como por el hecho de que se había impuesto en casi toda la Argentina: al final sería en las 21 de las 24 provincias.

Milei se impuso al candidato peronista por más de 10 puntos. “Hoy comienza la reconstrucción de Argentina”, afirmó el Presidente electo.

Javier Milei llegó a la política argentina para romper esquemas. Lo califican como un “outsider”, un intruso o forastero, que no pertenece a las esferas que han gobernado el país en los últimos 40 años.

En un tenso clima, los argentinos elegirán hoy al nuevo presidente del país entre los dos candidatos más votados en la primera vuelta, donde el peronista Sergio Massa (Unión por la Patria) obtuvo el 36,7% de los sufragios y el representante de la oposición, Javier Milei (La Libertad Avanza), el 30%.

El consultor Mario Russo y los jóvenes del Partido Libertario fueron clave en los primeros éxitos electorales del líder ultraderechista argentino, pero después tomó el control Carlos Kikuchi, un oscuro personaje de la vieja política. Interferencia reproduce uno de los capítulos de El Loco, la biografía de Milei escrita por el periodista argentino Juan Luis González.

Karina Milei, la hermana y jefa de campaña de Javier Milei, presentó ayer junto a Santiago Viola, como representantes de La Libertad Avanza (LLA) un escrito ante la jueza María Servino señalando que hace más de tres semanas, en la primera vuelta hubo una falsificación de las elecciones presidenciales.

Tiene 48 años y se abrió paso en la política desde su militancia en las organizaciones de la llamada "memoria completa", negacionistas de los hechos ocurridos bajo la dictadura militar entre 1976 y 1983.

En Buenos Aires y otras ciudades de Argentina está escaseando el aceite, el azúcar, el arroz y otros productos alimenticios básicos. Las verduras y frutas están cada vez más caras, lo mismo que los fideos de cualquier tipo. En las calles no se habla mucho de los comicios del domingo; los medios de prensa -esta vez muy ideologizados- tratan de sostener el tema a punta de entrevistas y recuerdos de la campaña.

El domingo y durante el debate presidencial, Massa recordó tres acusaciones de plagio que recaen en Milei por su autobiografía, titulada El camino del libertario. No son los únicos casos: en 19 ocasiones se han encontrado copias textuales del candidato presidencial libertario a otros autores, sin cita alguna que diera crédito al trabajo intelectual de otros.

Tiene unos 14 mil miembros y es muy activa en redes sociales. Su agenda negacionista es parte de la campaña de Javier Milei.

El debate de los candidatos presidenciales en Argentina, a siete días de las elecciones, tuvo un resultado negativo para Javier Milei, abanderado del partido ultraderechista La Libertad Avanza.

Hay muchas teorías para explicar el apoyo de Macri a Milei en segunda vuelta. Desde un gobierno del libertario guiado por el macrismo hasta ciertas causa judiciales que podrían complicar al derechista. Sea como sea, esta vez el escenario es adverso para el candidato de La Libertad Avanza. Por eso la movida de Macri, por el momento, es un tiro por la culata.

Los argentinos el próximo 19 de noviembre elegirán entre el candidato peronista Sergio Massa y el ultraderechista Javier Milei. Ambos líderes buscan tender puentes con los votantes de la centroderechista Patricia Bullrich, cuyo sector tiene la llave para que uno u otro llegue a la Casa Rosada.

Contrario a lo que muchos pensaban, Milei no está muriendo con las botas puestas: no está llegando con su discurso anticasta hasta el final, está transando, y en alguna medida esta actitud podría desilusionar a alguno de sus partidarios, que ya se encuentran en estado de shock. Porque, tal como el propio Milei, esos partidarios imaginaban que iban a ganar en primera vuelta o iban a estar muy cerca.

Pese a los pronósticos, el candidato del oficialismo sacó 36 % de las preferencias y seis puntos de ventaja sobre Javier Milei, con quien se enfrentará en un balotaje el 19 de noviembre. El distante tercer lugar de Patricia Bullrich deja al proyecto político del ex presidente Macri -Juntos por el Cambio- gravemente herido, aunque con poder para negociar con Milei.

Más de 35 millones de trasandinos concurren hoy a las urnas para elegir entre Sergio Massa, candidato peronista y actual ministro de Economía del país; Patricia Bullrich, exministra del gobierno de Mauricio Macri; o Javier Milei, uno de los favoritos en las encuestas. Analistas políticos prevén que habrá segunda vuelta.

El diario argentino Perfil, publicó hace algunos días este artículo sobre Javier Milei, candidato a ocupar la Casa Rosada en la nación trasandina.

36 millones de argentinos concurren el domingo a las urnas para votar un presidente, en unas elecciones marcadas por la crisis inflacionaria que vive el país y la irrupción del candidato anarcocapitalista, Javier Milei.





