Análisis y Opinión

Hay rivalidades que nacen del barrio. Otras, de la política. Algunas, de la religión. Y hay otras que nacen de algo más difícil de explicar: la necesidad de que dos mundos opuestos se encuentren regularmente para medir sus fuerzas en una cancha de fútbol, descomprimiendo las tensiones reales. El partido entre Colo-Colo y Universidad Católica pertenece a esa categoría.

La popularización del fútbol entre las masas favoreció su irrupción en la arena política. Los primeros Gobiernos de corte populista, como el de Getúlio Vargas en Brasil o el de Juan Domingo Perón en Argentina, usaron el deporte como herramienta de cohesión nacional y de propaganda. La construcción de estadios, el impulso de los clubes y las selecciones nacionales y el desarrollo de las competiciones formarían parte de una política de Estado a gran escala. Esta estrategia fue replicada posteriormente por las dictaduras militares latinoamericanas como instrumento de legitimación internacional. El caso más paradigmático fue el Mundial 1978 de Argentina, donde el combinado albiceleste logró su primer título mundialista.

El ex embajador chileno en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés; el embajador ruso en Chile, Vladimir G. Belinsky; el rector Pedro Palominos y el ex alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, protagonizarán este foro que tendrá lugar en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago el próximo martes 26 de mayo a partir de las 16:00. Interferencia moderará el encuentro y lo emitirá vía streaming.

La respuesta no está únicamente en los símbolos. El escudo, el chuncho, la camiseta azul y el himno importan, por supuesto, pero la identidad de la U nunca descansó solo en ellos. También vive en una tradición: la idea de un club asociado a valores públicos, a cierta vocación inclusiva y laica, a una forma particular de entender la relación entre fútbol y comunidad. Esa dimensión intangible es precisamente la que muchos hinchas sienten hoy amenazada.

“El actual proyecto de ley de “Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social” encubre y profundiza el avance de la megaindustria salmonera sobre los territorios de la Patagonia chilena, poniendo en riesgo su biodiversidad marino-costera, vulnerando los derechos de las comunidades locales y amenazando a los pueblos originarios mediante el intento de debilitar o eliminar la denominada Ley Lafkenche y los Espacios Marino-Costeros de Pueblos Originarios”.

El objetivo primario de la ciencia es generar conocimiento ampliado y mejorado sobre nuestro mundo y nuestro lugar en él. Si queremos generar empleo y crecimiento económico, hay otros ministerios e instrumentos de política pública más eficaces. Lo que verdaderamente distingue a la investigación científica es su capacidad de generar conocimiento confiable y verificable, que tiene múltiples usos, desde informar mejores políticas públicas y un debate político más informado hasta, por qué no, mejorar nuestras capacidades productivas.

“Chile pareciera ir por un camino igualmente complejo desde el punto de vista de los avances sociales alcanzados en democracia, con las cuestionadas medidas adoptadas por el gobierno de Kast que perjudican directamente a las clases sociales más bajas y benefician al gran empresariado, rebajando los impuestos a las grandes empresas y alzando el precio de los combustibles para toda la población”.

“Durante años se insistió en que el objetivo era “recuperar la seguridad en los estadios”, pero casi nadie se preguntó algo más decisivo: ¿vale realmente la pena ir al estadio en Chile? La experiencia suele ser deficiente incluso antes del partido. Entradas caras, horarios absurdos impuestos por la televisión, largos controles de acceso, poca conectividad, estadios envejecidos, mala infraestructura, restricciones excesivas y planteles cada vez menos identificables para el hincha. Muchas veces el espectáculo completo parece diseñado para tolerarse, no para disfrutarse”.

Interferencia comparte el capítulo 2, ‘El Espacio’, del nuevo libro de la periodista Laura Landaeta, publicado por Ceibo Ediciones. En este extracto, la autora expone una red de conexiones entre empresarios, abogados y figuras políticas, entre ellos Luis Hermosilla, Munir Hazbún, los hermanos Jalaff y ejecutivos de LarraínVial, a través de la mirada de Leonarda Villalobos.

“La cada vez más habitual construcción de montajes comunicacionales busca crear las condiciones para que el Estado y el empresariado puedan implementar de manera impune acciones de violencia y represión hacia ambientalistas y comunidades locales falsamente acusadas”.

El problema de exigir que toda investigación deba terminar en un producto transable, dinero o trabajo inmediato, es que destruye el futuro. Como bien me dijo un biólogo chileno hace unos 15 años en un debate similar: si hubiésemos seguido esta lógica utilitarista, Charles Darwin jamás habría escrito El origen de las especies; lo habríamos obligado a dedicar su vida a cultivar sandías con menos pepas. Y sin Darwin, sin Newton, sin Bohr, o sin los lingüistas de los años 50, nuestra comprensión del mundo sencillamente se iría a las pailas.

El triunfo de Universidad de Chile en el clásico ante Universidad Católica no fue solo un resultado más en la larga historia del clásico con más tradición en el fútbol chileno. Fue, sobre todo, una escena incongruente con el relato dominante del fútbol chileno. Porque esta vez no ganó únicamente un equipo, sino que se invirtieron, al menos por una tarde, las identidades que durante años parecían inamovibles.

Las implicancias de edición genética de cultivos para la agricultura pueden ser profundas. La mutación inducida en cultivos mediante la técnica de edición CRISPR/ Cas9 altera el ADN de forma permanente y es heredable si se produce en células germinales. La posible contaminación genética de variedades nativas por dispersión de material genético, mediante polinización cruzada y la dependencia de plaguicidas, plantean desafíos para la coexistencia entre sistemas productivos, especialmente en el caso de la agricultura orgánica, agroecológica y campesina, que dependen de la integridad genética de sus semillas.

Un mes después de que Donald Trump firmara el decreto para evaluar a cárteles como organizaciones terroristas, el Departamento de Estado designó a ocho grupos latinoamericanos, incluido el Tren de Aragua y seis cárteles mexicanos. Al encuadrarlos en la lógica del terrorismo, Washington amplía el margen para acciones extraterritoriales más severas y reposiciona la lucha contra el crimen transnacional como un asunto de seguridad nacional.

La visita a Bolivia del canciller de Chile, Francisco Pérez Mackenna, y de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez Weinstein, este jueves 23 de abril, junto con su encuentro con el presidente Rodrigo Paz Pereira, puede ser mucho más que una escala diplomática. Puede servir para recordar una verdad decisiva: la integración entre países no se sostiene sólo con puertos, corredores y mapas. Se sostiene, sobre todo, con justicia confiable y certeza jurídica.

La carta a los accionistas 2025 de Gonzalo Boffil está bien escrita. Ordenada, optimista y consistente. El problema es que funciona mejor como ejercicio de autoafirmación que como una descripción completa de la realidad de Carozzi. Porque cuando el relato se contrasta con los propios datos de la memoria anual, la imagen empieza a distorsionarse.

La clasificación al Mundial Sub 17 es, sin duda, una buena noticia. Pero sería un error tratarla como un triunfo en sí mismo. Es, en realidad, un punto de partida. Y lo determinante no estará en lo que haga la Sub 17 en la cancha, sino en lo que el sistema haga con ella cuando las luces del torneo se apaguen.

Nuestro medio lanza su primera campaña de suscripciones en más de cinco años. En un mundo comandado por Trump, Netanyahu, Milei y Kast, apuntalar a la prensa independiente es más importante que nunca. Lo que está en juego es, nada más ni nada menos, la democracia.

“En ese tránsito, lo que se pierde no es solo una estética del juego, sino una forma de aprendizaje. El jugador de barrio necesitaba ese espacio sin control para desarrollarse plenamente: un entorno donde el error no fuera penalizado, donde la repetición no estuviera guiada, donde la creatividad surgiera como respuesta a lo imprevisto. En cambio, el modelo actual —más eficiente, más seguro, más ordenado— tiende a producir jugadores más completos desde el punto de vista físico y táctico, pero también más predecibles. La improvisación, que antes era una herramienta central, hoy aparece muchas veces como un riesgo a corregir. Y en un deporte donde la diferencia suele definirse en un gesto inesperado, esa transformación no es menor”.

Tras 16 años en el poder, los húngaros propinaron ayer una aplastante derrota a uno de los líderes más carismáticos de la nueva ultraderecha y uno de los mejores aliados de Kast en Europa. La oposición liderada por Peter Magyar, un político de derecha, pero pro europeo, podría incluso obtener dos tercios del Parlamento, lo que les permite hacer cambios a la Constitución elaborada por el oficialista Fidesz, un partido que se define como nacionalista, cristiano y conservador.

El fútbol chileno lleva años atrapado en una ilusión peligrosa: creer que todavía pertenece a una élite sudamericana. No señores, eso se acabó y no existen expectativas de que vuelva a ocurrir. Se sigue hablando de Chile como si fuera el país que ganó dos Copas América, cuando en realidad hace rato que se parece mucho más a las selecciones que entonces mirábamos por encima del hombro.

La Copa de la Liga aparece como un duplicado sin identidad. Más partidos entre los mismos equipos, con incentivos difusos y sin un relato que la sostenga. Nace anémica. Se dirá que sirve para dar minutos a los planteles, para generar ingresos o para mantener activo el calendario. Pero esas son razones funcionales, no deportivas. Si el objetivo es desarrollar jugadores, hay herramientas más eficientes: torneos de reservas, políticas formativas, reglas de minutaje bien diseñadas. Si el problema es económico, el camino no es multiplicar productos débiles, sino fortalecer los que ya existen. Y de eso, nada. Por eso es que la conclusión obvia es que se trata de un distractor: una medida que pretende encubrir que decisiones y medidas en serio no se quieren adoptar.

“La crisis que sacudió a la Corte Suprema de Chile en 2025 no fue un accidente ni una suma de excesos individuales. Es la manifestación tardía de un problema estructural: un poder del Estado que durante años operó con controles débiles, relaciones opacas y una cultura de autogobierno que confundió independencia con inmunidad”.

La pregunta sobre la emergencia como facilitadora de la excepción no es en absoluto delirante ¿Qué pasará cuando la invocación a la emergencia sea inane, estéril para seguir mutilando el cuerpo social infectado? Si está la emergencia misma condenada desde su origen a desaparecer en el tris de tiempo que es el aquí y ahora ¿qué es lo que viene como nueva figuración restaurada para ecologizarnos del mal que llega desde todos los puntos cardinales?

“La paradoja es evidente. En el peor momento del fútbol chileno —con selecciones menores irrelevantes, exportación decreciente de talento y ligas formativas desordenadas—, un club fuera del eje Santiago logra lo que los grandes no pueden. No porque tenga más, sino porque hace mejor lo básico. Lo hace con convicción. Consideremos, eso sí, que aún les falta un paso decisivo: que la gloria de los menores se traslade al primer equipo, que actualmente tiene un rol no protagónico en la Primera “B”. Sería inconcebible que en definitiva no lograran con tal tremendo insumo arribar en el corto plazo a la categoría de honor”.

La volatilidad del mercado y los riesgos de desabastecimiento están empujando a grandes economías a replantear con urgencia sus estrategias de seguridad energética.

El gobierno entrante no tiene un discurso explícito al respecto, pero implícitamente debemos entender que, para las nuevas autoridades, mientras el fútbol no de problemas, que se enriquezcan con él los que se enriquezcan, que los clubes mueran, junto a su historia y tradición, no es inconveniente. Lo central es que sea en orden y generando riqueza para los poderosos de siempre.

En la mayoría de los casos los sistemas tributarios en los países de la América Latina y El Caribe cobran preservando privilegios de unos cuantos y ajustando el bolsillo de las mayorías: recaudan menos de quiénes más tienen y más de quienes menos tienen. Las cifras son claras, mientras el 50% más pobre aporta el 45% de sus ingresos en impuestos, el 1% más rico contribuye con menos del 20%. El resultado son estados con limitada capacidad redistributiva.

La muerte de cuatro personas arrastradas por el mar en Algarrobo, generó gran conmoción durante los últimos días. Entre los fallecidos, se encuentran Benjamín “Ben” Wood y su pareja, María José Duarte. Originario de Connecticut, Wood fue un empresario gastronómico con doble nacionalidad chileno-estadounidense, conocido por haber sido fundador de populares cervecerías como Beervana, el Honesto Mike, Alameda Beer Company y Pocha Bang Bang.

El fútbol femenino chileno no carece de talento. Tampoco de interés. La selección ha tenido momentos competitivos en Sudamérica y varias jugadoras han emigrado a ligas extranjeras. Incluso en un momento en que la selección masculina atraviesa una de sus crisis más profundas, el potencial del fútbol femenino sigue siendo evidente.


